Como en todas las fases de aceptación de cualquier noticia que no nos gusta, parece que vamos cubriendo etapas. Tras una temporada en la que las autoridades y financieros se dedicasen constantemente a negar vehemente que Grecia iba a incurrir en impago, hemos pasado a una fase en la que todo el mundo asumía que existiría impago y posteriormente al caso oficial.
Tras negar durante largo tiempo que el euro corriese peligro, resulta que se ha pasado a una situación en la que cada vez más voces dan por seguro el colapso del euro, (discutiendo tan sólo el momento). Podemos poner más casos de ejemplo, y nos daremos cuenta que hace tiempo que debemos considerar a los políticos como contrarians.
Es decir, cuando todo el mundo niega ajustes en el futuro, debemos comenzar a prepararnos para los ajustes. En el fondo es lógico que ocurra este raro fenómeno que consiste en que lo más probable que ocurra es precisamente aquello que se ha negado de todas las formas posibles y con toda la contundencia posible. La razón está en aquel dicho de “dime de que presumes y te diré de que careces”. Leer más