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6 de mayo de 2008

Livermore: Listo o tonto (X): El final


Día anterior al de acción de gracias en Estados Unidos, Livermore meditaba constantemente toda su trayectoria como especulador de mercados.

Considerado como el mayor especulador bajista de la historia y abandonado de la mano de todos los que antes se la daban y lo vanagloriaban, ahora se sentía sólo y fracasado.

Después de escribir varios libros sobre cómo ganar dinero en los mercados y viendo que su lucha llegaba a su fin, decidió ejecutar su última posición.

El hombre que una vez dijo: Los toros y los osos ganan dinero, pero los cerdos acaban en el matadero, estaba a punto de acabar con una trayectoria de lujos y sonrisas pero también de ruinas y lágrimas.

Corría el año 1940 y después de no saber cómo pagar sus últimas deudas que ascendían a medio millón de dólares de la época, cogió su gabardina y su sombrero y se dirigió al bar de todos los días.

Días antes bromeaba con los fotógrafos y con su mujer comentando que les hicieran una última foto juntos, su mujer Nina algo confusa le preguntó por tal afirmación a la que Livermore contestó que era una manera de alejar a los pesados fotógrafos de ellos.

Entró en su bar favorito, el más chic de la ciudad y se sentó donde siempre.

Vestido de un blanco impoluto, sacó de la gabardina su bolígrafo y su agenda y empezó a escribir su última nota de mercado.

Rezaba así: Mi sueño era ser el mejor, conforme iba asimilando conocimientos sobre el funcionamiento de los mercados crecía para llegar a lo más alto posible.

Mi niñez me obligó a desarrollar un instinto de supervivencia que por otra parte es básico para batir a los mercados, lo conseguí, ya que por mucho tiempo he sido el mejor trader de mercados de la historia.

Pero, ¿Dónde está el error?Quizás me he equivocado en sobrevivir a ésto confiando en la gente, quizás no me he dado cuenta que el entorno era mi enemigo, quizás mi egocentrismo me ha llevado a la miseria en la que estoy sumergido.

Pido perdón a todos por creerme alguien en este negocio de las acciones, pido perdón a mi mujer y a mi hijo, pido perdón a la historia del ser humano.

Por último escribió en otra hoja: Mi Querida y amada Nina, Mi vida ha sido un verdadero fracaso, Mi vida ha sido un verdadero fracaso. Mi vida ha sido un verdadero fracaso……….

28 de noviembre de 1940, Jesse Lauriston Livermore acaba con su vida, apretando el gatillo de su pistola finaliza una vida llena de historias, anécdotas y situaciones que han llevado a mucha gente a interesarse por la vida de este operador de acciones.

Personalmente y a modo de crítica constructiva me apasionó todo lo que leí sobre él en su momento, pero creo que suspendió al final, ya que él pregonó con algo que finalmente no hizo.

Para finalizar con su historia me gustaría plasmar unos pequeños párrafos que servirán a muchos iniciados y no tanto de premisa cada mañana cuando se pongan a operar en los mercados:

La especulación con valores jamás desaparecerá.No es nada deseable que ocurra. No es algo que se pueda revisar dando consejos sobre los peligros que encierra. No se puede evitar cometer errores en su operativa, sea cual sea su experiencia.Las estrategias más cuidadosamente preparadas pueden llegar a fracasar cuando sucede lo inesperado.El desastre puede venir a causa de la naturaleza, del tiempo, de tu propio egoísmo e inclusive de tu propia vanidad, del miedo o de la esperanza incontrolada.Aparte de lo escrito anteriormente, un especulador debe luchar contra ciertas prácticas o abusos de los que uno no se puede defender.

Esto último es lo que hizo Livermore con información del interior, se aprovechó de muchas situaciones y venció.

Cuando éstos le dieron la espalda, fracasó.

Espero que os haya gustado la vida de Jesse Lauriston Livermore, el hombre al que un día se le apodó como,”The kid plunger of Wall Street”.

Saludos.

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29 de abril de 2008

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Jesse Livermore

Consigue posición y riqueza, hazlo con gracia; si esto no es posible, consigue por cualquier medio justo lo contrario, riqueza y posición”.

En este penúltimo artículo sobre el rey de los bajistas, describiremos como Jesse intentó de una manera desesperada recuperar el dinero, la reputación y la fama perdidos , una vez más se quedó a las puertas de conseguirlo.

Motivado por la recuperación del Industriales y de Ferrocarriles, la subida de los años 1933-1937 y con un control por parte de la SEC acérrimo, decidió comprar sus dos adoradas mujercitas de siempre, BETHLEHEM STEEL Y U.S.STEEL.

US Steel

Título de United States Steel Company

Betsie

Título de Bethlehem Steel Corporation

Se equivocó por última vez, el gran oso que siempre había alardeado de empapelar al público, compró en plena corrección de mercado a principio de 1940.

La corrección no fue agresiva, pero su apalancamiento si lo era, sus posiciones eran las últimas que Livermore colocaría en los mercados.

Dow 1940

Los dos valores que eran ponderantes en los índices de referencia cayeron, Jesse desesperado pidió ayuda a los pocos consorcios conocidos y se la denegaron.

Cuando un tiburón cae enfermo y moribundo, los demás lo destrozan y lo aniquilan.

Eso exactamente fue lo que hicieron con Livermore, viendo su frágil posición en los mercados y su imposibilidad de defenderla, acabaron con su carrera de especulador.

Abatido por la situación, a finales de 1940 pensó fríamente en acabar con todo; después de luchar en miles de batallas no vió salida.

En una reunión familiar Jesse informó a su tercera y última mujer la imposibilidad de llevar adelante una vida llena de lujos como hasta ahora.

Ella entendió la situación y animó a Jesse a cambiar de rumbo la vida de todos, durante esta última parte de su vida Livermore intentó atraer al público con la realización de libros sobre estrategias en los mercados y su finalidad no era otra que lo escucharan y le diesen una última oportunidad.

Sus libros como casi siempre pasa, tuvieron éxito post-mortem.

Apartado de todo, Jesse tomaría una vez más la decisión de operar, ésta vez no se trataba de operar en los mercados.

Esta vez se trataba de ejecutar una posición mucho más importante……..su vida.

Saludos.

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22 de abril de 2008

Livermore: Listo o tonto (VIII)

“El éxito radica en el momento exacto de la decisión”.

Livermore el eterno bajista pasó toda su vida ideando sistemas para derrotar a los toros, oso por naturaleza él sabía que los mercados una y otra vez tendían a ser alcistas y los incautos creían en sistemas e indicadores mágicos que les harían millonarios de la noche a la mañana.

Como en toda estrategia, hemos de tener presente primero los riesgos que vamos a asumir, si después el beneficio es óptimo para ese riesgo, entonces se ejecutará la posición sinó no se hará, Jesse cometió infinidad de errores por culpa precisamente de no medir el riesgo en cada operación y pecar de soberbia y vanidad.

En la corrección de los mercados de los años 1937-38, los índices retrocedieron casi un 50% y eso lo aprovechó el gran oso para volver por sus fueros.

Operó a pequeña escala con valores y a gran escala con trigo, lo hizo bien y reunió una cantidad suficiente de dinero como para volver a los mercados, pero ya no era el Livermore de antaño y cansado se retiró durante un tiempo.

Dicen que los grandes operadores de la historia, cuando por operativa o por cansancio no lo ven claro, se retiran a sopesar la situación, si no lo ven claro abandonan y dejan a los nuevos y voraces participantes que se destripen y ellos se dedican a vivir su retiro con tranquilidad.

Jesse reconocido el operador bajista más importante de la historia, cometió el último y gran error de su vida, estaba cansado y un poco fuera de la onda de mercado cuando de repente volvió a operar.

El SEC estaba ahora tomando cartas en el asunto, los mercados retomaban la senda alcista, los antiguos amigos de consorcio de Jesse abandonaban el barco porque veían que lo de antaño no funcionaba, pero él prefirió obviar todos esos avisos y continuó.

En 1938 y después de retroceder el industriales un 50% durante un año empezó a subir y Livermore seguía de vacaciones cuando su última gran corazonada le llevó a la ruina final.

Empezó a vender mercado, los órganos reguladores no dejaban mucho espacio de movimiento para ejecutar órdenes “raras” y la depresión empezaba a tocar suelo, los grandes del momento se conjuraron para levantar al país y eso Livermore no lo quiso reconocer.

Cegado por su operativa y sólo en los mercados ,cayó pronto derrotado, en 1939 no tenía absolutamente nada y todos sus valores arrojaban saldos negativos en cantidades demasiado grandes como para continuar.

Entre sus amigos de mercado siempre comentó que “uno puede ganar una carrera de caballos pero no puedes ganar a la carreras”.

Él quiso batir a las “carreras”, gano infinidad de ellas pero no a todas, necesitaba llenar su ego como fuera y eso le llevó a su trágico final.

Bessy, Douglas, Gm… y un sinfín de adorados valores se convirtieron en sus últimas pesadillas, nadie le apoyó, nadie lo entendió, murió solo.

En 1940 y como último recurso……..

Saludos.


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15 de abril de 2008

Livermore: Listo o tonto (VII)



Antes del crash de 1929, la frase preferida de Livermore fue: Dejad que el comprador se preocupe de defender su posición.

A partir del fatídico día, se creó el SEC y fue entonces cuando los manipuladores de mercado empezaron a desmoronarse como las fichas de domino cuando se empujan y empiezan a caer una tras otra.

Abatido y sin recursos, empezó a plantearse la posibilidad de trabajar sin cobrar comisiones y solo cobrar resultados.

Los Bucket-shops ya no eran suculentos platos de lujo para él, el SEC con su nueva normativa de mercados había aniquilado de un plumazo muchas irregularidades del pasado y Livermore perplejo vio como a su frase preferida le habían dado la vuelta y ahora rezaba el siguiente postulado: Dejad que el vendedor se preocupe de defender su posición.

Durante la depresión de los años 30, los mercados de renta variable sufrieron un parón de operaciones y la dinámica de gestión ya no atraía a ningún operador.

Si bien es cierto que la recuperación alcista se inicio a partir de 1933, los volúmenes de contratación bajaron mucho y Jesse tuvo que apartarse nuevamente del mercado y buscar financiación para poder sobrevivir a este nuevo mercado errático.

Desde la oscuridad, Jesse empezó a cuestionarse todo lo que había hecho, operaciones con niveles altísimos de riesgo, corto plazo como estandarte, operaciones al margen que al estar manipuladas salían bien pero con riesgos desorbitantes…..

Sincerándose con un periodista, llego a contar que durante media vida en los mercados, una única vez que compró y esperó fue cuando obtuvo grandes plusvalías.

Con muchos problemas financieros, operativos y familiares Livermore abatido se retiró a pensar y meditar sobre su situación.

La nueva normativa, la poca confianza de los grandes consorcios, la gran depresión de la economía en esos momentos y su falta de autoestima le llevó a quedarse al margen de los mercados durante un tiempo.

Años más tarde volvería…….

Saludos.

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8 de abril de 2008

Livermore: Listo o tonto (VI)

¡Mercado alcista! rezaban todos los periódicos cada día desde hacía dos años, en cualquier reunión familiar no se hablaba de otra cosa que no fuera la abultada plusvalía que se conseguía comprando casi cualquier valor.

Entonces, ¿si todo el mundo ganaba dinero quien perdía en aquellos momentos? Livermore que por aquel entonces estaba fuera de todo el foco alcista del momento, se movió como un buen depredador buscando partidas para poder venderlas sin tenerlas.Le tacharon de operador equivocado, acabado y risueño ya que los mercados estaban tan alcistas, que nadie se atrevía a vender nada.

Como su lucha con Cutten acabó en derrota y Jesse eso no lo aceptaba de ninguna manera, se las ingenió para seguir haciendo creer a bombo y platillo que él también estaba comprando acciones a ritmo de pasodoble.

La realidad era bien diferente, una parte, la visible, si estaba comprando, pero la parte oscura era otra, un gran conglomerado liderado por Livermore y otros gigantes del momento estaban preparando algo que haría tambalear los cimientos de la economía norteamericana y que la llevaría a una crisis importante en años.

Por fin llego el día para Livermore y su grupo, días antes al jueves negro el Dow jones de industriales retrocedió unos puntos pero pronto esa venta fue compensada con fuertes compras.


El jueves 19 de octubre de 1929 se produjo uno de los movimientos más devastadores de la historia en los mercados financieros.

¿Fue capaz de provocarlo Jesse Livermore? Sinceramente del todo no creo, pero como su influencia en muchos estamentos de la sociedad de la época y su amistad con los grupos más poderosos del momento además de sus movimientos a corto desde hacia unas semanas, advertían que sabía algo que los demás no sabían.


En el gráfico del crash vemos como en septiembre el DJIA retrocedió, no importó lo mas mínimo, el dinero fácil estaba de moda.

Livermore unos meses más tarde amasó una fortuna de unos 100 millones de dólares, volvía a ser el especulador bajista más brutal que jamás hubiera existido en aquellos momentos.

Durante un tiempo a Cutten le preguntaron sobre sus pérdidas millonarias con el crash al cual respondió que eran ínfimas respecto a su patrimonio y que volvería para acabar con su misión.Su rencor era tal, que juro vengarse de Livermore ya que este aparecía como el hombre del momento en toda la prensa de Estados Unidos y esto a Cutten no le hacía ninguna gracia.

Los años venideros no fueron muy propensos para la economía norteamericana, en cambio sí lo fue para los mercados ya que no tardaron en empezar a recuperar poco a poco el desastre de ese jueves negro.

Livermore en una de sus entrevistas para los periódicos recordó lo siguiente: El juego de la especulación es el más uniforme y fascinante juego del mundo. Pero no es para el estúpido, el mentalmente flojo, el de inferior balance emocional, o el aventurero que espera hacerse rico pronto. Esos morirán pobres.

Saludos.

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1 de abril de 2008

Livermore: Listo o tonto (V)


A mediados de 1924 las mercancías en los Estados Unidos se dispararon y más concrétamente el trigo, el maíz y el centeno.

Livermore que por aquel entonces seguía en los mercados de contado, se fijó rápidamente en la subida meteórica del trigo.Años antes un completo desconocido, el señor Cutten, empezó sus andanzas en los mercados de mercancías de Chicago.

Granjero de profesión, decidió poner en práctica su sueño.Sus previsiones al alza del precio del trigo le llevó hacia el parqué de contratación con una suma pequeña ahorrada durante tiempo.

Sabedor de sus limitaciones, se enroló en una casa de corretaje en busca de toda la información que pudiera recabar respecto al trigo. Durante mucho tiempo no operó, estudió, se preparó concienzudamente para poder desarrollar una estrategia ganadora y al final lo consiguió.

Le llegaban consejos de todos los sitios para que no arriesgara su patrimonio en algo que se pensaba y se sigue pensando demasiado peligroso. No hizo caso y se jugó su capital comprando búshels de trigo cerca de los 2$.

A partir de ese momento el precio se disparó y todo el que se quedaba largo de mercancías ganaba.

Livermore, nació y murió bajista, vio como una oportunidad perfecta de ganar dinero el vender trigo, empezó como siempre vendiendo poca partida, pero pronto se vió atrapado con una gran cantidad de trigo por recomprar.

Cutten siguió comprando y comprando, detrás de el fueron sumándose gente poderosa ansiosa de ganar mucho con el que se consideraba el nuevo rey del trigo. Livermore empezó a ponerse nervioso, veía como Cutten estaba ganando mucho dinero y él lo estaba perdiendo. Tuvo que empezar a vender posesiones para cubrir los desperfectos y esto le llevó a la quiebra.

A principios de 1927 un Livermore abatido por las deudas y por el mercado juró vengarse del rey del trigo y retomó la operativa en el mercado de contado.

No tardó mucho en empezar a generar otra vez dinero, en esa época los mercados eran tan alcistas que hasta el panadero ganaba dinero.De hecho Jesse se fijó en esta situación aberrante y empezó a ponerse corto hacia finales de 1928.

Por su parte Cutten embriagado de éxito descuidó su estrategia y saber hacer y se dejó llevar por la vorágine compradora del momento.

Quería destrozar a Livermore, éste lanzó a bombo y platillo que tenía posiciones cortas en varias empresas, Cutten picó y empezó a comprar.

En el verano de 1929......

Saludos.

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25 de marzo de 2008

Livermore: Listo o tonto (IV)


¡Ayúdanos Jesse! gritaban desesperados los bajistas de la Piggly Stores el 19 de marzo de 1923 ante la manipulación de los jefes de éste, cuando la hicieron subir desde los 35 $ hasta los 124 $ en muy poco tiempo.
Livermore en ésa época, trabajó para un magnate que controlaba varios valores, uno de ellos era la Piggly y ordenó a éste arrinconar a los bajistas para destrozarlos y así poder amasar una buena fortuna para él y para Livermore.
En un principio a Jesse le pareció bien y obedeciendo a su jefe compró el valor hasta que se quedó con una participación suficiente para dejar seca a la oferta y empezar a manipularlo hasta el cielo.Pero para Livermore “rey de los bajistas”, ésta encerrona le decía que era alta traición hacia sus colegas del parqué en las posiciones cortas y habló con su jefe para comentarle que dejara ese valor y fueran a por otro.
El jefe se negó y Jesse también lo hizo, abandonó su cargo y prometió venganza hacia cualquiera que osara destrozar a los cortos de la Piggly, el jefe en un acto de fanfarronería le retó y claro, no hubo color.
Al día siguiente apareció el rumor de suspensión del valor por manipulación de la dirección de piggly y ésta cayó al abismo.El jefe estaba derrotado, abatido suplicó a Jesse volver a trabajar para él, cosa a la que jesse contestó negándose y se comenta que reunidos los dos, Livermore a la oreja le dijo:Lo tenías todo conmigo, tenías al mejor operador de acciones del momento y me retaste, jamás daré la espalda a los cortos de mercado ya que a ellos les debo la vida, mi vida en los mercados.
El jefe arruinado abandonó la reunión, entendió que hay cosas en la vida que no se pueden comprar ni con todo el dinero del mundo. Livermore hizo gala de su honestidad y su honorabilidad hacia quien en su momento le tendió la mano. Fiel a su estrategia se encaminó hacia la que quizás fue la derrota más amarga de su carrera, “el trigo”.
Escapándose una y otra vez de la acusación de manipular los mercados, Livermore se enfrentó cara a cara al rey del trigo y perdió.

Saludos.

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18 de marzo de 2008

Livermore: Listo o tonto (III)


Durante la primera década del siglo XX, Livermore después de operar sólo con acciones se dio cuenta que las mercancías por riesgos, comisiones y apalancamiento sería su próxima batalla.

La operativa con mercancías se hacía con futuros y éstos costaban mucho menos que operar en mercado de contado. Al trabajar de forma independiente, tenía que mirar muy mucho los costes que le representaba operar cada día en los mercados, con el tiempo y las minusvalías que obtuvo tuvo que claudicar y asociarse con capitalistas para salir a flote.

Vayamos por partes, Livermore empezó a operar con el algodón a principio de 1905, se dio cuenta que podría mover el mercado y llevarlo a donde él quisiera. Debido al escaso control en las operaciones, el llevar hacia un lado u otro al mercado no representaba mucho esfuerzo.Animado por la situación alcista del algodón, Livermore compró partidas importantes de futuros y este empezó a subir, él sabía que las posiciones cortas eran casi testimoniales, pero como su posición era fuerte tuvo que idear una estrategia para acabar de sacar a todos los cortos de mercado y obligarlos a cerrarse para así hacer subir más aun el precio y poder vender su magnificada posición.

¿Cómo puedo hacer que el precio suba aun más se preguntaba Livermore y poder vender mi partida sin levantar sospechas de la manipulación que he generado en este mercado? Contactó con la prensa local y pactó un titular claro y conciso:”LIVERMORE CONSIDERA EL PRECIO DEL ALGODÓN UNA GANGA”. Ese mismo día y con un titular así, el algodón subió al cielo y las nuevas posiciones largas mas las coberturas de los cortos hicieron la faena para Livermore ya que pudo deshacer su posición en algodón fácilmente y obtener unos pingües beneficios en su primera operación con mercancías que hacía. Más tarde todo lo ganado se esfumó, en un alarde de egocentrismo y soberbia creyó haber encontrado una mina de oro con el algodón y empezó a operar con algodón en estados unidos y Londres con grandes partidas, pero esta vez la prensa no pudo ayudarle.

El rey del algodón fué derrotado, pero en Wall-Street su nombre sonaba con más fuerza que nunca y lo querían operando con valores y para cuentas individuales de la casa, ya que las jugosas comisiones que dejaba lo hacían apetecible en cualquier institución de corretaje.
No fue ésta la última aventura con mercancías de Livermore, lo probó con el trigo también.
Saludos.

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11 de marzo de 2008

Livermore: Listo o tonto (II)

Livermore
Jesse Lauriston Livermore nació en Massachusetts en un momento delicado para los Estados Unidos ya que la nación estaba sumida en una crisis importante.

De familia humilde, el pequeño Jesse no pudo tener escolarización y tuvo que ayudar al sustento familiar trabajando a una edad muy temprana.

De carácter rebelde e inconformista, abandonó el lecho familiar para buscarse la vida en otro lugar y se encontró de bruces con la cruda realidad de la ciudad y su grandeza. Empezó como ayudante de pizarra en Paine Webber (Agencia o Sociedad de valores de ahora) en Boston.

Pronto se dió cuenta que agudizando su mente, era capaz de recordar cambios de muchas sesiones anteriores y eso le ayudó a introducirse de verdad en el mercado bursátil del momento.

Solía comentar en petit comité, que lo que le gustaba realmente, era acertar el movimiento más que ganar dinero con él, cosa que sorprendía a la gente, pero ésta reaccionaba con admiración cuando sus predicciones se cumplían.Con el paso del tiempo ,el público que acudía a los despachos empezó a confiar en él y no solo eran estos que les cedían su dinero para operar ,sinó que muchas casas de corretaje le daban partidas importantes para que las moviera con soltura y realizara mucha comisión a ser posible con plusvalías.

Poco a poco su nombre empezó a sonar en los fueros internos de Wall-Street y en las casas de corretaje lo adoraban.

Una de sus premisas en los mercados era que jamás se debe contradecir una tendencia, pero como veremos él no hizo lo que pregonaba y le pasó factura.

Llamado con muchos sobrenombres, hay uno que quizás por trascendencia sea el más importante ya que le llevó a la primera de sus fortunas y fue en octubre de 1907 cuando el mercado en Wall-Street se derrumbó, el apodo que se le puso a Livermore fue “El gran y temido oso”.

Con su posición corta días antes al 24 de octubre de 1907, se dice que obligó a Morgan y demás compañeros de fatigas a poner cantidades importantes de dinero para parar el descalabro en los mercados mientras Livermore a sus treinta años disfrutaba con todo lujo de detalles de casas, barcos…..etc.

Antes de la llegada de la SEC, el mercado era manipulable en un porcentaje escandaloso, los pobres inversores que caían en las redes de las casas de corretajes no sabían donde se metían, en aquellos años la picaresca del momento álgido en el parqué neoyorquino, fue aprovechado para embaucar a muchos beneficiando a unos pocos.

No solo operaba con valores Livermore, también tuvo predilección por la materia prima agrícola.

Pronto veremos sus aventuras con el Algodón y como pasó a tener otro sobrenombre.
Saludos.

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4 de marzo de 2008

Livermore: Listo o tonto (I)

Livermore
A pesar de que murió hace más de sesenta años, Livermore es considerado a día de hoy el especulador más extravagante que jamás haya pisado Wall-Street.

Los chicos y las chicas del parqué lo conocían como el niño de las apuestas y era admirado y a la vez odiado por su brillantez operativa y por su soberbia respectivamente.El quid de la cuestión es si Livermore después de ganar cuatro fortunas y dilapidarlas al mismo tiempo lo podemos considerar listo o tonto.

Cada semana escribiré un poco de su vida, veremos cómo se movía en los mercados, sus triquiñuelas y sus manías, en fin repasaremos la vida del hombre que considero un verdadero tonto por dejarse quitar todo lo que había ganado además de quitarse la vida.

Se dice que Livermore provocó el crash del 29, discutiremos si lo provocó él o fue el boom inmobiliario de ésa época, como en una obra excelente expuso John Kenneth Galbraith.
Os dejo que contestéis y comentéis que es lo que pensáis de ésta bestia operativa.

Saludos.

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