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01 julio 2008

Grandes estrategas: Karl von Clausewitz

Siguiendo con la adaptación de la sabiduría de los grandes estrategas militares del pasado para afrontar la operativa en el mercado presente, vamos a ver un capítulo de Karl von Clausewitz sobre la información que no tiene desperdicio.

Como siempre, pondré en azul la adaptación al mercado de las frases concebidas para la guerra

LA INFORMACIÓN EN LA GUERRA

Con el término «información» significamos todo el conoci­miento que poseemos sobre el enemigo y su territorio (los planes de los otros operadores). De hecho constituye, por tanto, el fundamento de todos nuestros planes y nuestras acciones. Considérese la naturaleza de este fundamento, su incertidumbre y su volubilidad y bien pronto se tendrá la im­presión de que la guerra es una estructura peligrosa, que puede desmoronarse fácilmente y sepultarnos entre sus escombros (dejar nuestro bolsillo más limpio que una patena). Aunque en todos los libros se nos dice que sólo debemos con­fiar en la información segura y que no tenemos que dejar de ser desconfiados, esto no es más que un consuelo libresco, producto de esa sabiduría en que se refugian los artífices de sistemas y de compendios cuando no tienen nada mejor que decir.

Una gran parte de la información que se obtiene en la gue­rra resulta contradictoria, otra parte más grande es falsa, (ver la información que daba Fortis) y la par­te mayor es, con mucho, un tanto dudosa. Lo que en este caso se puede exigir de un oficial (operador) es la posesión de cierto poder de discriminación que sólo puede obtenerse gracias al juicio y al co­nocimiento de los hombres y de las cosas. La ley de la probabili­dad tiene que ser su guía (80% de fiabilidad cuando se inicia en enero una tendencia primaria bajista). Esta no representa una dificultad insig­nificante, ni siquiera con referencia a los primeros planes, aque­llos que se preparan en los despachos y que permanecen toda­vía fuera del ámbito real de la guerra; pero aquélla se acrecienta enormemente cuando en el fragor de la batalla un informe sigue al otro (las instituciones serias dicen hace dos meses que lo peor ya ha pasado) . Hay que dar gracias a la fortuna si estos informes, al con­tradecirse unos a los otros, producen una especie de equilibrio y provocan por sí mismos la crítica. El inexperto se encuentra en una situación conflictiva cuando la suerte no le presta tal servi­cio, sino que un informe sirve de fundamento al otro, lo confirma, lo magnifica, y aporta al cuadro un nuevo colorido, hasta que la necesidad, con urgente prisa, le obliga a tomar una deci­sión que bien pronto se revelará como un desatino, dado que to­dos esos informes no eran más que falsedades, exageraciones, errores, etc. En pocas palabras: la mayoría de los informes son falsos, y la timidez (o ignorancia de las leyes del mercado) de los hombres insufla nueva fuerza a las mentiras y las falacias. Como regla general, todo el mundo se siente inclinado a creer más en lo malo que en lo bueno (en el mercado esto es completamente al contrario *** lo explico abajo). Todos tienden a magnificar lo malo en cierta medida y, aunque los peli­gros asi proclamados se apaciguen como las olas en el mar, pue­den, lo mismo que éstas, cobrar altura sin causa aparente. El jefe confiado en su mejor conocimiento interno debe mantenerse fir­me y no ceder, como la roca contra la cual rompe la ola. La co­yuntura no es fácil. Aquel que por naturaleza no sea de estirpe débil, o se haya ejercitado con la experiencia en la guerra y for­talecido en su juicio, puede adoptar como regla inclinarse fuerte­mente, es decir contra el íntimo nivel de sus propias conviccio­nes, desde el lado del temor al lado de la esperanza. Sólo así se­rá capaz de mantener un equilibrio verdadero. La dificultad de ver las cosas de manera correcta, que es una de las mayores fuentes de fricción en la guerra, hace que las cosas parezcan completamente distintas de lo que se esperaba. La impresión de los sentidos es más poderosa que la fuerza de las ideas proce­dentes de un cálculo fundamentado, y esto llega tan lejos que probablemente no se ha ejecutado nunca un plan de cierta im­portancia sin que el comandante en jefe, en los primeros mo­mentos de la ejecución, no haya tenido que dominar nuevas du­das surgidas en su pensamiento. Debido a ello, los hombres co­munes, que suelen hacer caso de las sugestiones de los demás, (acaban recomendando comprar valores en tendencia primaria bajista) por lo general se tornan indecisos cuando han de entrar en ac­ción; creen que las circunstancias con que se encuentran son dis­tintas a lo que habían esperado, en mayor medida en cuanto de nuevo ceden aquí ante las sugestiones de los demás. Pero inclu­so el hombre que traza por sí mismo sus planes pierde fácilmen­te la fe en su primera opinión cuando alcanza a ver las cosas con sus propios ojos. La firme confianza que tenga en sí mismo puede armarle contra la presión aparente del momento. Su pri­mera convicción quedará confirmada por el mismo desarrollo de los acontecimientos, cuando sea descartada la decoración inicial que el destino introduce, con sus formas exageradas de peligro, en el escenario de la guerra, y el horizonte se amplíe. Esta es uno de las grandes honduras que separa la concepción de la ejecución.

*** Aclaración a la afirmación de arriba

Como regla general, en la guerra, todo el mundo se siente inclinado a creer más en lo malo que en lo bueno, pues el defecto que predomina en la guerra es el miedo a perder la vida, eso hace que se de una mayor importancia a los peligros que acechan aunque sean infundados. En cambio, en el mercado, el defecto que predomina es la avaricia, y debido a él se está dispuesto a creer con la mayor naturalidad que un águila disecada remontará el vuelo. Se cree en cualquier imposible que arrime el ascua a la sardina de la operación que se ha tomado en el mercado.


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02 junio 2008

La mejor estrategia para perder

En los mercados se puede ganar habiéndose equivocado y perder habiendo acertado.

Ejemplos:

1 – Alguien que compra el futuro de una divisa con un interés alto contra otra moneda con un interés bajo, y mantiene la operación un año. Al cabo de ese tiempo la divisa comprada ha bajado un 1% contra la otra (o sea, que se ha equivocado en su pronóstico). A pesar del error, este operador se encontrará en ese momento con unos beneficios de alrededor del 100% del dinero depositado en concepto de garantía para hacer la operación.

2 – Otro inversor ha comprado un valor que no paga dividendos, lo mantiene tres años hasta que gana el 10% y entonces lo vende. A pesar del 10% de beneficio, esta persona ha perdido dinero, pues podía haber ganado más en bonos del estado sin haber asumido en ningún momento el riesgo de perder un 70% de su capital.

Muchos principiantes, cuando empiezan a operar se dejan llevar por sus instintos, y van haciendo lo que les pide el cuerpo sin pararse a pensar y sin haber comprobado previamente si esa manera de proceder es estadísticamente rentable.

ESTRATEGIA DE SELECCIÓN INVERSA DE VALORES

Mucha gente se inicia en bolsa cuando en el telediario dicen que la bolsa ha subido, que la semana pasada hizo lo mismo, que lleva ganado mucho en lo que va de año, y que el año pasado fue igual de rentable.

No hace falta decir que entran cuando la tendencia primaria está ya muy madura, pero todavía suele subir con fuerza.

Con mucha precaución compran un par de valores con una cantidad pequeña de dinero. Como todo sube, en pocas semanas están ganando, hacen otra prueba con dos valores más y también les sale bien. Al ocurrir esto por segunda vez, cada uno de los defectos del principiante empieza a exponer sus conclusiones dentro de su cabeza:

LA VANIDAD: hay que ver que bien se me da esto de la bolsa, que lástima no haber empezado antes, he estado desperdiciando mis aptitudes en cosas infinitamente menos rentables.

LA AVARICIA: ya está bien de ir haciendo pruebas con 2.000 euros, como ha quedado claro que esto es un buen negocio, a partir de ahora voy a apretar. He oído algo de que se puede usar apalancamiento, voy a informarme bien y empezar a ganar dinero en serio.

LA IMPACIENCIA: he estado investigando y veo que todas las semanas hay movimientos del 5%. Como es poco probable sacar el 200% en un año con el mismo valor, operaré a corto plazo e iré realizando beneficios cuando gane entre el 5% y el 10%.

LA AUSENCIA DE ESTRATEGIA: el último valor que compré para sacármelo de encima cuando ganara un 5% está bajando un 20%, estaré atento al rebote para venderlo.

REBAUTIZAR LAS OPERACIONES CON PÉRDIDAS: el dichoso valor ya lleva un 40% de bajada sin ningún rebote, me lo quedaré como inversión a largo plazo y cobraré el dividendo.
Acabamos de asistir a todos los pensamientos que utiliza un operador novato para engañarse a si mismo y conseguir algo que no es nada fácil: tener en cartera los valores que más han bajado de todo el mercado y ninguno de los que han subido.

Dejándose llevar por sus defectos y su falta de planificación, todos los valores más han subido del año, cuando los tuvo los vendió ganando poco, en cambio, fue acumulando en su cartera todos los valores que estaban en caída libre y bajaban sin rebotes.

Una vez comprendida la estrategia que nos proporciona grandes pérdidas y pequeños beneficios, o sea, una selección de los valores más bajistas del mercado, no nos será difícil hacer lo contrario para conseguir los resultados opuestos, o sea, tener en cartera sólo valores alcistas, o lo que es lo mismo: hacer una selección de valores ganadores, vendiendo con pequeñas pérdidas aquéllos que se pasan al bando bajista.

Como es natural, habrá que dejar de operar instintivamente y pasarse al razonamiento lógico y basado en estadísticas reales de mercado.

También habrá que trocar los defectos en virtudes para que faciliten la nueva y exitosa manera de operar.

La vanidad se evaporará cuando se comprenda que falta mucho por aprender de un mercado que está vivo y en constante cambio.

La avaricia se esfumará cuando se implante en nuestra mente la lógica y razonable relación riesgo/recompensa.

La impaciencia sucumbirá ante la comprensión de que en los mercados no se puede ganar dinero todas las semanas. De hecho, el 80% del dinero total se gana en el 20% del tiempo. Por cada mes que tenemos una tendencia clara y aprovechable hay 2 ó 3 meses de congestiones y comportamiento errático difícil de predecir a corto plazo.

Una buena estrategia personalizada que se adapte como un guante a nuestras características personales envuelta con la disciplina necesaria para cumplirla, será nuestra mejor garantía contra los grandes descalabros. Esa misma disciplina impedirá el rebautizo de las operaciones que nazcan en pecado original.

Bis vincit qui se vincit in victoria.

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15 mayo 2008

Venenos que destruyen el cerebro: aluminio

En la vida diaria ingerimos varias sustancias que destruyen, enferman o intoxican nuestro cerebro. Para empezar la lista hoy hablaremos del aluminio (no porque sea el más peligroso, sino porque empieza por "a", de esa forma los veremos por orden alfabético). El más peligroso sin contar las drogas duras es el mercurio, del que hablaremos extensamente otro día.

La profesión de especulador tiene algunas ventajas frente a otras ocupaciones, una de las más importantes es que se puede ejercer aunque por enfermedad o accidente tengas que permanecer postrado en la cama, pero hay un pequeño detalle del que un operador no puede prescindir, y es que su cerebro sea capaz de pensar y razonar con claridad.

Que el 90% del cerebro deje de funcionar no tiene demasiada importancia, pues casi nadie usa más del 5%. El problema es que como la destrucción es aleatoria, la probabilidad de que sea destruida la pequeña parte que usamos es muy grande.

A principios de 1989, la revista científica "The Lancet" publicó las conclusiones de un estudio del gobierno Británico: el riesgo de contraer la enfermedad de Alzheimer se había elevado en un 50 % en las áreas de la Gran Bretaña donde el agua para beber contenía niveles elevados de aluminio. Al final del artículo hay otros estudios con conclusiones similares.

Las características de esta enfermedad son: pérdida de la memoria, percepciones desorientadas, cambios de personalidad e imposibilidad para comunicarse o concentrarse. La salud de la persona va degenerando de forma progresiva. Como se puede imaginar, es una de las pocas enfermedades que pueden incapacitar a un operador.

El aluminio que parece ser el principal causante de esta enfermedad; está presente en el agua del grifo, en la tierra, en el aire y en pequeñas cantidades también en nuestros alimentos y, por supuesto, en el humo del tabaco. También hay estudios que culpan a los aceites vegetales hidrogenados o margarinas (grasas trans prohibidas en algunos países), pero como hace pocos años que se usan no se puede tener la absoluta seguridad. Ante la duda lo mejor es prescindir de este tipo de grasas que no aportan nutrientes saludables y de fácil asimilación.

Como es lógico, hay que desechar los utensilios de cocina hechos de aluminio y usar vidrio o acero inoxidable, eliminar también la costumbre de poner los alimentos en contacto con el papel de aluminio. El uso de medicamentos antiácidos es una de las causas más comunes de la intoxicación por este metal. Además, los medicamentos anti-inflamatorios contienen aluminio y varias preparaciones anti-diarreicas contienen sales de aluminio. Algunas vacunas contienen aluminio. Evitar las pastas de dientes que contengan aluminio, los desodorantes que contengan aluminio, las bebidas con pH ácido en latas de aluminio. Hay que leer la etiqueta de los productos que se compran, ya que el aluminio está en aditivos y alimentos. A veces se lo añaden a la sal de cocina como antiapelmazante.

Para intentar eliminar el aluminio o cualquier otro metal pesado del organismo son muy útiles las algas de agua dulce Chlorella, son capaces de arrastrar fuera del organismo estas sustancias que suelen ser acumulables y de difícil eliminación.

Ya sabéis las citas:

Mens sana in corpore sano

Y Coito ergo sum, que no tiene nada que ver, pero conserva la ilusión y las ganas de vivir.

REFERENCIAS

1 - McLachlan DR, Bergeron C, Smith JE, Boomer D, Rifat SL. Risk for neuropathologically confirmed Alzheimer's disease and residual aluminum in municipal drinking water employing weighted residential histories. Neurology 1996;46(2):401-5.

2 - Graves AB, Rosner D, Echeverria D, Mortimer JA, Larson EB. Occupational exposures to solvents and aluminium and estimated risk of Alzheimer's disease. Occup Environ Med 1998;55(9):627-33.

3 - Rondeau V, Commenges D, Jacqmin-Gadda H, Dartigues JF. Relation between aluminum concentrations in drinking water and Alzheimer's disease: an 8-year follow-up study. Am J Epidemiol 2000;152(1):59-66.

4 - Gauthier E, Fortier I, Courchesne F, Pepin P, Mortimer J, Gauvreau D. Aluminum forms in drinking water and risk of Alzheimer's disease. Environ Res 2000;84(3):234-46.

5 - Forbes WF, Hayward LM, Agwani N. Dementia, aluminium, and fluoride. Lancet 1991;338:1592-3.

6 - Neri LC, Hewitt D. Aluminium, Alzheimer's disease, and drinking water. Lancet 1991;338(8763):390

7 - Kraus AS, Forbes WF. Aluminum, fluoride and the prevention of Alzheimer's disease. Can J Public Health 1992;83(2):97-100.

8 - Perl DP. Relationship of aluminum to Alzheimer's disease. Environ Health Perspect 1985;63:149-53.

9 - Martyn CN, Barker DJ, Osmond C, Harris EC, Edwardson JA, Lacey RF. Geographical relation between Alzheimer's disease and aluminum in drinking water. Lancet 1989;1(8629):59-62.

10 - Rifat SL, Eastwood MR, McLachlan DR, Corey PN. Effect of exposure of miners to aluminium powder. Lancet 1990;336(8724):1162-5.

11 - Taylor GA, Newens AJ, Edwardson JA, Kay DW, Forster DP. Alzheimer's disease and the relationship between silicon and aluminium in water supplies in northern England. J Epidemiol Community Health 1995;49(3):323-4.

12 - Forbes WF, Hill GB. Is exposure to aluminum a risk factor for the development of Alzheimer disease?--Yes. Arch Neurol 1998;55(5):740-1.

13 - Yokel RA. The toxicology of aluminum in the brain: a review. Neurotoxicology. 2000;21(5):813-28.

14 - Sjogren B, Ljunggren KG, Basun H, Frech W, Nennesmo I. Reappraisal of aluminosis and dementia. Lancet 1999;354(9189):1559

15 - Rogers MA, Simon DG. A preliminary study of dietary aluminium intake and risk of Alzheimer's disease. Age Ageing 1999;28(2):205-9.

16 - Martyn CN, Coggon DN, Inskip H, Lacey RF, Young WF. Aluminum concentrations in drinking water and risk of Alzheimer's disease. Epidemiology 1997;8(3):281-6.

17 - Aluminium and Alzheimer's disease. Lancet 1989;1(8629):82-3.

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05 mayo 2008

Defectos y virtudes que condicionan la operativa: el estrés

Si el motor de un coche se lleva siempre demasiado revolucionado, incluso cuando está al ralentí, todo el mundo sabe que se calienta más de lo normal, que consume combustible inútilmente, y que la vida del motor será más corta de lo que cabría esperar.

Cuando eso ocurre con las personas no hay que modificar ni un ápice las consecuencias de la afirmación anterior.

El cuerpo humano tiene previsto el suministro instantáneo de adrenalina para poner a pleno rendimiento todo el organismo y poder salir airoso de un peligro. De la misma manera, un fuerte acelerón en el coche puede salvarnos de una colisión. El problema se produce cuando esos magníficos recursos son utilizados durante muchas horas al día en vez de hacerlo sólo en los casos excepcionales para los que están diseñados.

Si se quema el motor del coche debido a la prisa por ganar más dinero, puede que llegue a resultar rentable siempre que el dinero ganado cubra la factura del nuevo motor con creces. Cuando se quema la vida para atesorar bienes, prestigio, fama, títulos o cualquier otra fruslería, nunca resulta rentable.

Permitir que el estrés forme parte inherente de nuestra vida cotidiana hasta el punto de considerarlo normal, es igual de absurdo como llevar siempre al hombro un depósito con 20 litros de agua, por si acaso algún día se tiene sed.

Cuando un ser humano se enfrenta a un peligro, su cerebro ordena un fuerte aumento de adrenalina. El problema es que raramente un ser humano se enfrenta a un peligro en el que tiene que luchar por su vida. El 99% de los peligros a los que se enfrenta son riesgos de perder dinero, prestigio, imagen, etc. Esto quiere decir que la adrenalina puesta en circulación sólo ha servido para envenenar su organismo como lo hubiera hecho cualquier otra droga, ya que no ha habido un supremo esfuerzo físico en el que el cuerpo haya empleado dicha adrenalina.

Además, el cuerpo paraliza todas las funciones y dedica todo el esfuerzo a lo que considera vital. Cuando el estrés, las preocupaciones continuas o el asumir grandes riesgos como deporte, mantiene la adrenalina alta durante muchas horas al día, el bloqueo general del organismo causa desastres en la salud difíciles de imaginar.

La adrenalina es una hormona segregada por las glándulas suprarrenales. Hay adictos a ella que buscan inconscientemente el riesgo o el peligro para que su cuerpo les suministre esta droga. Sus efectos secundarios son tan terribles como otras drogas duras, sólo su desconocimiento permite etiquetar de "vida moderna" o "persona muy activa" a esta adicción, como si al suavizar su nombre se pudieran restar sus funestas consecuencias. Incluso hay gente que llega a admirar a los adictos a la adrenalina, cosa que no ocurre con ninguna otra clase de droga.

La ludopatía por ejemplo, es una de las formas más frecuentes de conseguir un suministro de adrenalina. Esta clase de personas inconscientemente buscan perder, pues el cuerpo produce más dosis de adrenalina cuando se pierde que cuando se gana. Querer perder es la única explicación posible para que una persona juegue al bingo o a las tragaperras, pues, por inocente que sea, todo el mundo sabe que en esos juegos nadie puede ganar.

Los siguientes casos abonan el terreno para que el estrés se vaya enquistando en la rutina diaria hasta emponzoñar la actitud ante la vida y convertir a la persona en un robot incapaz de controlar la vorágine destructiva que le encamina irremediablemente al abismo:

1 - Se acepta habitualmente mucho más riesgo del que sería sensato y prudente admitir para esas circunstancias.

2 - Se opera con productos o se usan sistemas operativos de los que no se sabe casi nada.

3 - Se aparenta controlar la situación, mientras internamente se sabe que en cualquier momento puede saltar todo por los aires a causa de motivos que no se conocen ni se controlan.

4 - Se asumen responsabilidades excesivas para hacerse el chulo.

5 - Se proyecta llegar a objetivos casi inalcanzables, o se necesita que el mercado haga cosas poco probables para culminar la estrategia como estaba previsto.

6 - Se fustiga al cuerpo con estimulantes para disfrazar o disimular el abatimiento que produce el exceso de aceleración. Con ello se crea un circulo vicioso, pues cuando pasa el efecto de las drogas el individuo se desliza por un espiral descendente que le va hundiendo en niveles inferiores de los que cada vez le será más difícil emerger.

Lo más terrible del caso es que todo este sufrimiento se podría evitar fácilmente usando la clásica receta del razonamiento lógico con el que los seres humanos vienen equipados de serie, sazonada con media cucharada de planificación, y horneada con la proporción adecuada de riesgo/recompensa.

Cuando uno decide dedicarse a vivir de los mercados, suele cometer el error de pensar que tiene la obligación de ganar dinero todas las semanas, o como mínimo todos los meses. Lógicamente eso es imposible, y lo único que consigue con esa pretensión es aumentar la presión de la caldera.

Hay que diseñar una estrategia que nos garantice que se va a ganar dinero todos los años, sin que para que ello ocurra, haya necesidad de que el mercado haga algo extraño o poco probable.

En el peor de los casos, es mejor posponer un par de años la idea de vivir de los mercados, que afrontar esa tarea con prisas, sin los conocimientos necesarios, con insuficiente experiencia obtenida en mercado real, y con graves carencias en el fluido diseño de estrategias y en el control de las emociones.

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31 marzo 2008

Defectos y virtudes que condicionan la operativa: el miedo

Casi ninguna cultura condena el miedo como un defecto, sólo condenan la cobardía a la hora de defender los valores patrios. A los soldados, les enseñan a sobreponerse al miedo, pero no a comprender el peligro de sentirlo.

El miedo paraliza, impide razonar con lucidez, bajo los efectos del miedo se hacen las mayores tonterías. Sólo la comprensión del peligro real de tener miedo, nos puede librar del miedo.... . no por valentía, sino como la única acción práctica que evita las funestas consecuencias de obrar bajo los efectos del miedo.

Se podría decir que, cobarde es el que ve con claridad el riesgo sin saber como afrontarlo con éxito. Valiente es aquel que conociendo muy bien el riesgo tiene una estrategia válida para salir airoso del trance. Y temerario, es alguien que se enfrenta a un riesgo sin haberlo evaluado concienzudamente y sin conocer la manera de salir bien parado del intento. Las personas temerarias, harán muy bien en no poner a prueba su suerte con demasiada frecuencia, pues a ésta se la conoce como una dama cara de ver, y extremadamente veleidosa.

La conclusión es que sólo se debería tener miedo a estar presa del pánico y no actuar con sentido común, pues los efectos producidos por tener miedo, suelen ser más peligrosos que las consecuencias de lo que se teme.

A la ausencia permanente de estos defectos que dificultan una operativa exitosa hay que llegar por la comprensión de sus peligros, por su incoherencia intrínseca, porque el mismo acto de dejarse imbuir por el miedo impide afrontar correctamente el hecho que lo ha producido.

Un operador debe ser extremadamente precavido y no debe dar nunca nada por sentado, por muy clara que sea la operación y por fiable que sea la estrategia. Pero una cosa es vigilar su posición en el mercado por si cambian las expectativas que le han llevado a operar, y otra muy distinta estar permanentemente atemorizado de que algo pueda salir mal. Poner atención y vigilar el mercado sin dar nada por sentado, es correcto. Estar habitualmente agarrotado por el temor, tener instalado permanentemente el estrés en el cuerpo y mantener constantemente acelerado el pulso y el corazón, es la manera más segura de perder el dinero y la salud.

Si cuando está operando, siente miedo y su pulso se acelera, es una señal inequívoca de que está incurriendo en alguno o varios de los siguientes errores o defectos:

1- Usa una mala estrategia, o lo que es más grave, ninguna.

2- Para que su estrategia funcione necesita que el mercado haga algo poco habitual.

3- No conoce a la perfección el mercado y el producto con los que está implicado.

4- No ha comprobado hasta la saciedad y con datos de mercado real el método que utiliza.

5- No sabe exactamente cual puede ser la máxima pérdida en el peor de los casos.

6- Está asumiendo más riesgo del que sería aconsejable para su situación financiera.

7- Está operando con un método o sistema aconsejado por otro y realmente no lo entiende del todo.

8- Inconscientemente sabe que no conoce las implicaciones de su operativa, pero no está dispuesto a reconocerlo abiertamente.

9- Le preocupa más, que las operaciones fallidas empañen su prestigio, que el agujero que provocan en su bolsillo.

10- Opera con dinero de otros, y si algo sale mal no podrá evitar la desagradable tarea de dar explicaciones.

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14 marzo 2008

Carta abierta a la pareja del inversor/a

Estimado amigo/a, la presente misiva tiene la intención de ayudarte a preservar el patrimonio familiar. Imagino que no sabes mucho de bolsa, ya que ese tema lo lleva tu pareja, no obstante tu colaboración puede ser muy importante. Te recomiendo que acabes de leer estos párrafos y que no eches en saco roto los consejos que siguen.

No dudo de que tu pareja tiene la preparación suficiente para encargarse de las finanzas familiares, pero como tu bien sabes todo es susceptible de ser mejorado, y aquí es donde tu colaboración va a ser significativa.

Hasta los mejores inversores/as tienen pequeños defectos arraigados en su operativa. El problema es que, debido a que son defectos con apariencia inocua, y son tan comunes entre el público, la mayoría acaba pensando que se caería en la exageración si se les dedicara mucha más atención. Este es el primer error grave, subestimar cualquier defecto por pequeño que parezca.

Aunque la lista de defectos muy extendidos entre el público en general es extensa, hoy sólo vamos a concentrarnos en el más nefasto y el que más víctimas ha producido a lo largo de la historia: iniciar o mantener posiciones contrarias a la tendencia del mercado.

Mientras la bolsa se encuentra en tendencia primaria alcista, el 98% de los inversores/as son un dechado de virtudes, y ni por asomo se les ocurre tomar en su cartera posiciones vendedoras. Pero apenas cambia la tendencia primaria del mercado a bajista, esta virtud se convierte en uno de los errores más peligrosos que se pueden cometer en la bolsa.

En este momento es cuando debe intervenir la pareja de la persona que opera en bolsa. Esta intervención no debe ser ofensiva, humillante, y en ningún momento debe subestimar su capacidad financiera, ni su inteligencia. Pero a pesar de todo, debe ser firme, razonada y contundente, y los más importante: hay que hacerlo con mucha amabilidad (mano de hierro con guante de seda).

La pareja de la persona que opera puede hacer las siguientes cosas:

1 – Comprar dos juegos de utensilios para el escritorio (bolígrafo, teléfono, pisapapeles, portalápices, bloc de notas, agenda, etc.) un juego de color rojo y uno de color verde. En el teclado y en el monitor, como no se pueden cambiar de color, se adherirán unas pegatinas bastante grandes y vistosas de los mismo colores que los utensilios de escritorio.

Cuando se inicie la tendencia bajista en los mercados, la pareja del inversor/a colocará sobre el escritorio el juego de utensilios de color rojo y retirará el verde, también sustituirá las pegatinas del teclado y del monitor por las del nuevo color de referencia. La pareja de la persona que opera no podrá saber cuando ha cambiado la tendencia, porque no sabe de bolsa, pero se podrá enterar fácilmente entrando en este blog un día a la semana. No hace falta que lea todo lo que se ha publicado, bajo del nombre del blog estará siempre claramente especificada la tendencia primaria actual y el color que debe usar.

Una vez marcado el territorio con el color adecuado, la pareja iniciará con suavidad pero con persistencia su estrategia con las siguientes palabras: “cariño, si de verdad me aprecias y te importa la estabilidad económica de nuestra familia, no deberías cursar ninguna orden de compra mientras el color rojo predomine en tu escritorio. Me disgustaría mucho ver que te tomas a la ligera un tema tan importante para tus seres queridos. Como puedes suponer, cuando el color que predomine en la mesa sea el verde, me hará muy feliz ver que no tomas posiciones bajistas y que te lo piensas bastante antes de vender los títulos que tenemos en cartera”.

Si la persona que opera persiste en su antigua actitud, se apelará a su inteligencia y al sentido común pidiéndole amablemente que razone sus actos con lógica, y a ser posible que acompañe sus razonamientos con hechos o estadísticas que demuestren que sus actos no obedecen a caprichos o actitudes infundadas.

2 – Otra cosa que se puede hacer para ayudar a los que son adictos/as a operar contra tendencia, es habilitar unas sesiones en la sala de voz de Rankia para desintoxicar a los siemprealcistas anónimos, para que entrando bajo un seudónimo, reconozcan públicamente su adicción como preludio para su curación. No hace falta decir que la pareja estará en todo momento a su lado apoyando física y emocionalmente ese importante paso que supondrá una sustancial mejora en la economía y en la relación familiar.

Si la persona que opera es varón, se deberían aprovechar las fechas que tenemos cerca para hacerle el mejor regalo que se puede hacer en el día del padre: los dos juegos de escritorio de diferentes colores, ocasión que serviría para explicarle los importantes motivos que nos han llevado a hacerle dicho regalo.

En el caso de ser mujer, tenemos dos posibilidades cercanas:

Regalo para las Fallas si viven en la comunidad valenciana.

Regalo para semana santa. Mucho más apropiado por el sacrificio que tendrá que hacer para no incumplir las nuevas normas impuestas.

Un último consejo: haz circular estas recomendaciones entre las amistades que estén en tu misma situación, seguro que te lo agradecerán. Asi podréis en el futuro intercambiaros los trucos que mejor funcionan para lograr el objetivo propuesto.

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11 marzo 2008

Defectos y virtudes que condicionan la operativa: el razonamiento lógico.

Casi todos los que se aproximan a los mercados para intentar aumentar su patrimonio tienen enquistados en su mente tres dogmas de fe de los que difícilmente llegan a desembarazarse a lo largo de su trayectoria:

1 Creen que la única oportunidad se encuentra en la renta variable.

2 Creen que la única posibilidad de ganar es acertando la tendencia.

3 Creen que el posible beneficio, obligatoriamente debe de guardar una relación proporcional e inamovible con el riesgo asumido.

Personalmente creo que esos dogmas no son ciertos, y que existe un gran número de posibilidades en los mercados para superar ampliamente los resultados que ofrece la operativa en consonancia con ellos.

Es curioso que, a pesar de la explosión demográfica de la informática, casi todos los profesionales han seguido anclados en sus métodos arcaicos de operar, usando los ordenadores como meros depósitos de información y de consulta, y despreciando alegremente sus infinitas posibilidades de búsqueda, selección, optimización y cálculo de posibles combinaciones entre dos o más instrumentos, unos comprados y otros vendidos.

La operativa con diferenciales o combinaciones de varios productos ofrece importantes ventajas, tales como: la disminución del riesgo, aumento significativo de las probabilidades de acierto, consecución de resultados constantes con independencia de la tendencia de los mercados, un aumento importante del control total sobre la operativa, etc.

Infrautilizar el potencial informático que existe hoy en día es un verdadero despilfarro de recursos, pero la inmensa mayoría de operadores todavía hace algo peor: malversa y subestima la capacidad con la que sólo los seres humanos están dotados. Me refiero a la capacidad de razonar con lógica.

Razonar no es otra cosa que ensartar varios pensamientos diferentes en una ristra, para que su unión produzca una idea totalmente diferente a cualquiera de los pensamientos por separado que conforman ese razonamiento. No usar esa capacidad para nada, y seguir lastrados en la rutina de operar como se ha hecho durante los últimos 100 años, puede resultar muy cómodo, pero es poco profesional y, sobre todo, aumenta el riesgo.

De la misma forma que se pueden hacer razonamientos en primer grado, como por ejemplo: si amenaza lluvia, me llevaré un paraguas. También se pueden hacer razonamientos en un grado superior, por ejemplo:

1 Para aprovechar la curva de caída del precio de la prima de las opciones por el paso del tiempo, se puede vender una opción con vencimiento cercano y comprar una opción del mismo subyacente pero de vencimiento lejano (calendario spread).

2 Para obtener una ventaja, y que el precio de la prima de la opción que se vende sea proporcionalmente más alta que el de la opción que se compra, se opera con puts si el diferencial de los futuros de ese subyacente se encuentra en contango, y en calls si está en backwards.

3 Independientemente de si el subyacente está en contango o bakwards, se escoge el producto cuyo diferencial de precio entre dos futuros sea mayor, midiendo para ello la diferencia porcentual entre dos vencimientos que equidisten entre si un año.

4 Para optimizar la parte del precio de la prima que corresponde a la volatilidad, se ejecuta esa operación cuando la volatilidad a corto plazo (la que se vende) sea muy alta, y la volatilidad a largo plazo (la que se compra) sea sustancialmente más baja.

5 Para materializar las ventajas anteriores, se agota la opción vendida hasta su vencimiento, procediendo en ese mismo momento a vender otra vez la misma opción extinguida, pero del vencimiento más cercano, embolsándose de nuevo la prima. La nueva opción vendida, seguirá estando cubierta por la opción que se compró en su día del vencimiento lejano, y que no hará falta volver a comprar, pues mantendrá su vigencia hasta su vencimiento.

6 Esta estrategia se utilizará principalmente cuando no se esperan aumentos en la volatilidad del subyacente, a ser posible, se usará durante las congestiones prolongadas dentro de un rango limitado.

Con este ejemplo, se demuestra como se pueden reunir y acumular varias ventajas en una sola operación compuesta por dos opciones, una comprada y otra vendida. Lo que hemos hecho es ensamblar seis conceptos ventajosos o útiles en un solo razonamiento (que en este caso se convierte en una estrategia operativa muy optimizada).

Uno de los motivos por los que a la mayoría de las personas les da mucha pereza razonar aplicando la lógica, es por haber adquirido el cómodo, pero nefasto habito de memorizar. Usar continuamente el cerebro para memorizar, en vez de para razonar, produce embotamiento mental. El cerebro, se sume en una rutina que lo vuelve mecánico. Cuando esa actitud repetitiva se enquista a lo largo de los años, la mente sólo se siente cómoda dentro del campo conocido de la repetición, entonces, se vuelve perezosa, y se sumerge en el círculo vicioso de memorizar, negándose a analizar nuevos retos que no forman parte del viejo patrón.

La manida frase "el saber no ocupa lugar", es mentira. Una mente embotada por tener que memorizar ingentes cantidades de información inútil, no tiene la agudeza y sensibilidad necesarias para seguir el hilo de un razonamiento complejo que desemboque en una manera inédita de resolver un problema.

El cerebro se resiste a abandonar el sistema repetitivo y a la vez cómodo de memorizar, para aventurarse en las procelosas aguas del razonamiento dentro de campos inexplorados que obligan a pensar. Memorizar información que nunca se va a utilizar, es poner plomo en las alas de la imaginación.

Llegados a este punto, el lector ya debe de estar imaginando que el sacrificio más grande que le espera no será el de tener que aprender cosas nuevas, sino el de intentar desterrar de su mente las ideas caducas y métodos desfasados que muy a menudo intentarán resurgir desde su subconsciente y reinstalar sus vicios ancestrales. Estos hábitos y manías tienen una apariencia muy inocente, pero son extremadamente nocivos para una operativa exitosa.

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07 marzo 2008

Filosofía de Jiddu Krishnamurti

Para este fin de semana os voy a copiar unos pensamientos interesantes de Jiddu Krishnamurti. Yo tuve la suerte de conocerlo personalmente hace 30 años en Suiza, y pienso que fue la mente más brillante que ha albergado el planeta tierra en todos los tiempos. Puede parecer exagerada mi afirmación, pero es lo que pienso.

Lo que más me gusta de él es lo claramente que es capaz de separar la ilusión de la realidad. Lo que a uno le gustaría que ocurriera, frente al hecho real. El color verde que muchos esperan ver en los tableros de cotizaciones, frente al color rojo real producido por hemorragias de minusvalías que tiñen hace semanas los monitores.

A continuación unos breves textos de Krishnamurti.

La mente sin ataduras

La transformación del mundo resulta de la transformación de uno mismo, porque uno mismo es producto y parte del proceso total de la existencia humana.

Para que uno pueda transformarse, es esencial que se conozca; sin conocer lo que somos, no hay base para el recto pensar ni puede haber transformación alguna. Uno debe conocerse tal como es, no como quisiera ser, lo cual es tan sólo un ideal y, por lo tanto, es algo ficticio, irreal; sólo lo que es puede ser transformado, no lo que uno desearía ser.

Conocernos tal como somos requiere una vigilancia extraordinaria de la mente, porque lo que es experimenta modificaciones, cambios constantes; y para poder seguirlos con rapidez, la mente no debe estar atada a ningún dogma, a ninguna creencia particular, a ningún modelo de acción. Si uno quiere ir en pos de algo, no es bueno estar atado.

Para conocernos a nosotros mismos, nuestra mente debe hallarse en un estado de percepción alerta, de vigilancia, estado en el que se halla libre de todas las creencias, de todas las idealizaciones, porque las creencias y los ideales nos muestran un solo color y falsean la verdadera percepción. Si queremos conocernos, no podemos imaginar algo que no somos, ni creer en ello. Si soy codicioso, envidioso, violento, de poco vale que tenga meramente un ideal de no violencia, de no codicia...La comprensión de lo que somos -feos o hermosos, malvados o dañinos, lo que fuere-, el comprender sin distorsión alguna lo que realmente somos, es el principio de la virtud. La virtud es esencial, porque ella nos brinda libertad.

Comprender lo real

En realidad, esto no es complejo, aunque pueda resultar difícil. Vea, nosotros, no comenzamos con lo real, con el hecho, con lo que estamos pensando, haciendo, deseando; partimos de suposiciones, o de ideales, y así nos extraviamos. Para partir de hechos y no de suposiciones, necesitamos una profunda atención, y toda forma de pensar que no se origina en lo real es una distracción. Por eso es tan importante comprender qué está ocurriendo tanto dentro como alrededor de uno.

Si uno es cristiano, sus visiones siguen cierto patrón; si es hindú, budista, musulmán, siguen un patrón diferente. Uno ve a Cristo o a Krishna conforme a su condicionamiento; la educación que usted a recibido, la cultura en que se ha desarrollado determinan sus visiones. ¿Cúal es la realidad, el hecho: la visión o la mente que se ha formado en cierto molde?

Las visiones son la proyección de la tradición particular que ha venido a constituir el trasfondo de la mente. Este condicionamiento, no la visión que él proyecta, es la realidad, el hecho. Comprender el hecho es sencillo; pero se hace difícil debido a nuestros agrados y desagrados, a nuestra condena del hecho, a las opiniones o los juicios que tenemos acerca del hecho. Estar libres de estas formas de evaluación es comprender lo real, lo que es.

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14 febrero 2008

Defectos y virtudes que condicionan la operativa: la soberbia

Recuerdo a los lectores que hoy a las 20 horas se celebrará el debate sobre Análisis Técnico vs. Análisis Fundamental en la sala de voz de Rankia

Instrucciones para entrar a la sala.

La soberbia

El que cree que es el mejor, que sabe mucho, que pertenece a una casta superior, que piensa que los demás son tontos, debe procurar que todo eso sea cierto, porque sino es así, los que él cree tontos disfrutarán gastando el dinero que él perderá en el mercado.

A la mayoría de los niños cuando son pequeños su madre les dice que son los más guapos y los más listos del planeta, y una parte de ellos confía tanto en su madre que se cree a pies juntillas lo que ella le dice. Si cuando crece, la realidad no consigue abrirle los ojos, su futuro es probable que se empañe de sufrimiento. El mayor problema es que, a la soberbia, frecuentemente se le une la ignorancia como una lapa (difícilmente puede aprender alguien que cree que ya sabe), y esta combinación es muy peligrosa para el sujeto.

Esta clase de personas son las que prefieren morir antes de reconocer que se han equivocado. Son las que nutren con sus pérdidas las arcas de los ganadores. Nunca se dejarían aconsejar por alguien que no tuviera el doble de títulos que ellos, sin advertir, que alguien que ha perdido tanto tiempo en sacar tantos diplomas, es poco probable que le haya quedado tiempo para aprender algo de verdad.

La soberbia, el orgullo, la vanidad, y la obstinación que provocan, destacan entre los peores defectos que puede ostentar un operador. No reconocer los errores o hacerlo tarde, puede llevar a la ruina en una sola operación. Nadie medianamente inteligente debe permitir que unos pocos errores le inhabiliten económicamente, pues nadie sensato debe tener la pretensión de acertar todas las operaciones de su vida. Por lo tanto, la posibilidad de equivocarse, debe estar reflejada en la estrategia como parte inseparable de la misma.

Antes de empezar a operar, hay que asumir la ineludible obligación de tomar conciencia con todas sus implicaciones del tercio de operaciones que van a ocasionar pérdidas. En la estrategia anual, que obligatoriamente hay que diseñar antes de operar, estarán claramente reflejadas las acciones a tomar ante cada operación fallida, señalando los porcentajes admisibles de pérdida en cada caso.

Procure que su vanidad no le sitúe contra el mercado, éste puede destrozarle hasta convertirlo en un invertebrado. Alíese con él, acompáñelo en sus movimientos, hágase cómplice de sus manías. Procure ser su amigo, pero sin perderle el respeto. No dé nada por supuesto, por clara que parezca una operación, no la pierda de vista. No opere sin limitar la pérdida, y nunca deje de vigilar si en algún momento se traspasa el límite impuesto.

Sea humilde, pero ojo, la humildad cultivada es la más alta forma de soberbia. Una persona humilde, es la que sabe seguro que no sabe aquello que no sabe, no la que sabe que tiene que decir que no sabe.

Tenga en cuenta que sus operaciones no representan nada en el mercado, que sus conocimientos, por extensos que sean, son muy limitados comparados con la suma de conocimientos de los adversarios.

Utilice la humildad para que le proteja de caer en falsas creencias, en dogmas caducos y trasnochados que le conducirán a la ruina. Aprovéchese de las ventajas de la verdadera humildad, en vez de caer en la ostentación de decorar con ella su vanidad.




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13 diciembre 2007

Defectos y virtudes que condicionan la operativa: la ira

La ira, el deseo de vengarse del mercado, el enojo consigo mismo, la furia, o cualquier otra emoción en la que un odio desbocado nubla la razón, convierten a un ser humano en un ente irracional.

Es inútil tratar de controlar las llamaradas de estas pasiones que corroen las entrañas, pues llegado ese momento es ya demasiado tarde, los venenos que segregan ya están vertidos en la sangre. Controlarse, sólo aumentará la presión de la caldera al cerrar la válvula de escape. Sólo hay una solución para evitar caer en este fuego que destruye la salud y el patrimonio de una manera inexorable: la comprensión.

La comprensión profunda del peligro de dejarse arrastrar por estas emociones irracionales proveerá a la mente de los recursos adecuados para apartarse de ellas y dejarlas pasar como si de un toro enfurecido se tratase. La comprensión completa del problema, otorga la energía necesaria para afrontar la acción correcta. La visión parcial y sesgada del mismo, lleva a la mente a su propia destrucción, a la aniquilación del razonamiento ecuánime como diferencia sustancial entre un ser humano y un animal irracional.

Si se comprende el peligro de la ira y las otras emociones antes expuestas como un hecho, y no meramente como una descripción verbal, se evitará antes de que se manifieste, con la misma seguridad y rapidez que se aparta la mano del fuego. Nadie duda mientras se está quemando. ¿Porque dudar y llegar a permitir una acción que causará mucho más daño que una quemadura? Repito, no se trata de controlarse una vez iracundo, sino de evitar entrar en cólera por comprensión.

A la ausencia permanente del estado de ira hay que llegar por la comprensión de sus inconvenientes, por su incoherencia intrínseca, porque el mismo acto de dejarse arrastrar por la ira impide solemnemente dar una respuesta correcta al hecho que la ha motivado.

La mayor parte de las veces, la rabia de tener que afrontar una pérdida, se debe más al orgullo herido que al valor real del dinero que se acaba de esfumar. Eso suele ocurrir por haber depositado demasiadas expectativas en una estrategia o en un método operativo poco elaborado y sesgadamente comprobado. Se siente rencor hacia el mercado, por haber traicionado unas pautas que se creían inamovibles, que funcionaban bien durante el periodo de prueba, y que apenas se inician con dinero real son un estrepitoso fracaso.

Hay que saber que, el mercado es soberano, que siempre tiene razón, y que enfadarse con él no produce ningún resultado positivo, sino muy al contrario. Al entrar en cólera se imposibilita el razonamiento ponderado y, a partir de ese momento se cometen errores de bulto que agravan considerablemente el primero.

La mejor manera de evitar el infierno de la ira es trazar una estrategia sólida, que ofrezca resultados consistentes en cualquier tendencia, que tenga previsto cualquier evento por poco probable que parezca, y que por su propia operativa impida solemnemente los descalabros graves.

Y por último, ser completamente disciplinado con el plan trazado. Nunca se debe llegar al grave estado de ponerse iracundo consigo mismo por haber cometido la torpeza de ser indisciplinado y contemplar impotente los desastrosos resultados de esa acción.

Como un buen ejemplo del enfoque correcto ante la ira os pongo un hecho real: hace dos horas he recibido la notificación de una multa de tráfico de 300 euros por circular a 124 Km. por hora por la A3. En vez de enfadarme y pensar que la mayoría va a 150 Km. y no les dicen nada, lo he considerado como un buen consejo maternal. Como si mi madre me hubiera dicho: hijo mío, ves en tren, iras más tranquilo, gastaras menos dinero y no te arriesgaras a que otro coche te de un golpe.

Mi más sincera gratitud para los agentes de tráfico por cuidar tan especialmente de mi seguridad a pesar de que, por falta de medios materiales, no le puedan dedicar la misma atención a todos los demás conductores.

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