Lo que dice y no dice el resultado empresarial

La presentación de resultados es uno de los momentos que mas expectación genera en bolsa. La reacción del mercado ante ellos, en muchas ocasiones, es difícil de entender: resultados magníficos pueden conducir a caídas en la cotización y a la inversa. Ello ha llevado a decir que más importante que los resultados en si mismos es cómo se los toma el mercado. A veces, se recurre a indicar que el mercado ya habia descontado “tal dato” para intentar explicar lo que muchas veces parece incomprensible.
He de confesar que cada vez busco menos esas explicaciones pero me ha hecho reflexionar un buen trabajo del blog de Alfonso Ballesteros titulado "Resultados trimestrales, ¿se confirma la crisis?" . En él realiza una doble comparación para un conjunto de 57 empresas muy significativas del mercado español. Por una parte, compara los resultados del primer trimestre de 2008 con los del ejercicio anterior y, por otra, contrasta esa información con la evolución en el mercado. La intención del trabajo era comprobar si se detectaban los efectos de la crisis y a él me remito para consultar las conclusiones, que en síntesis, no evidencian ninguna situación de crisis por si mismos, aunque si por la bajada en las cotizaciones.
Al hilo de ello, me gustaría contribuir con unas reflexiones no tanto al trabajo sino sobre el alcance del concepto del resultado. No teman, que no voy a explicar que es, pero si que creo que conviene resaltar que el resultado es un dato histórico. Recoge el pasado. Y además, recoge ese pasado con pesimismo. Las normas contables y su más que conocida prudencia valorativa, siempre se pone en el peor de los casos. En la mayoría de las situaciones empresariales, los riesgos y las contingencias que pueden significar una “posible” pérdida futura para la empresa, se recogen en el resultado. No hay una correspondencia igual con muchos de los “posibles” beneficios futuros, porque la normativa contable no deja reflejarlos para evitar descapitalizaciones por repartos de beneficios no realizados. ¿Qué pretendo decir? Que el resultado recoge el peor escenario y cuando esas “posibles” pérdidas no se realizan se revierten, anulándolas e incrementando el resultado en ese momento. Ello lleva a dos observaciones. La primera, que pueden haberse producido pérdidas que se detectaron previamente y aparecen en los resultados de entonces, por ejemplo de diciembre. La segunda, que pérdidas que se están dando en los resultados de ahora por la prudencia valorativa, pueden tener carácter reversible, no llegar a producirse y, en consecuencia, ser anuladas o revertidas en el futuro, aumentando los resultados del futuro.
Más aspectos podríamos enumerar para contrastar esas descorrelaciones entre resultados y cotizaciones. Probablemente todos podrían quedar resumidos en que el valor de la acción recoge las expectativas de futuro, se anticipa, mientras que los datos contables son la historia. Aunque no sea sobre una presentación del resultado, el comportamiento de hoy de la bolsa europea ha sido un ejemplo claro. Trichet toma la palabra y la bolsa europea se cae. No dice apenas nada nuevo pero no ilusiona, no genera buenas expectativas y adelanta una “posible” subida de tipos de interes: “in so facto” empieza el descuento. Mañana, espero que la bolsa europea sepa recoger las buenas vibraciones de los americanos. En el resultado, no es así. En el resultado, de lo "no realizado", sólo se recogen expectativas negativas. Si luego no llegan a producirse: se tachan, se revierten, pero eso es después, cuando ya no existe la duda.
Etiquetas: análisis fundamental, wanjo

Gran Blog, tienes calidad y diseño.
Lo mismo digo, amigo. :-))
Te he dejado un comentario en tu blog.
Saludos trader.
Muy acertadas las reflexiones. Se nota que sabes de lo que hablas. El resultado es una aproximación prudente y La bolsa anticipa acertadamente o no pero siempre va por delante.
Tienes un blog muy completo e interesante. Enhorabuena.
Luis
DISCREPO TOTALMENTE sobre "la cuenta de resultados... es pesimista. Los sistemas contables permiten una "flexibilidad" que genera lo que se llama "contabilidad creativa". Hay muchisimos ejemplos e incluso escandalos en los cuales se descubre a posteriori como se anotaban ventas, etc. infladas segun como se contabilicen (en la mayoria de casos de manera totalmente legal)... (ademas, logicamente la empresa los maneja para que den SIEMPRE la mejor imagen posible). Por eso la manera de suavizar esos datos de resultados es ajustarlos con valores de minimo 5 años... y "analizarlos con lupa"
Obviamente, el futuro siempre es una dificil incognita.
KM$: Las empresas que cotizan en bolsa se ajustan a una contabilidad que está normalizada. Las NIC (normas internacionales de contabilidad) y las NIIF (normas internacionales de información financiera) son "normas" que, en ningún caso dan lugar a la posibilidad de inflar ventas como indicas. Es imposible realizarlo en la normativa contable. La "imagen fiel" de los principios contables tampoco da lugar ni se puede confundir con la busqueda de dar la mejor imagen que mencionas.
Claro que han habido escandalos y, ellos han sido por no aplicar la normativa y, de ahí, el castigo legal a los responsables. Pero eso son excepciones como lo es el escaso margen que tiene la contabilidad creativa. Esta se aplica cuando alguna problemática no esta contemplada por la norma. Es facil suponer los casos en que las empresas que cotizan en bolsa, que son auditadas etc, tienen alguna laguna normativa sin cubrir y lo que puede tardar en cubrirse, así como la escasa relevancia de su impacto en los estados contables. Son excepciones ambos temas.
Los resultados se realizan siguiendo una estricta regulación que deja poco a la flexibilidad que señalas y, si deja algo, es irrelevante.
La normativa existente puede ser criticable. Podrían haberse ¨normalizado" otros modelos pero la norma actual y su aplicación es la que es.
Luis
Estoy contigo. El resultado es una aproximación prudente a la realidad sobre un periodo pasado y la bolsa se anticipa e incluye, adicionalmente, otros valores inmateriales no recogidos por él.
Pues, por ejemplo, un vistazo al libro "Ingeniería Financiera" (interpretar estados financieros y evitar desengaños) de Ignacio de la Torre. Editado por LID 2006 presenta muchos ejemplos de alteracion de resultados dentro de la legalidad de las NIC y NIIF e incluso la más practica GAAP norteamericana, con los correspondientes "tirones de orejas" por parte de la SEC a posteriori.
KM$: Ese libro que citas estudia exclusivamente escandalos y demas corruptelas. Es decir, se dedica solo a las excepciones. Tu propio comentario de "tirón de orejas" de la SEC implícitamente indica que no es una práctica generalizada ni aceptable ni sostenible en el tiempo. Es más, si revisas los casos que estudia no sólo fue la SEC la que pegó tirones de orejas. Bueno, creo que queda claro que estas tomando las excepciones para juzgar lo general.
Un saludo