Según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística la compraventa de viviendas aumentó un 9% en marzo con respecto al mismo mes del año anterior, hasta un total de 37.561 operaciones. Hasta aquí todo bien, aunque la cosa se tuerce un poco si el dato se compara con febrero pasado; las transacciones descendieron un 8,5% intermensual.
De todas formas que nadie se engañe, la subida de marzo (y las venideras que seguro vendrán) entran dentro de la lógica más previsible y ello por varias causas; porque partíamos de valores comparativos históricamente bajísimos, por el efecto llamada de las medidas del Gobierno (subida del IVA y práctica supresión de la deducción de vivienda), por un Euríbor por los suelos, por las facilidades de las entidades bancarias en financiar sus pisos provenientes de embargos y daciones de pagos (sé de casos de financiación íntegra a 40 años, como en los mejores tiempos de la burbu), por una Ley de Economía Sostenible que retrasa hasta el 2013 la entrada en vigor de nuevas reglas de valoración del suelo urbanizable (para evitar que el suelo de la banca pierda valor), y por último, por una política desinformativa, vergonzosa y repugnante, del Gobierno (entre otras lindezas la inombrable Ministra del ramo que se descolgó diciendo que “Ahora es uno de los mejores años para comprar una casa", algo que viene repitiendo cada seis meses mientras los desplomes en los precios se acumulan) . Leer más