Para que un mercado funcione, el requisito básico y fundamental es que este mercado esté equilibrado. Esto significa básicamente que ninguno de los participantes en el mercado tenga poder sobre los demás.
En cualquier mercado existen toda una serie de circunstancias, que hacen que de forma natural, alguno o algunos de los participantes tengan mayor poder sobre los demás. Pueden darse circunstancias relacionadas con la información, (de tal forma que uno de los participantes tenga mayor poder), el tamaño de los participantes, las necesidades de cada uno de ellos, la normativa que tengamos y desde luego la situación en cada momento de los mercados.
En el mercado de trabajo actualmente, tenemos una de las situaciones más claras de poder por el lado de la demanda de este factor, (las empresas son las que demandan trabajo y pagan en consecuencia); porque de repente todos y cada uno de los factores se han alineado para conseguir este resultado. Leer más