
Lo que un olor a rosa intenso y una ciudad tan bella como
Alejandría hasta ahora era una cita casi a diario de felicidad para los felices poseedores de HMD en yenes, se ha convertido en un constante olor fétido de cactus podrido y el caminar por un sanguinario poblado bereber del norte de Marrakech.
Como está tan de moda el tema, recordaros en una pequeña síntesis lo que éste sencillo pero claro blog os intentó advertir.
No valoraré otra vez ésta clase de suicidio al cual muchos están ligados pero si recordaros que en ésta vida nadie y repito nadie da nada gratis.
Casos de ser más listo que los demás a medio plazo son una ruina y éste no es una excepción.
En fin, no quiero seguir con esto, como ya me dijeron que yo era un primo por vender mi propiedad(os remito a los
comentarios en respuesta al
artículo escrito el 7 de abril de 2008) y pagar religiosamente un alquiler seguiré haciendo el primo por un tiempo de momento indefinido.
Leer más
Etiquetas:
rosa ·
alejandria