Las autoridades americanas amenazan a la banca con introducir nuevas medidas –Regla Volcker- en un momento que se intuye delicado. Se intuye porque todavía ni siquiera está claro, deliberadamente, el estado de las cuentas del sector (parte del balance sigue en la sombra, regla FASB relacionada con mark-to-market activa, derivados OTC cotizando fuera de mercados oficiales…) de manera que intentar evaluar el impacto real de la regla es un ejercicio poco productivo.
Conocido si es que las cotizaciones del sector en su conjunto caen y que las expectativas de generación de beneficios están siendo revisadas a la baja constantemente.
Pero el desahogo de los bancos no tiene límites. Recordemos cómo el plan de salvamento TARP iba dirigido a capitalizar a los bancos, no a entidades intermediarias de inversión como Goldman o Morgan Stanley. Leer más