La pasada semana el FMI publicó un informe en el que agrupa a países como Japón, Grecia, España, Inglaterra, Irlanda y Estados Unidos en el mismo pelotón. Es un pelotón formado por países que muestran perfiles similares en cuanto a sus cargas de deuda, envejecimiento de población y economías maduradas luchando por seguir creciendo. Todas ellas condenadas a recortar drásticamente los gastos y sufrir en el futuro las consecuencias de una austeridad obligada.
Estados Unidos se diferencia de las demás, entre otros, en la agilidad y resistencia inherente a su economía a dejarse caer. Agilidad en cuanto a la adopción de medidas duras - tramposas algunas, FASB- ante una situación de desbordamiento, como ejemplo la fuerte inyección de fondos TARP dentro de un conjunto de medidas adoptadas en su momento para proteger su sistema financiero (en España, dos años después a vueltas con las Cajas de Ahorros y desempolvando los conductos del FROB). Leer más