Durante estos años de fiebre hipotecaria la prima pobre ha sido la financiación al consumo, entendiendo como tal la financiación con garantía personal.
Para unos porque aprovechando el cambio de casa o la adquisición de la misma, y dado el ritmo vertiginoso del valor de la vivienda, aprovechaban para introducir dentro del importe del préstamo hipotecario finalidades de consumo.
Para otros, porque agobiados por los pagos aprovechaban la garantía hipotecaria de la que disponían al ser propietarios para reunificar sus deuda, alargar plazos y desahogar su tesorería, aún a costa de lo que todos sabemos.
Las entidades financieras preferían, en su mayoría invertir sus esfuerzos de marketing en le mercado hipotecario. Permitía crecimientos muy rápidos, la amortización del capital era más lenta, el grado de vinculación mayor y el ratio de morosidad menor, que respecto a la financiación al consumo. Todo ello permitía pasar por alto el sin sentido de financiar las vacaciones o el turismo dentro de la hipoteca, así como olvidarse de los margenes más que jugosos que dejan los préstamos personales.
Las verdaderas campañas de
marketing en financiación al consumo las daban entidades
foráneas,
en su mayoría francesas (y
ultimamente anglosajonas), dentro del campo de los llamados créditos rápidos. Se trata de las famosas financieras(
EFCs)(ojo no todas las
EFCS se dedican a este negocio) Entidades autorizas a prestar dinero pero no a captarlo. Agilidad y pocas preguntas en la concesión. Nula vinculación. La tasa de morosidad, aún siendo muy superior a la la de banca "ordinaria" era gestionable gracias a excelentes equipos de recobro(de hecho algunas de estas financieras
tienen divisiones que trabajan también para otros). Un ciclo económico bonachón, limitaciones en los importes, un margen brutal....son varias de las razones de su éxito.
Pero desde hace casi dos años algo esta cambiando, impulsado por el agotamiento del filón hipotecario:
Algo se mueve. La financiación al consumo vuelve. Es goloso hablar de diferenciales con el euribor de más de 2 puntos frente a la aridez del margen hipotecario. Eso si, deberemos ser capaces de gestionar este negocio de un modo muy diferente al hipotecario. Los tiempos, los modos y fundamentalmente su post venta son determinantes en la viabilidad de este segmento.