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Fidelity: ¿Por qué invertir en acciones que ofrecen rentas?

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Publicado por Rankia el 20 de marzo de 2012

Fidellity

Los acontecimientos recientes en las economías y los mercados bursátiles están obligando a los inversores a replantearse y rediseñar sus estrategias de inversión. En este mundo actual de crecimiento económico débil, bajos rendimientos en los bonos y exiguos tipos de interés, los inversores deben redoblar los esfuerzos para buscar fuentes alternativas que satisfagan sus necesidades en materia de rentas. 

La inversión en empresas que pagan dividendos ofrece rasgos defensivos en un momento en el que las rentabilidades por dividendo que ofrece el mercado son elevadas desde una perspectiva histórica y comparadas con otros activos. 

La inversión en acciones que ofrecen rentas también encuentra justificación en los datos históricos, que sugieren que los dividendos no sólo suponen una elevada proporción de las rentabilidades totales, sino también que las empresas que pagan e incrementan los dividendos suelen tener una excelente evolución en Bolsa a lo largo del tiempo. En conjunto, estos factores hacen que la inversión en acciones orientada a la percepción de rentas sea una propuesta atractiva en el entorno de mercado actual. 

¿Por qué ahora es un buen momento para centrarse en los flujos de renta que ofrecen las acciones?

Uno de los requisitos principales para invertir con éxito es la capacidad para responder de forma eficaz a los cambios en el mercado. El trasfondo económico actual se caracteriza por una elevada incertidumbre, una multiplicidad de riesgos, un crecimiento económico bajo y con probabilidades de seguir siendo bajo, y unos rendimientos en los bonos que han caído hasta mínimos históricos. En estas complejas condiciones, las empresas tienen cada vez más problemas para generar beneficios constantes y fiables. La mayor incertidumbre en torno a las perspectivas de las empresas tira a la baja de las cotizaciones y eleva la volatilidad. Cuando los precios caen, a menudo las rentabilidades por dividendo suben hasta situarse por encima de los parámetros históricos. Así ha ocurrido en varios mercados bursátiles de todo el mundo. Las fases en las que las rentabilidades por dividendo son altas han sido históricamente un buen momento para invertir, ya que a menudo dan paso a un periodo de subidas en las Bolsas.

 

Los dividendos acentúan su importancia estratégica en periodos de incertidumbres. Cuando las condiciones son difíciles en el plano macroeconómico y en los mercados, los inversores comienzan a adoptar una postura más defensiva apostando por empresas con beneficios estables y una capacidad contrastada para generar resultados positivos independientemente de los altibajos del ciclo económico. Las empresas con beneficios fiables y una trayectoria constante de remuneración al accionista e incremento de los dividendos se convierten, pues, en opciones atractivas. Invertir en estas empresas no sólo da a los inversores la tranquilidad de disfrutar de un flujo de rentas atractivo en un entorno caracterizado por unos rendimientos bajos, sino que los dividendos también proporcionan un colchón para amortiguar posibles descensos de los precios. 

                   

 

La importancia de pensar en las rentabilidades totales

Si bien los pagos de dividendos son obviamente atractivos para los que necesitan flujos constantes de rentas con los que sufragar gastos, la reinversión de los dividendos combinada con el paso del tiempo convierte a la inversión en acciones que ofrecen rentas en una estrategia de crecimiento a largo plazo. Cuando se analizan las rentabilidades totales de los inversores que optan por reinvertir sus dividendos, queda claro que es precisamente el efecto de crecimiento de la capitalización sobre los dividendos reinvertidos lo que constituye la mayor parte de las rentabilidades totales. 

 

La clave para entender por qué los dividendos reinvertidos pueden ser tan productivos reside en el poder de la capitalización. Numerosos estudios ilustran las ventajas de la reinversión de dividendos combinada con la capitalización. Por ejemplo, la edición 2011 del Barclays Equity Gilt Study reveló que 100 dólares invertidos en la Bolsa estadounidense en 1925 habrían valido 9.524 dólares a finales de 2008 sin reinvertir los dividendos, pero habrían crecido hasta 302.850 dólares si durante el mismo periodo se hubieran reinvertido los dividendos. 

 

El poder de la reinversión de dividendos crece exponencialmente con el tiempo y el efecto de la capitalización de los pagos de dividendos se deja sentir antes de lo que muchos inversores piensan. Hace falta un periodo medio de inversión de 5-6 años para que las rentas superen a la revalorización del capital como impulsor principal de la rentabilidad total de un valor. Además, el efecto de capitalización se potencia si los pagos de dividendos son relativamente grandes desde un punto de vista histórico, como ocurre actualmente.

                                               

 

Las empresas con una trayectoria de pago de dividendos contrastada también se comportan bien en bolsa

Muchos inversores tienen la idea preconcebida de que los valores que pagan dividendos elevados tienden a ser empresas con un menor crecimiento de los beneficios, mientras que las empresas que no pagan dividendos tienen mejores perspectivas de crecimiento. Esta idea probablemente hunde sus raíces en la creencia de que las empresas que pagan pocos dividendos están muy ocupadas canalizando sus beneficios hacia una serie de valiosos proyectos que incrementarán los beneficios y generarán subidas de la cotización que compensarán con creces la falta de dividendos. Aunque esta idea puede resultar atractiva a primera vista, no existen pruebas que la refrenden. Más bien al contrario: un estudio académico realizado por Robert D. Arnott y Clifford Asness llegó a la conclusión opuesta: el crecimiento previsto de los resultados futuros es más alto cuando los porcentajes de los beneficios que se destinan a dividendo son altos, y más bajo cuando estos son bajos. Además, según el estudio esta relación no está subordinada a otros factores, como el simple retorno a la mediana.  

 

El hecho de que muchas empresas que pagan dividendos también cuenten con trayectorias contrastadas de crecimiento de los beneficios ayuda a explicar por qué su cotización evoluciona comparativamente mejor. Y lo que es más importante: esto ocurre así a lo largo de los ciclos del mercado. Debido a sus rasgos defensivos, tal vez no sorprenda tanto que las empresas que pagan dividendos destacan en mercados bajistas, pero sí pueden sorprender más las pruebas (gráfico de la izquierda) que sugieren que lo mismo ocurre en los mercados alcistas, ya que ofrecen a los inversores un plus superior al 3% todos los años durante los últimos diez mercados alcistas en EE.UU. 

 

Existen algunos excelentes ejemplos de empresas con trayectorias sobresalientes de pago de dividendos, como Procter & Gamble, una compañía que ha incrementado su dividendo de forma constante durante 55 años. Los accionistas de P&G han sido ampliamente recompensados a lo largo de los años y los dividendos han desempeñado un papel fundamental a la hora de conseguir esa excepcional rentabilidad total. Los hechos contradicen la opinión que tienen algunos inversores sobre P&G, a la que consideran una empresa de consumo básico poco atractiva. Puede que no sea un valor con “glamour", pero muy pocos inversores dirían que estas rentabilidades totales no son glamourosas.

                

 

Las empresas con una trayectoria contrastada de pago de dividendos comparten rasgos fundamentales positivos

Las empresas que cuentan con una trayectoria contrastada de pago e incremento de los dividendos a lo largo de periodos prolongados suelen compartir un conjunto de características que acentúan su atractivo para los inversores. En primer lugar, la capacidad para pagar dividendos constantes es a menudo (aunque no siempre) un indicio de saludables flujos de caja y balances sólidos. En el entorno actual, caracterizado por las dificultades para acceder a financiación, este rasgo es especialmente valioso y un motivo de tranquilidad para los inversores. En segundo lugar, un buen número de los valores que pagan dividendos suelen ser grandes empresas maduras y consolidadas que venden productos que se benefician de un reconocimiento de marca instantáneo. En gran medida, los dividendos predecibles pueden verse como un buen indicador de que estamos ante empresas de calidad, bien gestionadas y generadoras de caja. 

Dónde se encuentra la demanda de inversiones que generan rentas

Como todos los activos financieros, los precios de las acciones reflejan en última instancia la interacción entre la oferta y la demanda. En el plano de la demanda, un mayor conocimiento de los inversores sobre las ventajas de la inversión en acciones orientada a las rentas podría estimular el interés en las empresas que pagan dividendos, lo que debería apoyar sus cotizaciones. Desde una perspectiva a largo plazo, también resulta posible que las tendencias demográficas refuercen los argumentos a favor de las estrategias de inversión en acciones que ofrecen rentas. El número creciente de ancianos, especialmente en los países más desarrollados, debería fomentar la demanda de acciones que pagan rentas predecibles y relativamente seguras. 

Tradicionalmente, siempre se ha animado a los jubilados a satisfacer sus necesidades de renta incrementando sus inversiones en bonos. Sin embargo, la crisis crediticia ha cambiado el panorama de la renta fija. Ahora que algunos bonos de Estados sufren un grado de riesgo crediticio inesperadamente alto y muchos de los títulos de deuda pública más seguros ofrecen rendimientos en mínimos históricos que los hacen caros, resulta razonable que los jubilados y sus asesores aprecien cada vez más el atractivo de los valores de calidad que pagan dividendos.

La sostenibilidad de los dividendos es fundamental

Invertir en acciones que ofrecen rentas cuenta con muchos atractivos en entornos de bajo crecimiento, pero es crucial realizar una adecuada selección de valores. Una rentabilidad por dividendo elevada puede indicar que una empresa cotiza con descuento frente a su valor intrínseco, pero una buena selección de valores es fundamental para identificar las mejores oportunidades de conseguir rentas y evitar "trampas". Por ejemplo, los beneficios y los pagos de dividendos de algunas multinacionales pueden verse impulsados en ocasiones por movimientos en las divisas o simplemente un pico temporal en el potencial de beneficios que es poco probable que se mantenga. Pero más importante aún es que una elevada rentabilidad por dividendo también puede indicar que las perspectivas de beneficios de una empresa se han deteriorado mucho, de forma que la caída de la cotización ha elevado la tasa de rentabilidad que ofrece. 

Por lo tanto, se necesitan análisis rigurosos para determinar qué valores pueden realmente mantener e incrementar sus dividendos. Durante la reciente crisis financiera, los beneficios cayeron con fuerza, hasta tal punto que muchas empresas tuvieron que dejar de pagar dividendos. Eso fue lo que ocurrió con los bancos europeos y estadounidenses. Al principio, las cotizaciones de estos bancos se desplomaron y durante un tiempo señalaron unas rentabilidades por dividendo muy atractivas, pero cualquier inversor que hubiera acudido a esta falsa llamada se habría visto profundamente decepcionado, porque muchos bancos suspendieron posteriormente el pago de dividendo. Así pues, la clave es seleccionar aquellas empresas con alta rentabilidad por dividendo cuya situación financiera sea sólida y que tengan pocos riesgos en el horizonte que pudieran poner en peligro su capacidad para remunerar a sus accionistas. Aún son más valiosas aquellas empresas que no sólo pueden seguir pagando dividendos, sino también aumentarlos. 

Conclusión

El panorama de la inversión ha cambiado. Las rentabilidades inusualmente altas que llegó a ofrecer la renta variable de los mercados desarrollados durante la década de 1990 parecen un recuerdo lejano en el mundo que ha dejado tras de sí la crisis crediticia. En el entorno actual de crecimiento bajo y tipos de interés aún más bajos, la inversión en acciones que generan rentas posee un atractivo que se había olvidado y que se está reafirmando claramente. En todo el mundo, las acciones están ofreciendo rentabilidades por dividendo superiores a su media de los últimos 15 años. Las rentabilidades extra provenientes de los dividendos pueden brindar un valioso margen de seguridad frente a las caídas de los precios si continúa la volatilidad. Además, las pruebas sugieren que las empresas que pagan dividendos suelen batir a sus homólogas que no distribuyen sus beneficios. También es atractivo el hecho de que muchos de estos valores con capacidad contrastada para pagar dividendos sean grandes empresas de calidad con balances sólidos y flujos de caja elevados. Además, las rentabilidades totales se pueden potenciar enormemente si se reinvierten los dividendos. La historia revela que, a largo plazo, el crecimiento compuesto de los dividendos reinvertidos constituye realmente la mayor parte de las rentabilidades totales. Dicho con pocas palabras: acciones que ofrecen rentas más paciencia es una fantástica estrategia de crecimiento. Sin embargo, esta estrategia implica realizar las inversiones en empresas que pagan dividendos sostenibles. Para ello, la importancia de un análisis fundamental de primera calidad no puede subestimarse. 


Informe completo para inversores profesionales: ¿Por qué invertir en acciones que ofrecen rentas? en PDF

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Comentarios
2 Economiaviolenta
22 de marzo de 2012 (00:25)

Interesante comentario Enrique,
estamos ante la eterna disyuntiva: invertir en empresas que obtienen beneficios y retribuyen al accionista año a año creando valor para él, o bien invertir en empresas que crean expectativas de valor a base de no retribuir...
La primera opción exige una constancia en la reinversión, paciencia en la recogida de la cosecha y capacidad para seguir cotizaciones que, lógicamente tiene poca volatilidad.
la segunda opción exige rapidez en las entradas y salidas, trabajar a corto-medio y disfrutar de la velocidad en la subida y en la bajada.
Y aquí está la disyuntiva de todos nosotros que invertirmos el resultado de nuestro esfuerzo...
Yo a día de hoy intento construir una cartera de inversor basada en dividendos y una cartera de especulador basada en generar rendimientos (sonará a Graham). El tiempo dirá si es correcto o no pero el comentario que haces, Enrique, me reafirma en mi cartera de inversor.
Y ojo, porque ninguna cartera de las dos es mejor ni peor: ¡¡cada una cumple su función!!
Gracias por tus aportaciones y un abrazo.

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3 Mike07
22 de marzo de 2012 (09:00)

Artículo como siempre muy interesante; con el que hace tiempo que me siento identificado y que el tiempo hace que cada vez me siente más identificado con lo que se describe arriba.

Lo que sucede al igual que invertir en P&G como dice el escrito, tiene una total carencia de glamour, por lo que la gente lo rechaza ya que no ganas dinero al instante y corres el riego de perderlo sino tienes las cosas claras. Con el tiempo?? las cosas están muy claras, como escribo en el primer párrafo.

En resumen no invierto en bolsa para obtener glamour sino para ganar dinero, y el ganar dinero nunca ha sido algo regalado y sin esfuerzo.

Saludos!!!

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4 1755
22 de marzo de 2012 (23:52)

La pregunta es obvia: cuáles son aquellas empresas que han aumentado el dividendo en los último años? Creo que hay posteos previos en los que hablas al respecto.
Lo interesante de la bolsa no es dar el pelotazo sino conseguir unas rentas a más o menos previsibles y crecientes en el tiempo: lo mismo que busca quien monta un negocio, vaya.
El objetivo esta claro. La cuestión es la estrategia a seguirse para alcanzar el objetivo. Sl2.

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5 Cisne negro
23 de marzo de 2012 (17:35)

El problema que veo de invertir en acciones del estilo de los "Dividend Aristocrats", es que gran parte de su valor está en el hecho de que hayan ido cumpliendo el dar dividendos crecientes durante un período grande de tiempo, por lo que si dejan de hacerlo, su cotización bajará de gran manera. Por lo tanto, se puede estar cayendo en la trampa del "survivorship bias" al invertir en este tipo de acciones. Sólo vemos las que a lo largo de varias décadas han resultado muy rentables, como Procter and Gamble, pero no vemos los casos de acciones que tras un buen historial empiezan a torcerse y pierden gran parte de su valor.

¿Cómo sabemos si realmente una empresa va a seguir dando cierto dividendo en los años siguientes? No me creo que cualquiera viendo unos balances sea capaz de determinar esto.

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5 carlos2011
06 de abril de 2012 (12:56)

Lo mas sensato quizas sea un termino medio,o sea buenas empresas que den un aceptable dividendo con buenas perspectivas futuras.Para mi el dividendo es importante,aunquye sea en papel y haya dilución como se dice.Grandes empresas españolas con dividendos >10%,(que lo pueden recortar y se queda en un 7%)sigue siendo un buen dividendo.

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Autores

Carla Quinto

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Licenciada en ADE y Derecho

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Portavoz oficial de la empresa editora de este sitio web Rankia.com.

Enrique Roca

Enrique Roca

EX-Director de Carteras de Fondos de Inversion. Ha obtenido numerosos premios nacionales e internacionales siendo destacado por la revista Citywire y el Financial Times como uno de los mejores gestores europeos. Imparte masters especializados en destacadas escuelas de Negocio. Sus inversiones financieras más significativas se concentran en Bestinver.

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