Adiós muchachos.

Alguien dijo que las visitas nos dan dos grandes alegrías, la que nos dan cuando llegan y la que nos dan cuando se van. Así que allá va la despedida. Han sido siete meses (cinco de ellos integrado en rankia) de trabajo, entusiasmo y diálogo. Nada que reprochar. Se ha escrito y debatido con libertad, con pasión y creo que con respeto. No se puede pedir más. Mi gratitud para toda la tropa de y en torno a rankia y en especial para la cordialidad, la dedicación y el apoyo constante de Miguel Arias, para Llinares, Fernan2, Echevarri, Gallardo, Dalamar, José Luis Sanchís y todos cuantos se han asomado alguna vez por esta ventana. También mis cortesías y mis respetos al imprescindible ic, que casi nunca está de acuerdo, y al equipo de redactores del blogsalmon; un brindis por la frescura y el desparpajo de Gary Edmonson (otra vez en paradero desconocido) que me abrió las puertas del cielo, y por la radical honestidad de un tipo tan humilde y tan grande (dos adjetivos con tendencia a asociarse) como putabolsa. Tendría que ser un malnacido para olvidarme de lo mucho que debo a Lugar y a Alejandro González (estudiando en Londres), que le han dado a este blog infinitamente más de lo que han recibido y a los que no siempre he sabido corresponder.
¿Por qué lo dejo? Lo diré con una franqueza descarnada, pero esclarecedora: estoy cansado de trabajar gratis. No me interpreten mal. No creo que nadie sea tan ingenuo como para empezar en esto con la idea de hacer dinero, ni siquiera con la de recibir una compensación material por el tiempo que se le dedica. Lo malo es que las satisfacciones sólo crecen hasta ese punto fatal que los malditos economistas llaman el máximo técnico, a partir del cual por más factor trabajo que queramos añadir, el producto no aumenta. En resumen, he llegado al máximo de la explotación y el ingreso (en sentido completamente figurado) no cubre ni los costes fijos. Hora de echar el cierre. Siento dejar como testamento hológrafo un post trufado de nostalgia, melancolía y sensaciones personales en vez de algo sólido y tangible. Toda mi gratitud y mi aliento para los que siguen en la brecha y hacen que este otro mundo también sea posible. No cejen. Un abrazo de quien se lo pide tan cariñosa y francamente como:
Microbolsa.
¿Por qué lo dejo? Lo diré con una franqueza descarnada, pero esclarecedora: estoy cansado de trabajar gratis. No me interpreten mal. No creo que nadie sea tan ingenuo como para empezar en esto con la idea de hacer dinero, ni siquiera con la de recibir una compensación material por el tiempo que se le dedica. Lo malo es que las satisfacciones sólo crecen hasta ese punto fatal que los malditos economistas llaman el máximo técnico, a partir del cual por más factor trabajo que queramos añadir, el producto no aumenta. En resumen, he llegado al máximo de la explotación y el ingreso (en sentido completamente figurado) no cubre ni los costes fijos. Hora de echar el cierre. Siento dejar como testamento hológrafo un post trufado de nostalgia, melancolía y sensaciones personales en vez de algo sólido y tangible. Toda mi gratitud y mi aliento para los que siguen en la brecha y hacen que este otro mundo también sea posible. No cejen. Un abrazo de quien se lo pide tan cariñosa y francamente como:
Microbolsa.
Empiezas con las primeras líneas de un tango, o quizá del poema Despedida de Luis Cernuda, y yo me permito añadir las últimas líneas del mismo:
"y al darles, mis amigos,/ mi adiós postrero,/ les doy con toda mi alma
mi bendición..."
En fin, una gran pena; pero ante una decisión meditada, sólo cabe decirte dos cosas: gracias y buen camino. Y si algún día te apetece dejar de nuevo muestras de tu buen hacer y de tu buen saber, será un placer reencontrarte y volver a disfrutar, en estas o en otras páginas, de tu lectura.
Un abrazo, y que sea hasta pronto, amigo.
Pues lo voy a sentir mucho.... Como revancha voy a leerme todos los post.
un lector anónimo
Te entiendo perfectamente,pero me apena profundamente tu decisión.Se pierde una gran opinión de la red y con eso,perdemos todos.Yo he disfrutado de tu blog y de tus posts (ya desde antes de Rankia) y como comprenderas se me hizo corto,pero como dije te comprendo perfectamente.Una cosa es no ganar nada o muy poco y otra encima tener que poner dinero.Te deseo lo mejor y mucha suerte,estoy seguro que nos volveremos a encontrar,
Cesc.
Siento escuchar eso, yo he pasado por rachas bajas y por rachas altas, y mas de una vez se me ha pasado por la cabeza dejarlo, ya que es un esfuerzo que en muchos casos es muy mal agradecido, pero si despues de un tiempo te entran las ganas de escribir y de compartir con el resto tus ideas,
Aqui te estaremos esperando,
Daniel
Pues hace un par de días te agregué a mi lector de RSS. Una pena porque tus últimos post me gustaron muchos.
Cuando quieras volver, aquí habrá mucha gente.
Lástima que desistas,te entiendo a mi me pasa algo parecido,aunque no esté de acuerdo contigo cuando hablas sobre los analistas técnicos pero en fin,una pérdida importante en Rankia que últimamente la mediocridad abunda demasiado.
Cualquier cosa que necesites no dudes en perdirla.
Ferran Castillo.
Una auténtica pena.
Ánimo.
Un saludo
Siento un cierto estupor en pensar que ésta no fuera la primera de las perdidas,sería el comienzo de una pesadilla. Gracias Microbolsa, gracias y buena suerte.
Un enamorado de Rankia.
Lamento que te vayas; los apoyos no sobran, más bien faltan, además te comprendo porque todos los que hacemos este esfuerzo llegamos a esta conclusión; hay un momento que el lado oscuro te recomienda un menor esfuerzo en detrimento de la calidad pero el luchador nato acaba diciendo como Cesar Borgia “o Cesar o nada”.
Gracias por el trabajo
coe51z
He disfrutado de verdad leyendo tus brillantes e inteligentes posts. Lamento que lo dejes, pero comprendo tus razones. Gracias. Te echaremos de menos.
Posts como este, o como el de Tristan de hoy me ratifican alrededor de mi planteamiento, que expondré en su momento en un post.
Microbolsa, lo siento, y gracias por venir.
Me tendréis que disculpar por no contestar a cada uno con la minuciosa gratitud y atención que se merece. Estoy pasando una velada adolescente y tormentosa. Ahora, como acabo de decir personalmente a un querido amigo, en vez de sentirme aliviado por liberarme de una obligación autoimpuesta, estoy empezando a sentirme como un desertor. Pero eso es también fruto de vuestra gentileza y mi premio de consolación. Y no encuentro palabras para agradecerlo.
Un abrazo a todos y hasta siempre.
Lo siento de veras. Los blogs como el tuyo haecn que merezca la pena navegar por este caos informativo y formativo llamado internet.
No servirá de nada, pero espero recapacites tu decision.
Creo que todos lo entendemos, pero más lo lamentamos: es como una derrota frente a la realidad.
Un abrazo sin vernos.