La noticia de estos días está siendo la nacionalización de YPF, y la consiguiente pérdida para Repsol. Pero lo que más ha llamado la atención es la virulencia con la que el gobierno se ha lanzado para defender los intereses de la empresa ¿Española?. Vamos a asumir que es una empresa española la que se está defendiendo, y entonces alegrarnos porque por fin el gobierno defiende algo de este país, aunque por lo visto con el mismo éxito que todas y cada una de las defensas que se han producido.
Todo el gobierno se ha volcado en aclarar que cualquier pérdida a Repsol tendrá consecuencias, y lo cierto es que esto está muy bien, si no fuese porque existen millones de españoles que están en una situación muy delicada y resulta que no ha existido ni una sola reacción por parte de los gobiernos ante las enormes pérdidas de los ciudadanos. Evidentemente esto no es una novedad, ya que hace tiempo que todos los gobiernos de todo tipo y color han confundido los intereses generales con los intereses de determinados grupos del general, olvidando todo lo demás. En este caso ya lo ha explicado con una claridad pasmosa Jesús Aguirre hoy mismo en unas declaraciones en las que califica de utopía la sanidad española, y afirmando sin ningún tipo de pudor que ahora que no estamos en campaña electoral los partidos políticos pueden decir la verdad y avanzar hacía el copago, (en realidad es repago). Leer más
Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.