Resultó muy emotiva la representación del antiguo secretario del Tesoro americano, Henry
Paulson, de rodillas literalmente, rogando a los congresistas que aprobasen un multimillonario plan de rescate bancario por valor de $700.000 millones. Lo consiguió.
Ahora que la administración americana ha empleado
casi el 90% de la suma, sabe de la práctica imposibilidad para conseguir una ampliación, ya sea de rodillas o fumando la pipa de la paz frente al congreso. No parece viable visto el
desasosiego social que ha causado pagar errores de los todavía multimillonarios banqueros con el dinero de todos.
Entonces queda la vía del rescate a las bravas. El esfuerzo maquillador de la
realidad bancaria es de magnitud y ha consistido en edulcorar su robustez a través de variadas y costosas medidas que han favorecido el clima para desarrollar un muy publicitado test, encaminado a restar incertidumbre y facilitar datos y transparencia al mercado.
Leer más
Francisco Llinares.
Como en el último ejercicio de discernimiento se me acusó de poner en peligro la vida y la salud de los lectores, este va a ser mucho más suave, aunque también hará que algunos se planteen las cosas de una manera diferente.
Nuestro cerebro emite y recibe ondas, igual que un aparato de radio, y dependiendo de la frecuencia que sintonizamos, recibimos cosas positivas o negativas.
Un buen operador