Todavía recuerdo cuando, de crío, teníamos que ir al ambulatorio de Xàtiva (que por entonces se llamaba Játiva, hasta eso ha cambiado). Había que levantarse a las 6:00, para coger el autobús de las 6:30 y estar en la puerta del ambulatorio a las 7:00 para pillar sitio en la cola. A las 8:00 abrían las puertas, y entrábamos en estampida a que nos dieran número... que bien podía ser a las 12:00 o a las 14:00, lo que se hacía pesadísimo para unos críos a los que se había sacado de la cama a las 6:00 (creo que de ahí viene mi aversión irracional a las colas). Pero más allá de lo pesado que se hiciera para críos y mayores, suponía que quien tenía que ir al ambulatorio tenía que perder fácilmente 8 horas para ser atendido... y con peligro de no llegar de los primeros y tener que volver al día siguiente porque ya no quedaran números, perdiendo entonces otro día!! Leer más