Últimamente se ha dado en llamar el
síndrome de Diógenes a un desorden del comportamiento que normalmente afecta a personas de avanzada edad que viven solas, caracterizándose por el total abandono personal y el acumulo de pertenencias que habitualmente recogen de la basura. Han salido en televisión algunos casos en los que han tenido que sacar varios camiones de trastos inservibles de su domicilio.
Se nota que los que han bautizado este síndrome no conocen en absoluto la vida de Diógenes. Su desapego por las cosas materiales era tal que, tras ver beber a un niño con sus manos, destruyó el cuenco de madera que era su única posesión además de su capa, su zurrón y su báculo.
Una de las anécdotas más famosas ocurrió cuando el emperador
Alejandro Magno visitó Corinto y acudió a ver al filósofo que vivía en un tonel. Presentándose como Alejandro el Magno, Diógenes le respondió sin inmutarse que él era Diógenes el Cínico. Alejandro le ofreció cualquier favor que Diógenes quisiera, a lo cual Diógenes le pidió que se apartara del sol ya que le impedía disfrutar de él.
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Entrepiratas05.
Diogenes cuentanos algo que no sepamos. Desde luego eres un lumbreras de aquellos de antes que ya no quedan, por que nos nos cuentas algo novedoso sobr