Colombia quiere “matar dos pájaros de un tiro”

Para la economía colombiana, el 2008 no ha sido uno de los mejores años (aunque tampoco es tan mal año que digamos). La aceleración de la inflación y la desaceleración del crecimiento económico han sido dos rasgos que vienen caracterizando la performance de la economía colombiana en lo que va del 2008.
Para CEPAL, la economía colombiana crecerá un 5,3% en el 2008. Si bien es un nivel de crecimiento más que aceptable, el mismo es marcadamente inferior al 8,2% que lograra la economía en el 2007. Es que varios factores han incidido negativamente sobre la misma, entre los que se encuentran la crisis por la que atraviesa los EE.UU., el incremento de la inflación que aumentó la incertidumbre en la economía y obligó al Banco Central de Colombia a una política monetaria restrictiva que implicó un incremento en la tasa de referencia de 400 puntos básicos en poco más de 24 meses afectando negativamente a la demanda interna, y la fuerte reevaluación del peso colombiano.
Un sondeo realizado por Reuters estima que la inflación en Colombia terminaría el 2008 en un promedio de 7,12%. Vale recordar que la meta de inflación que tiene el Banco Central es de 3,5% con un punto porcentual de tolerancia. Así, de cumplirse estas proyecciones, la autoridad monetaria incumpliría por segundo año consecutivo su objetivo de precios, lo cual podría implicarle mayores presiones para el año entrante.
En las expectativas del Banco Central de Colombia, en 2009 se espera que disminuyan sensiblemente las presiones inflacionarias. Es por ello que la autoridad monetaria colombiana ya anticipó que es probable que el año entrante se inicie un ciclo descendente de tasas. De este modo, se estaría ayudando a que la economía pueda fortalecer su crecimiento. Pero la posibilidad de iniciar recortes de tasas estará sujeta a que efectivamente se desaceleren las presiones inflacionarias.
Pero más allá del estímulo que se le pueda dar a la economía colombiana desde la política monetaria, la misma está buscando crecer a través del sector externo. Colombia, como hemos comentado en artículos anteriores, está llevando adelante una muy activa política externa celebrando múltiples Tratados de Libre Comercio (TLC), con países considerados estratégicos para Colombia.
Uno de los TLC que más le interesa a Colombia cerrar y que hace ya varios meses se encuentra pendiente de aprobación, es el que tiene proyectado con los EE.UU. Para Colombia es importante poder cerrar los acuerdos de libre comercio con las economías de América del Norte.
A pesar de los múltiples pedidos que George Bush le hiciera al Congreso de los EE.UU., para la aprobación del TLC con Colombia, el legislativo estadounidense (principalmente, los representantes del partido demócrata), se mostró opuesto al mismo. Para Bush el TLC es estratégico no solo por los potenciales beneficios que puede generar para el comercio de ambos países, sino para recuperar la presencia estadounidense en la región, la cual se encuentra amenazada ante el avance de Hugo Chávez, enemigo declarado de los EE.UU.
Pero la oposición del Congreso estadounidense para la aprobación del TLC puede llegar a quebrarse por causa de otro acuerdo comercial que estaría por cerrar Colombia. El TLC entre Colombia y Canadá ha avanzado y ahora sólo espera ratificación legislativa después de haber concluido las negociaciones en el mes de junio.
¿Por qué la concreción del TLC entre Colombia y Canadá puede generar presiones sobre el Congreso estadounidense para que se apruebe el TLC que los EE.UU. pretenden celebrar con Colombia? Es que la concreción de un TLC entre Colombia y Canadá pondría en desventaja competitiva a varios sectores productivos de los EE.UU., entre los que se encuentra el sector agroindustrial, ya que los productos canadienses ingresarían a Colombia sin arancel alguno, con lo cual, los sectores afectados harían sentir su malestar.
Para Colombia, la concreción de estos dos TLC generará interesantes oportunidades de crecimiento. Pero además, la celebración de estos TLC le producirá a la economía colombiana un beneficio adicional relacionado con el tema de precios. Colombia enfrenta actualmente presiones inflacionarias originadas en buena medida por el incremento en los precios de los commodities agrícolas. El ingreso de los productos alimenticios provenientes de los EE.UU. y Canadá sin aranceles, ayudará a controlar las presiones inflacionarias que enfrenta la economía colombiana.
Es por todo lo anterior que el cierre del TLC con Canadá, representa mucho para Colombia ya que aumentaría las posibilidades de una pronta aprobación de su TLC con EE.UU., lo cual no solamente mejoraría las oportunidades de crecimiento de la economía y generaría mayores inversiones provenientes de estos dos países (el crecimiento de la economía colombiana está generando muchas y variadas oportunidades de inversión), sino que además, estos TLC contribuirían a aplacar las presiones inflacionarias que enfrenta el país.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
Etiquetas: canada, cepal, Colombia, Commodities, crecimiento, EE.UU., inflacion, TLC

