Cuando hablamos de invertir en algún valor refugio, estamos hablando de invertir en algún tipo de activo financiero que nos proteja de determinados riesgos. Si estamos hablando por tanto de activos que nos protejan de determinados riesgos, tendremos que asumir por tanto un coste en términos de rentabilidad.
Existe una regla básica aquella que nos habla de rentabilidad y riesgo, de tal forma, que si queremos cubrirnos del riesgo, tendremos que renunciar a rentabilidad, y si queremos rentabilidad, tendremos que asumir riesgos. Sin embargo “últimamente” parece que esta lección también la tenemos relativamente olvidada. La razón probablemente la podemos encontrar en una percepción asimétrica de la realidad.
Es fácil entender que las personas que buscan proteger sus activos buscarán aquellas inversiones lo más estables posible. En este caso, buscarán productos como los depósitos que son aquellos que les dan una rentabilidad reducida, pero que tienen escasa o nula proporción de perder dinero. Leer más