La raza humana es la única especie capaz de razonar -por el momento- pero la mayoría de personas usan y abusan de esta capacidad sin pararse a pensar el gran riesgo que conlleva el manejo diario de una
peligrosa arma de doble filo como es el razonamiento.
Para comprender bien el párrafo anterior, lo primero que hay que saber es que mucha gente no distingue muy bien entre inteligencia, raciocinio, estudios, sentido común, capacidad para memorizar o haber conseguido títulos universitarios. Muy a menudo veo que la gente cataloga a alguien de muy inteligente por el hecho de ocupar el cargo de director de una sucursal bancaria, de médico o de notario, incluso le hablan con mucho respeto temerosos de interrumpir sus complejas elucubraciones.
Posiblemente, debido a lo anterior, cuando alguien decide aprender medicina, arquitectura, o historia del arte etrusco, se prepara para un trabajo arduo de muchas horas al día durante
al menos 7 ó 10 años para alcanzar un nivel razonable de profesionalidad. En cambio, cuando la misma persona, con la misma inteligencia y sensatez que cuando planificó su carrera, decide aprender a operar en bolsa, no utiliza el razonamiento y el sentido común para nada, subestima la materia, y se autoconvence de que el éxito en los mercados está al alcance de cualquiera sin ningún esfuerzo.
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Pro convenio.
Posible nueva comisión de otro delito por la secta: suplantación de personalidad. Como dice Reyes se están mandando cartas, como si las mandase Afin