Esta semana hemos tenido más de lo mismo. A veces pienso que es muy aburrido escribir siempre lo mismo, y también entiendo que lo sea leerlo. Pero sin embargo, lo realmente triste es que los que nos dirigen siguen empeñados en lo mismo una y otra vez, incluso cuando llega un momento en el que es casi imposible defender que se está haciendo lo correcto.
La semana comenzó con una declaración en toda regla del presidente del Banco Central Alemán, en el que dice sin ningún tipo de problemas que no es un banco central cualquiera y que por tanto es el que manda, se ponga o no se ponga un Banco Central Europeo. En definitiva, estamos en una unión monetaria que ha sido definida por Juncker, (y creo que en una de las pocas declaraciones acertadas de responsables comunitarios de los últimos años), como un sistema en el que la Unión Europea funciona como una filial alemana. Leer más
Amparo Sisternes.
Hace apenas unos días, el Banco Central alemán anunció que se iban a repatriar una parte de sus reservas de oro a causa de los temores económicos que asolan la zona Euro. Aunque Alemania ha sido durante mucho tiempo el diamante en bruto de la Unión Europea, el temor a una crisis generalizada ha afectado a una de las economías más fuertes de Europa.
Rankia.
El entorno macro en países desarrollados los próximos 1 a 5 años estará dominado por la austeridad, débil crecimiento, baja inflación y bajos tipos de interés. En tres a cinco años el crecimiento puede volver a ser normal, con el proceso de des-apalancamiento terminado en ratios de deuda total sobre PIB al menos de vuelta a tendencia moderada y comienzo de inflación.
Marion Mueller.
El Bundesbank hace públicas por primera vez en 60 años las cantidades y lugares donde están depositas las 3.396 toneladas de reservas oficiales de oro de Alemania.El banco central alemán ha desvelado que casi la mitad del oro alemán, en concreto 1.536 toneladas (45%) de las 3.396 que tienen en total se encuentran almacenadas y custodiadas en depósitos acorazados de la Reserva Federal de Nueva York
Rankia.
El presidente del Banco Central Europeo Draghi anunció un nuevo programa en la reunión de este mes, sugiriendo que el BCE ha dado un acelerón en la estrategia de combatir la crisis. Numerosas cuestiones permanecen abiertas.
Mi nombre es Tomás Iglesias, y como todo el mundo sabe, no es fácil describirse a uno mismo. En mi caso es muy sencillo. Soy una persona que ha tenido la oportunidad y la suerte de estudiar Económicas y acabar apasionandome por una disciplina que entiendo como algo que ha de servir para que mejoremos todos.