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Efecto enero: Allianz analiza el comportamiento anual del S&P

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Publicado por Carla Quinto el 04 de marzo de 2013

Si la historia escribiese el futuro...

...podríamos echarnos a dormir y dejar que el dinero hiciera el trabajo por nosotros. Según las estadísticas, en el 97% de las ocasiones en las que el índice Dow Jones superó el 3% en enero, el año bursátil se cerró también con excelentes resultados. Y en enero de 2013, con el 5,8% registrado, el índice superó con creces esta medida estadística.
 
Evolución índices bursátiles
 
Si no fuera por el “si”... Por una parte, el reciente repunte de los mercados accionarios parece estar respaldado por los fundamentos: los datos del mercado laboral e inmobiliario en los Estados Unidos evolucionan favorablemente, los informes de resultados de las empresas superaron en su mayoría las previsiones (un 70% por encima de las previsiones en EE. UU.) y los indicadores anticipados en la zona del euro apuntaron a una ligera recuperación de la economía. También parecen haberse reducido los riesgos sistemáticos gracias a las medidas sobre política monetaria y la mejora en las oportunidades de refinanciación de bancos y países (de la periferia).
 
Sin embargo, por otra parte, otros riesgos siguen cociéndose todavía y a corto plazo podrían ocasionar incertidumbre y con ello un aumento de la volatilidad. Así, por ejemplo, los nuevos riesgos políticos en Europa (entre otros, los problemas de la deuda de Chipre o las elecciones en Italia) han vuelto a provocar ligeras subidas en las primas de riesgo. Las negociaciones que se avecinan sobre el techo de endeudamiento y las medidas de consolidación fiscal en los EE. UU. podrían suponer también un lastre. Y para acabar de dibujar el panorama, la “guerra de las divisas” se estrena como tema en los titulares, aunque más bien como “guerra” verbal: por una parte, Japón intenta quitarle fuerza, más o menos con éxito, a su propia divisa para impulsar las exportaciones, mientras que el presidente del Banco Federal alemán, Jens Weidmann, defiende con firmeza el valor del euro, que no considera excesivo. La opinión del presidente del BCE, Mario Draghi, es muy diferente. Lo que sí se puede afirmar es que si la historia escribiese aquí el futuro, en la competición por la divisa más débil no habría más que perdedores.
 
Los indicios de una subida a medio plazo de los mercados accionarios parecen más prometedores, porque, como afirma un proverbio chino, “para entender el futuro, se debe conocer el pasado”. Y la montaña de deudas que acumulan los países industrializados es un reflejo del pasado. Reducir la deuda implica que deberemos aceptar un periodo de represión financiera con intereses reales muy bajos o incluso negativos en las inversiones líquidas y seguras. Pienso que aquellos que apuesten por los valores reales saldrán beneficiados.
Dennis Nacken
 

Mercados en detalle

asignación táctica de acciones y bonos
 
  • Los indicadores anticipados apuntan a una recuperación de la economía nacional, como el índice ZEW, que con 48,2 puntos ha registrado su cota máxima de los últimos tres años.
  • La leve mejora de los indicadores anticipados a nivel mundial parece reflejar una subida en el ciclo de la inversión y el nivel de aprovisionamiento, que podría aportar un mayor impulso al crecimiento de las empresas exportadoras alemanas.
  • En vista de las valoraciones moderadas, el mercado accionario alemán también debería mantenerse sobreponderado dentro de Europa.
  • El producto interior bruto (PIB) del cuarto trimestre del pasado año sigue siendo indicativo de recesión, pero los índices de los gestores de compras de enero de 2013 apuntan ya a una notable estabilización.
  • También resulta alentador que se hayan reducido ligeramente los desequilibrios dentro de Europa y los balances por cuenta corriente de los países periféricos estén en vías de mejora. 
  • Sin embargo, es probable que las primas de riesgo político del mercado accionario europeo desciendan solo de forma muy lenta. 
  • Es más recomendable favorecer la zona del euro, mientras que el resto del universo inversor europeo puede infraponderarse.

  • Los indicadores anticipados, como el índice Empire State de la Fed de Nueva York, subieron en parte con fuerza en febrero, mucho más de lo previsto. 
  • La confianza de los consumidores estadounidenses también ha aumentado, de 73,8 puntos en enero a 76,3 en febrero, según la Universidad de Michigan, debido entre otras razones, a la mejora de la situación del mercado laboral y al incremento en los precios inmobiliarios en EE. UU.
  • Las altas valoraciones (en base a la relación precio-beneficio de Shiller) parecen razonables comparadas con las europeas, si se tienen en cuenta los elevados beneficios de las empresas y el carácter defensivo del mercado estadounidense.
  • La política monetaria y fiscal expansiva, junto con la debilidad del yen, deberían impulsar el sector de las exportaciones de Japón. 
  • Los primeros indicios, entre otros, se aprecian en el aumento de la producción industrial en diciembre de 2012, un 2,4% más con respecto al mes anterior, la subida más fuerte desde junio de 2011.
  • Sin embargo, el alto grado de endeudamiento de Japón, que supera el 230% del PIB, podría volver a afectar al país y los mercados, de manera que pese a las valoraciones moderadas sería aconsejable mantener una ponderación neutral. 
  • Parece mantenerse el ritmo de crecimiento positivo tras la fase de debilidad del pasado año.
  • Entre otros motivos, cabe citar el ligero aumento de la demanda por parte de los países industrializados, la política económica expansiva y las ganas de consumir de la nueva clase media. 
  • Ante las buenas perspectivas económicas y la mejora de los balances de las empresas, sería muy apropiada una prima mucho más alta frente a los países industrializados.
  • Nuestra previsión de “aterrizaje suave” en China parece haberse confirmado. Teniendo en cuenta que la mayoría de los indicadores económicos son favorables, se espera una aceleración del crecimiento en 2013. 
  • Además de los factores cíclicos, cada vez resulta más evidente que las reformas estructurales contribuyen a impulsar el crecimiento. 
  • El consumo privado debería verse favorecido por el aumento de los salarios reales y el incremento general de la renta per cápita. 
  • Las acciones chinas presentan un precio que parece interesante, aunque el precio de las acciones A resulta más interesante que el de las acciones H.

  • En el marco de un entorno macroeconómico más favorable, parece recomendable una asignación sectorial cíclica (industria y productos básicos).
  • Las empresas con modelos de negocio defensivos y una mayor exposición a los mercados emergentes deberían seguir siendo uno de los pilares básicos de la cartera. 
  • Con los intereses reales bajos y un potencial de valoración y crecimiento moderado, los dividendos desempeñarán probablemente un papel importante en la generación de rentabilidad.
  • En vista de las bajas correlaciones entre sectores y empresas, nos decantamos por la selección de valores a título individual.
  • Una evolución económica mejor de la esperada unida a políticas fiscales y monetarias expansivas han impulsado nuevamente los precios de las materias primas, especialmente de las de carácter más cíclico (como por ejemplo el petróleo y los metales industriales).
  • Por el contrario, el oro ha perdido parte de su atractivo como valor refugio. Sin embargo, a medio y largo plazo, es probable que vuelva a experimentar un impulso ante la escasa oferta frente a una demanda al alza, ya que además de a nivel privado también hay bancos centrales interesados en comprar.
  • Si la historia escribiese el futuro también para este segmento, las materias primas registrarían un aumento de valor real en un entorno marcado por la represión financiera, es decir, intereses reales artificialmente bajos junto a una escalada inflacionaria.
  • Las condiciones de refinanciación han seguido mejorando en Europa, de manera que el nivel de expansión de la política monetaria en la zona del euro se ha reducido levemente a raíz de las primeras devoluciones voluntarias anticipadas en el marco del programa de operaciones de refinanciación a largo plazo (Long-Term Refinancing Operation). 
  • Al mismo tiempo, en lo que llevamos de año han descendido las primas de riesgo de los bonos del Estado de los países europeos en crisis, aunque se sigue haciendo frente a contratiempos. 
  • El panorama se complica para los bonos alemanes. En caso de que, tal y como se espera, la crisis de la deuda del euro se relaje, cabe prever un descenso en la demanda de bonos del Estado alemanes, considerados seguros pero extremadamente caros.
  • Al contrario que el BCE, la Fed estadounidense ha prolongado su política expansiva y el Banco de Japón ha ampliado sus medidas.
  • Sin embargo, los bonos de ambos países siguen pareciendo caros, de manera que ante el bajo nivel de los intereses reales, la relación oportunidad-riesgo no resulta atractiva. 
  • Sin embargo, la pronunciada curva de tipos de interés conduce a tipos a plazo implícitos comparativamente elevados, lo que representa una relativa seguridad para el mercado de bonos en caso de que suba la rentabilidad.
  • La mejora general en las perspectivas fiscales y económicas debería seguir provocando a largo plazo la disminución de las primas de riesgo.
  • La mejora de los fundamentos de la economía, especialmente en Asia, debería reflejarse también favorablemente en las valoraciones de las agencias de calificación.
  • En este segmento aún es posible obtener una rentabilidad real positiva.
  • El potencial de revalorización de las monedas nacionales podría constituir un factor adicional de impulso para la rentabilidad.
  • La estabilización de los escenarios macroeconómicos consensuados, un entorno de liquidez de momento expansivo y la atenuación de los riesgos políticos reflejan un entorno que sigue siendo positivo para las estrategias de “carry”. 
  • La alta rentabilidad europea descuenta en la actualidad una tasa de incumplimiento superior al 30%, frente a la media histórica, que oscila en torno al 17%.
  • Y esto en un entorno en el que los balances de las empresas se muestran bastante sólidos y este segmento del mercado es un “segmento deudor”: al mercado no llegan los suficientes títulos nuevos para satisfacer la demanda de los inversores.
  • La nueva política económica de Japón (la “Abenomía”) sigue abogando por un yen más débil.
  • Las negociaciones sobre el proceso de consolidación y el techo de endeudamiento en los EE. UU. podrían también volver a debilitar al USD.
  • Por el contrario, los factores que impulsan al euro siguen vigentes: la menor gravedad de la crisis de la deuda, la mayor cautela del banco central europeo y la recuperación económica de la zona del euro.
  • Las divisas de los países emergentes siguen pareciendo atractivas para los inversores, especialmente por lo que respecta al renminbi chino. 

Véase informe completo

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Portavoz oficial de la empresa editora de este sitio web Rankia.com.

Enrique Roca

Enrique Roca

EX-Director de Carteras de Fondos de Inversion. Ha obtenido numerosos premios nacionales e internacionales siendo destacado por la revista Citywire y el Financial Times como uno de los mejores gestores europeos. Imparte masters especializados en destacadas escuelas de Negocio. Sus inversiones financieras más significativas se concentran en Bestinver.

Carla Quinto

Carla Quinto

Licenciada en ADE y Derecho

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