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miércoles 26 de marzo de 2008

Kaizen. El control de calidad de nuestras inversiones.

Hace casi un año os introducíamos el concepto de resiliencia aplicado a los inversores: El Inversor Resiliente. Dejando de lado los ingresos procedentes del trabajo que enmascaran nuestra percepción del éxito/fracaso en nuestras inversiones financieras, quiero hacer hincapié en la virtud de la resiliencia de nuestra vida inversora en sí misma.

Nuestra capacidad de inversión es obviamente limitada en cantidad, pero también lo es en el tiempo, y a eso lo llamamos nuestra vida inversora. Difícilmente podemos invertir antes de los 20 y más allá de los 80, y por supuesto la naturaleza humana nos obliga a hacerlo de forma distinta según nos hallemos en una u otra etapa de esta vida inversora. Pero como ya os dijimos en Benchmark Personal y PGR a colación del artículo de JMDV con el mismo nombre, hay casi infinitas variables que debemos coordinar a lo largo de este ciclo inversor sin olvidar nuestros objetivos vitales.

Pero hay otro concepto muy interesante que podemos y debemos aplicar en nuestra trayectoria vital de inversión y que nos ayudará a mejorar nuestra proporción de éxitos a lo largo de los años. No sólo debemos aprender de nuestros errores para convertir nuestras pérdidas en inversiones, sino que incluso cuando los resultados son aceptables o exitosos debemos buscar constantemente la perfección. A esta búsqueda de la constante mejora en los patrones de actuación en nuestras inversiones la podemos llamar de muchas maneras: Efecto Cluster, Kaizen (Toyota) o conceptos más filosóficos como la búsqueda del camino o Do del budismo zen. En cualquier caso, este constante intento de mejorar nuestros análisis y decisiones que afectan a nuestro patrimonio a lo largo de nuestra vida, nos mantendrá alejados de los peligros mayores como la euforia, el pánico o la falta de humildad en los mercados e inversiones en general.

Podéis encontrar más información de la aplicación del Kaizen empresarial en la mejor web para conocer los contrastes, la tecnología y la modernidad japonesa: Kirai, un geek en Japón. También encontraréis referencias a la economía pre y post estallido de la burbuja japonesa aquí y aquí. Desde aquí le mando un saludo a nuestro amigo/geek Héctor al que tuve el placer de visitar en su querido Tokyo hace unos días.

El PGR debe revisarse y adaptarse constantemente. Al menos una vez al año deberíamos actualizarlo a la vez que aplicamos a nuestras decisiones patrimoniales algo parecido al clásico Shewhart cycle (Plan, Do, Check/Study, Act). Una especie de control de calidad constante y perpetuo que nos evitará decisiones costosas para nuestros activos a lo largo de las décadas.

Ni que decir tiene que todo ello lo debemos adaptar al ciclo económico en que nos encontremos. Pero atención, si entramos en una fase de recesión, deberemos adaptar nuestros protocolos, estrategias y decisiones a un escenario muy distinto al que ninguno de nosotros haya vivido anteriormente. La Great Depression de los años treinta queda demasiado lejos en el tiempo, y además la globalización actual provoca que la naturaleza y evolución de una recesión hoy en día nada tenga que ver con la que vivieron nuestros abuelos. No obstante dicha globalización también podría favorecer el efecto conocido en economía como Ave Fénix, es decir el resurgir de sus cenizas como hizo y hace Argentina después de su famoso corralito, o Japón como podemos ver en este documental titulado precisamente Japón: Ave Fénix (os recomiendo al menos la 1ª parte). En cualquier caso el Kaizen nos ayudará a preservar e incrementar nuestro patrimonio durante nuestra vida inversora.

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lunes 25 de febrero de 2008

Benchmark Personal y PGR.

Antes de que me abucheéis, os prometo que mi colega gfo publicará la respuesta al acertijo en un par de días. Por cierto, más de treinta comentarios, y todos geniales. Dicho esto, cambiamos de tercio.


Seguramente todos habréis leído el artículo de José Mª Díaz Vallejo en el que nos habla de algo tan desconocido como impopular: Plantearse y determinar el objetivo de rendimiento de nuestras inversiones en los mercados a lo largo de nuestra vida. Lo llama muy acertadamente Benchmark Personal, y lo define como "el objetivo anual de rentabilidad basado en un objetivo de mayor plazo". Simple pero a la vez vital y nada obvio. Como este tema está relacionado con la evolución del patrimonio de una persona a lo largo de toda su trayectoria vital, forma parte del análisis habitual que realizamos como Multi-Family Office. ¿Me permites, José Mª, que hagamos algunos experimentos con tu concepto? Allá vamos:

Normalmente oímos la palabra benchmark asociada a gestores, índices, gráficos, etc. y lo asimilamos a target u objetivo a alcanzar o superar. Pero JMDV lo aplica sabiamente a su propio perfil inversor:
  • Ganar a la inflación alargo plazo (4%)
  • Construcción de plan de pensiones a 40 años vista
  • Capital inicial
  • Plazo de tiempo por delante (40 años)
  • Dividendos
  • Nuevas aportaciones periódicas
Con estas variables, que sólo puede concretar y afinar él mismo y el paso del tiempo, calcula que va a necesitar un 8-9% de rentabilidad anual a lo largo de 40 años para alcanzar su Benchmark Personal deseado. Consideremos este benchmark como un ejemplo tipo de persona de 25 años, pero que podría extrapolarse, previa adaptación, a cualquiera de nosotros si lo imaginamos con nuestras propias variables.

Vamos ahora con los experimentos y démosle unas cuantas vueltas a este concepto de benchmark personal: En primer lugar vamos a contemplar que las aportaciones periódicas no sólo pueden, sino que deben ir creciendo con aceleración paralelamente a nuestra capacidad profesional y laboral o incluso a nuestra potencial herencia futura, si la hubiera. Además debemos tener en cuenta que nuestra progresión personal, probablemente nos llevará a no poder optimizar nuestras aportaciones. Es decir, a lo largo de los años probablemente compartiremos nuestra vida con parejas, compraremos unos inmuebles, posiblemente mantendremos a algunos hijos... e incluso quizás seamos padres.

Desconocemos qué nos deparará el futuro. Quizás tengamos una progresión profesional fulgurante o mediocre, o nuestra salud sea deficiente. Las circunstancias familiares también afectarán a la progresión de nuestro patrimonio: Por ejemplo, quizás necesitemos asignar fuertes cantidades de dinero a cuidados personales y/o sanitarios para familiares de avanzada edad. O debamos salvar a nuestros sobrinos de la miseria por la mala cabeza del obtuso de nuestro cuñado. Todas estas variables que además lo son en el tiempo, nos obligan a adaptar constantemente nuestro benchmark personal.

Otro factor a tener en cuenta es la Felicidad: Es decir, no sólo nuestra progresión personal nos impedirá optimizar nuestras aportaciones periódicas al crecimiento patrimonial. También debemos encontrar la Felicidad en el camino. Porque de poco nos servirá ser los jubilados más acomodados y a la vez amargados de nuestro entorno, por muy pelotas que sean nuestros descendientes y herederos, hambrientos de inmuebles y efectivo fresco. Nuestra progresión económica y patrimonial a lo largo de nuestras vidas debe permitirnos un equilibrio entre la optimización financiera, felicidad y bienestar, que sólo nosotros somos capaces de intuir y diseñar.

Ahorro/Inversión y Felicidad/Bienestar no siempre son vasos comunicantes, como cabría pensar. Es cierto que la mayoría de los mortales pecamos de excesos en la asignación de recursos en busca de la felicidad y el bienestar. Esos excesos a menudo determinan una mayor mediocridad de nuestra progresión económica en el tiempo. Y a causa de esta mediocridad, con el paso de los años, nos veremos obligados a aumentar temerariamente nuestro benchmark personal. La consecuencia de ello es la asunción de riesgos fatales, que en el mejor de los casos harán que creemos y perdamos riqueza cíclicamente a lo largo de nuestras vidas, convirtiendo así nuestra progresión económica vital en un acordeón patrimonial. Pero en el otro extremo, a veces la concentración de recursos masiva para la reinversión y consecución de nuestro benchmark, nos causa tal malestar e infelicidad que no conseguiremos un entorno personal estable. Esta infelicidad personal, familiar y social repercutirá también negativamente en nuestra capacidad de creación de riqueza handicapando también el benchmark personal diseñado.

El equilibrio ideal es personal e intransferible, y sólo alcanzable por virtuosos de la vida. Además, sólo el resultado nos determina el éxito o el fracaso y no tendremos indicios durante la juventud que nos permitan rectificaciones en función de los resultados parciales. Como reza mi frase preferida en el lateral de nuestro blog: "...we don't learn to live until life is gone".

Además vamos a introducir otros tipos de activos como son inmuebles y empresas a nuestro experimento con el benchmark personal, bien definido por JMDV. Es evidente que si sólo tenemos en cuenta nuestro dinero en efectivo, el 8-9% determinado como objetivo a largo se alejará mucho, por defecto o por exceso, del benchmark personal real que necesitaremos a lo largo de nuestra vida. Todos nuestros activos, en todas sus formas posibles influirán en la definición y evolución de nuestro benchmark.

Sigamos con el experimento. Vamos a intentar cuadrar este benchmark como si se tratara de un balance contable con su clasica fórmula: Activo = Pasivo + Patrimonio Neto, pero adaptándolo a nuestra vida patrimonial. Con todos nuestros activos (efectivo, empresas, inmuebles, etc.) y todos nuestros pasivos (deudas, hipotecas, etc.). Pero también añadiremos al pasivo nuestro coste vital, es decir la cantidad de dinero que gastamos (patrimonios pequeños) y que desearíamos gastar (patrimonios medios o superiores), incluyendo el coste de la amortización de las hipotecas que deseemos. Lo que nuestro Multi-Family Office bautizó en su día como Balance Vital, que incluya nuestra Lista de Deseos o wish list. Podéis encontrar más detalles en: Su patrimonio de hoy es suficiente para cambiar de vida.

Pero vayamos más allá y démosle otra vuelta al benchmark personal transformado en balance vital. Le vamos ahora a introducir activos y pasivos inmateriales, es decir que no sean fácilmente cuantificables en dinero o valorables como lo es una empresa o una casa. Nos referimos a Valores tanto o más importantes para nuestras vidas, como por ejemplo familia, tiempo, filantropía, puesta en marcha de negocios o actividades anheladas, viajes especiales, etc.

Todo ello ajustado milimétricamente a cada persona o familia, nos permitirá diseñar la reestructuración que precisa nuestro activo para cubrir el pasivo y seguir creciendo y progresando al ritmo deseado. Crecimiento que lógicamente debe sobrepasar una inflación media constante que casualmente también estimamos en el 4%. Pero maticemos que aquí deberemos contemplar 3 tipos de crecimiento: El del efectivo, el corporativo y el inmobiliario en forma de amortización de hipotecas. Para cuadrar el balance, el crecimiento por plusvalía inmobiliaria lo solemos despreciar y eso es algo especialmente recomendable en el actual ciclo.

Como veis el Benchmark Personal definido para nuestro efectivo, forma parte de este Balance Vital, en cierto modo. El conjunto de balances vitales de la familia y su evolución nos dará una idea clara de lo que llamamos PGR: Plan Global de la Riqueza.

Por tanto, José Mª, tu acertadísima reflexión sobre el Benchmark Personal, podríamos incluirlo como uno de los múltiples componentes de un PGR. Y considero tu artículo muy recomendable para todos los inversores, independientemente de su estilo: Fundamental, técnico, value, contrarian, sui generis y sobre todo para el que más abunda, el caótico.

Aunque en nuestra opinión lo mejor para cualquier inversor es confeccionar y ajustar periódicamente y con la ayuda profesional su PGR, me parece tremendamente peligroso que la gran mayoría de inversores no se planteen al menos un benchmark personal. Los que sólo fijen su benchmark en el índice anual de referencia de turno, sólo son pequeñas colchonetas inflables con las que sus marineros de agua dulce chapotean pretendiendo navegar en un inmenso océano. Cando el Mar está en calma, avanzan casi paralelamente a otras embarcaciones creyéndose auténticos lobos de mar. Pero cuando las tempestades y mareas azotan, sólo las embarcaciones fiables, potentes y bien capitaneadas, tienen ciertas posibilidades de sobrevivir hasta que llegue de nuevo la calma. El resto seguirán trabajando duro hasta la jubilación para poder pagar lo que perdieron en alta mar.

Dejad las colchonetas inflables y empezad a pensar en vuestro Benchmark Personal y Plan Global de la Riqueza. Vuestra madurez y vejez lo agradecerá.

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viernes 1 de febrero de 2008

¿Quién se ha llevado mi brújula?

El queso se lo llevaron hace tiempo. El convulso mundo actual mueve constantemente nuestro queso y nos hemos acostumbrado a la proactividad, a la creación de nuestra buena suerte, en definitiva a mejorar nuestra manera de luchar por una vida que nadie nos suele regalar más allá de nuestra concepción, gestación e infancia. La preparación que para algunos todavía sería un upgrade inalcanzable o el listón anhelado, se ha convertido en nuestros tiempos en un mínimo vital para defendernos en esta selva de consumismo, impuestos, competitividad e infinidad de estímulos peligrosísimos para la integridad y progresión de nuestro patrimonio. Ya nadie goza permanentemente de su queso inamovible y de fácil acceso. Para la mayoría el queso es escurridizo y volátil como nunca. Y todos, al menos los que deseen superar la mediocridad, deben competir en un mundo donde encontramos mileuristas con una formación que envidiaría cualquier acomodado de hace unas décadas. Ésta es una realidad que sólo los aletargados bajo un manto de riqueza heredada y/o menguante o los incompetentes pueden obviar.

Afortunadamente cada día son más los que se acercan al Counselling independiente, que por supuesto dista mucho del asesor o gestor de una entidad financiera. Las grandes fortunas se dejan guiar (que no gestionar) por multi-family offices ad-hoc, ese es nuestro core business. Pero cuando nos planteamos nuestro trabajo/pasión más allá del crecimiento corporativo, cuando nos fijamos más en el camino que en la meta, nos percatamos de que la labor que hacemos para grandes fortunas es adaptable a la mayoría de patrimonios medios. La única diferencia es que el coste aplicable debe ser mucho menor y por lo tanto deja de ser rentable para la mayoría de multi-family offices. ¿Es ese motivo suficiente para desahuciar al pequeño y medio inversor? Sólo si nos fijamos exclusivamente en la rentabilidad de nuestro negocio. Pero es que además, a través de algún pequeño asesoramiento filantrópico o de bajo coste, nos ha llegado la demanda de un cliente mayor que sí satisface nuestras expectativas económicas. Esa es una de las grandezas de disfrutar el camino: Nos lleva directos a la meta sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Pero últimamente, hace pocos años o incluso meses, algunas personas se están percatando de que algo está cambiando a peor para muchos. Ya no sólo el queso se mueve, sino que también nuestras brújulas están cambiando de sitio. Parece que entramos en una época donde no sólo serán necesarias todas las virtudes de proactividad y constante mejora de uno mismo, sino que también nos estamos viendo obligados a orientarnos en un escenario político-económico global, para el cual no sirven los métodos de orientación que nos ayudaban a navegar anteriormente. ¿Podríamos decir que es más difícil progresar económicamente hoy que hace unos años? Como Family Office, siguiendo con la proactividad y la creación de buena suerte que ya hemos convertido en rutina, preferimos pensar que hoy en día se abren oportunidades que jamás habíamos conocido. Estamos quizás ante un cisne negro que debemos apreciar en todo su esplendor y rareza, en lugar de lamentar nuestra desgracia.

Antes de lanzarnos en busca del queso nuevo, debemos hoy en día, lanzarnos en busca de nuevas brújulas. Y cuando las alcancemos nos llevarán, no sin esfuerzo, hasta nuevos desconocidos y suculentos quesos perdidos en un apasionante nuevo laberinto. En esencia, este cambio de escenario no es más que un nuevo cambio de ubicación del queso tradicional. Es decir, cuando nos habíamos acostumbrado a encontrar nuevos quesos con esfuerzo y adaptación al cambio, llega otro cambio. Pero esta vez no de la ubicación del queso sino del propio escenario de búsqueda. Ya no nos servirán nuestras viejas zapatillas de deporte y nuestro ánimo para salir en busca de nuevos quesos, sino que debemos ir más allá para seguir progresando. ¿Es más difícil ahora que antes? Sólo el tiempo determinará si nos ha resultado más o menos difícil. Yo diría que es más apasionante, sin duda, por lo tanto lo que debemos hacer es disfrutar como nunca este camino que nos ha tocado vivir.

A través del Counselling filantrópico observamos cómo entre los inversores menores, la búsqueda de la brújula y del queso se hacen especialmente arduas en nuestros días. Los patrimonios menores, los simples ahorradores, no tienen a su alcance inversiones estructuradas y diseñadas para pequeños volumenes. Desde nuestra posición intentamos adecuar estas inversiones a este perfil de Cliente, pero no siempre lo conseguimos. Algunas inversiones interesantes se escapan al pequeño inversor que dispone tan sólo de 25 o 50 mil euros. Por otro lado nadie tiene una bola de cristal para asegurar la ausencia de errores en un escenario de crisis del sistema económico, ni siquiera el tándem Family Office/gran Cliente. Pero no cabe duda de que un buen asesoramiento ayuda a minimizar peligros y a encontrar el camino hacia la brújula que nos permita no sólo volver a encontrar el laberinto del queso, sino también planificar nuestro patrimonio a largo plazo de la mejor manera: Sin descuidar el disfrute del camino, a la vez que lo hacemos crecer.

¿Quién se ha llevado mi brújula? Seguramente será más fácil encontrarla si alguien nos orienta, y una vez lo hayamos hecho, la búsqueda de nuevo queso parecerá un viejo camino conocido.

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jueves 31 de enero de 2008

Who's who in the City?

Bloomberg TV, miércoles 23 enero 2008, Gonzalo Rengifo dtor. gral. de Pictet & Cie. en España, Portugal y América Latina:
"En estos momentos el inversor en bolsa debe ser cauto pero no por ello dejar de ser activo, ya que hay numerosos tipos de inversión muy interesantes que debe aprovechar".
A. Redondo y J. Zuloaga, Expansión domingo 27 enero 2008, Guía para navegar en la tormenta bursátil:
"Tras varios años disfrutando de un clima mediterráneo, los índices mundiales se enfrentan actualmente a un auténtico temporal. El mayor ejemplo de este cambio lo refleja la última semana bursátil, donde el tornado de las subprime y el temor a que se produzca una recesión en EEUU han provocado las mayores subidas y caídas del Ibex en su historia con tan sólo tres días de diferencia. Muchos inversores han naufragado ante las nuevas borrascas del parqué. Probablemente porque no conocían el salvavidas de los productos derivados." (...) "Pero, además de resguardarse del temporal, los inversores también pueden sacar provecho de él. Para este fin, una posibilidad es decantarse por la operativa con futuros." (...) "Además de estos productos, las entidades están apostando por nuevas herramientas como los contratos por diferencias (CFDs), de gran éxito en Reino Unido, o los certificados, que han triunfado en mercados como el alemán o el italiano." (...) "Mientras, los certificados amplían también la gama de posibilidades, si bien su fiscalidad dificulta su comercialización. Sin embargo, algunas como UBS, Deutsche Bank y, en menor medida, Société Générale, han decidido dar sus primeros pasos en un producto que cotiza en bolsa y realiza estructuras con uno o varios índices, una cesta de acciones o un sector, pudiendo invertir a la baja, con el objetivo de multiplicar las ganancias o reducir las pérdidas. Son idóneos para mercados no direccionales, dice Miguel Muñoz, de X-Markets, división de certificados de Deutsche Bank."
Putabolsa, sábado 26 enero 2008, comentario a nuestro artículo Coitus Interruptus:
"Veremos como termina todo esto, porque de momento están destrozando los 2 lados, a los alcistas y a los bajistas al mismo tiempo. Aquí los únicos que se salvan por ahora son los que ven el toro desde la barrera."
Kretan, miércoles 23 enero 2008, en su artículo Trichet no cede y el mercado lo padece:
"El mercado sigue estando tan revuelto que lo mejor que se puede hacer es seguir al margen y esperar que no se sigan acumulando noticias negativas. No me voy a cansar (de momento) de seguir recomendando lo mismo, mucha, muchísima prudencia y cuanto más alejado de los mercados mejor."
JMDV, jueves 24 enero 2008, en su artículo Otra vez Jauja:
"Lo que pretendo es hacer un llamamiento a la prudencia y recordar que todas las dudas que había el lunes (para quien las hubiera creído de verdad) siguen vigentes hoy jueves. Nada ha cambiado excepto el humor de Mr.Market. Aprovechemos, pues, para cargar nuestras carteras con buenas empresas a buenos precios..." (...) "Recordad que el objetivo de cualquier inversor (técnico, fundamental, largoplacista o cortoplacista) es ir aumentando su patrimonio con el paso de los años. Si cargamos nuestras carteras con acciones de alto riesgo, cegados por una histeria compradora, corremos el riesgo de no alcanzar nuestros objetivos nunca."
En este mismo post de JMDV encontramos comentarios - perla como este de The Omega Man, uno de mis comentaristas preferidos (disculpa pero no sé dónde linkarte):

"Pasta y fundamentalismos:

Los value investors (yo por lo menos) no lo somos por motivos estéticos, filosóficos o religiosos. Lo somos porque queremos ganar la cantidad mayor de pasta posible, y tenemos por lo menos 5-10 años para recoger frutos. Y si uno dedica bastante tiempo a leer sobre el tema, busca que inversores han conseguido las mayores rentabilidades anuales, etc., ve rápidamente que la manera más efectiva de hacerlo es el value investing. Y es que si uno no tiene prisa, ganar dinero en la bolsa es sencillísimo: 1. Calcula el valor intrínseco, de la manera más conservadora posible de una serie de empresas (y JM nos ilustra aquí cada poco la manera de hacerlo). 2. Compra, cuando se pongan a tiro, con descuentos muy fuertes sobre dicho valor intrínseco (50-40%). 3. Vende cuando el precio de la acción se acerque el valor intrínseco. Y punto pelota. No hay que hacer nada más. ¿Que los precios bajan? Pues a comprar más si tienes dinero, y si no, pues paciencia y tranquilidad. ¿Que no se encuentran empresas para comprar? Pues a mantener liquidez y a seguir buscando. Todo lo que no sean esos tres puntos de arriba es ruido, y la mente haciéndonos jugarretas buscando patrones en el caos bursátil."

Podríamos poner otros muchos ejemplos pero creemos que con estos será suficiente para haceros alguna reflexión:

En la primera cita tenemos comentarios de Gonzalo Rengifo (dtor. gral. Pictet España, Portugal y Latino América) y en el artículo de Expansión tenemos a Miguel Muñoz (división de certificados de Deutsche Bank), Miriam Pérez-Camino (directora de productos cotizados de BNP) o Francisco López (experto en productos derivados de Gaesco Bolsa), entre otros. No son más que Financos a la busca y captura de Inversópatas. (lo advertimos ya en Junio 2007 pero siguen más voraces que nunca, interesante su relectura visto lo visto)

Por otro lado hemos citado en un segundo grupo a Putabolsa, Kretan, JMDV y The Omega Man. Creo que todos estaríamos de acuerdo que esta selección tiene muchísima calidad (debo puntualizar que técnicamente considero a estos bloggers tan preparados como lo puedan estar los primeros, por lo menos) a la vez que diversidad. Entre este segundo grupo es obvio que podríamos encontrar visiones de la inversión en mercados radicalmente distintas, sin embargo ante el escenario actual convergen en muchos de sus criterios, apartándose notablemente de las consignas que nos dan los comentarios de Bloomberg y Expansión.

¿Qué diferencias existen entre estas dos primeras citas y el resto de bloggers y autores que nos resultan mucho más cercanos y admirables? La Independencia. Efectivamente ninguno de nuestros entrañables colegas y vecinos tiene ningún interés inconfesable más allá de aconsejar honestamente y por pura vocación didáctica o filantrópica. Mientras que todos los citados en Bloomberg y Expansión vomitan un discurso del cual dependen los ingresos de las empresas que pagan sus sueldos, y que potencialmente les permitirán con el tiempo ascender en su escalafón corporativo. No hay más. No se trata de que unos sean listos y otros tontos (alguno habrá pero dudo que esté en el segundo grupo), ni de que su visión de los mercados y el riesgo no sea completa o esté distorsionada. Repito, la esencial diferencia es La Independencia.

Si ampliamos este fenómeno a otros escenarios patrimoniales y no sólo a los mercados, entenderemos mejor en qué consiste el Counselling. Si además le aplicamos la quintaesencia del networking al Counselling, estaremos ya muy cerca de lo que es un multi-family office. El coste de su independencia se cubrirá multiplicado por varias veces con el ahorro de comisiones y riesgos inconvenientes, por no citar las posibles pérdidas de inversiones perdedoras.

Mi respeto y admiración por el segundo grupo de citados y mi más profundo desprecio por el primero. Ya que en momentos como el actual, les considero especialmente responsables de los fatales daños causados y causables a los patrimonios de los inversores que desconocen los grandes peligros que conllevan los "salvavidas que les ofrecen los productos derivados". Proponer inversiones a aquellos clientes que no tienen la formación suficiente para comprender ni asumir sus riesgos implícitos, no es sólo poco ético. A pesar de que las cuentas de explotación de sus clientes alcance los objetivos marcados, y lamentablemente sus superiores les premien por ello, incluso en periodos de bonanza, es despreciable.

¿Hasta cuando los inversores medios seguirán confiando ciegamente en expertos analistas en nómina de empresas vendedoras de productos financieros? No es tan difícil saber Who's who in the City si nos fijamos en la independencia económica de sus consignas.

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viernes 11 de enero de 2008

Juan Palomo...cuando yo compro caen a plomo.

Ya son más de 30 los bloggers de Rankia. Esto es un aliciente para los que tenemos el privilegio de escribir en este escenario económico y financiero. Además podemos disfrutar escribiendo contenidos que, nos consta, interesan y ayudan a muchos inversores. Es la grandeza de los blogs financieros. Algo que crece y crece sin que el Establishment económico y periodístico lo pueda remediar, aunque sí criticar o incluso demandar. Y quien quiera poner puertas a este campo pierde el tiempo y el prestigio.

La proliferación de blogs, wikis y publicaciones financieras virtuales en general tiene un efecto de popularización de la economía brutal. Cualquier aficionado al tema tiene a su alcance infinidad de sitios donde aprender, pero también donde pervertir y contaminar sus conocimientos de inversión. Internet es así, con sus virtudes de libertad y sus defectos de peligrosidad. Esto no es una Universidad donde la docencia está reglada, donde hay que acreditar un pasado académico y/o superar pruebas de acceso. Esto es como la calle de un barrio, eso sí un barrio financiero. Es como la vida misma, donde encontraremos gente mal educada que preferiremos eludir o inversores/asesores mediocres que supondrán una mala influencia. Veremos sitios web de instituciones financieras con flamantes neones virtuales, chiringuitos modestos o incluso verdaderos burdeles financieros que prostituyen a sus empleados para que limpien los bolsillos de los inversores más cándidos y/o viciosillos, a cambio de servicios de asesoramiento y brokerage más que guarrindongos. Cualquiera puede dar consejos sobre cómo invertir, incluso los que lo hacen muy mal, ganen o pierdan. Pero en la Calle se puede aprender incluso más que en la Universidad. No obstante también encontraremos Amigos, Analistas, Gurús, Colegas, Asesores, Brokers, Aprendices, Maestros, Aficionados, Especialistas y hasta Counsellors de los que obtendremos muchos beneficios, no sólo económicos. Parafraseando una comparación de mi admirado JMDV en que decía que "la Coca-Cola es el Moët de los pobres", yo diría que los blogs financieros son la Universidad de los pequeños inversores.

Bienvenido sea, pues, el mundo de las finanzas a través de un medio tan popular, libre e interactivo a pesar de sus inconvenientes y peligros. En mi balanza pesan mucho más sus virtudes que sus defectos. Y si no que se lo pregunten a la mayoría de jóvenes que comparten y aprenden experiencias y lecciones a través de estos blogs. Algunos tendrán malas experiencias por haber conocido, leído o aprendido malas artes que les habrán perjudicado. ¡Pero qué narices, también nos han perjudicado algunos de nuestros profesores a lo largo de nuestra etapa de formación! Es el precio que hay que pagar gustosamente por universalizar el conocimiento financiero, la globalización de las experiencias de inversión, etc. Gracias a este fenómeno imparable, el Establishment financiero recibirá más y mejores críticas y no tendrá más remedio que mejorar en todos los sentidos.

No obstante es cierto que esta facilidad para acceder a métodos autodidactas puede inducir a temerarios "Juan Palomo... cuando yo compro caen a plomo!". Que creyéndose prematuramente autosuficientes, ahorrarán las máximas comisiones posibles pero no lograrán invertir mejor. Pero algunos sí estarán capacitados para invertir por sí solos con los conocimientos a los que supieron/pudieron acceder académicamente, si añaden lo bueno que la red les ofrece. Lamentablemente esta inducción a invertir a lo Juan Palomo es temeraria para muchos (yo diría la mayoría), que no alcanzarán el nivel mínimo para no salir cíclicamente malparados de la jungla de los mercados, a pesar (o a veces a causa) de lo que puedan aprender online. Sólo si aprenden de sus errores y no se arruinan definitivamente se irán curtiendo con el tiempo los más capaces.

A pesar de todo, repito que en nuestra opinión los beneficios superan los inconvenientes. Modestamente intentamos contribuir a asesorar desde nuestra experiencia para que los lectores puedan evitar algunos errores en sus planteamientos patrimoniales, y puedan mejorar evitando alguna cicatriz. Con toda probabilidad el resto de bloggers tienen motivaciones semejantes y no creería que los ingresos por publicidad fueran la motivación de ninguno de los de Rankia, como parece mal pensar alguno. Ingresos a los que, por cierto, este blog siempre ha renunciado y que ni siquiera sabríamos cuantificar. Sería absurdo asesorar filantrópicamente a inversores pequeños y medios, y a la vez compartir con Rankia los ingresos publicitarios. Pensamos que es mejor que este dinero contribuya a mantener este barrio financiero donde podemos todos compartir libremente consejos y experiencias. Algunos útiles y otros contaminantes, pero todos ellos bienintencionados, libres y accesibles.

La Coca-Cola es el Moët de los pobres como decía JMDV, pero en algunos blogs financieros podemos encontrar auténtico Moët Chandon en vasos reciclables de Coca-Cola.
Brindo por Juan Palomo, su prudencia, humildad y también por la honestidad e independencia de sus futuros asesores.
Y prefiero mil veces hacerlo con Moët en vaso de Coca-Cola que con espumoso barato en elegantes botellas y copas de cristal fino.

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domingo 4 de noviembre de 2007

FAQ sobre la Renta Fija apalancada.

Antes que nada quiero dar la bienvenida a nuestro nuevo articulista, socio, Main Cousellor y Amigo GFO que se estrena en este blog. Espero que disfrutéis con sus posts, como yo lo hago a diario con su sabiduría.

Dicho esto, creo que merece la pena que demos forma de artículo a la respuesta del comentario de Anónimo a nuestro anterior post de Rankia ¿Qué harías si te tocara la lotería? Por lo tanto ahí va:

No hay nada que perdonar, Anónimo, ni has sido nada agresivo, al contrario, me encanta tu comentario sincero e incrédulo. Espero responderte a la altura y resolver tus dudas. Si no fuera así, te recomiendo (al igual que a cualquier otro lector) que nos contactes vía mail para que podamos hablar por teléfono y avanzar más y mejor en cualquier duda que te surja.

Vamos por partes como dijo Jack the Ripper: No tenemos ningún rechazo por la RV en absoluto. Lo que ocurre es que la mayoría de inversores medios y pequeños esa es la única opción que conocen. Y eso es muy perjudicial. Te puedo asegurar que TODOS nuestros clientes invierten una proporción (menor o mayor en función de su PGR y su idiosincrasia) de sus activos en RV. Pero arriesgar permanente, exclusiva y sistemáticamante una fortuna apreciable, en bolsa es un error estratégico que puede acabar bien o mal (dependiendo del tiempo que le toque vivir al inversor y a sus herederos), pero un error estratégico al fin y al cabo.

Repito por enésima vez que nosotros no tenemos producto propio, y si insistimos en las bondades de la RF apalancada es porque para la mayoría de nuestros lectores es una opción que no conocían. Ya hemos dicho muchas veces que nuestra intención es hacer llegar a los pequeños y medios inversores las mismas herramientas de las que dispone una gran fortuna. Y la RF apalancada es una de las más importantes en la que basar y blindar un capital de cierto volumen. Creemos en ella, evidentemente, porque la conocemos bien, con sus virtudes y sus riesgos. Pero nuestra factura de honorarios hacia nuestros clientes es la misma tanto si invierten en RF apalancada como si no. Además, ya sabes que para importes inferiores a 500 mil euros ni siquiera cobramos nada y forma parte de nuestro servicio Fresh Family Office, puramente filantrópico.

Es cierto que algunas estadísticas demuestran lo interesante que es la RV en general, pero eso dependerá del tiempo en que estemos invertidos en ella. En cuanto al comentario de Scoralstom, ten en cuenta que la seguridad del cobro de dividendos en muy inferior a la de cobro de interés de la deuda, e incluso a la de acciones preferentes. La bolsa puede ser mucho más rentable, pero obviamente mucho más insegura que la RF de investment grade.

Creo que este artículo del 18 de Junio es muy explicativo de los riesgos que las estadísticas conllevan intrínsecos. Creo que van como anillo al dedo y espero que os sirvan como respuesta parcial a vuestros comentarios:
"Venturas y desventuras de un inversor mortal"
Pero sigamos: El hecho de que en este fondo en concreto de renta fija apalancada el gestor sea el mismo que el depositario, es una ventaja puesto que el apalancamiento lo proporciona el mismo banco. De no ser así, el inversor debería primero financiarse garantizando convenientemente el apalancamiento deseado y después invertir en el fondo gestionado por un tercero. Además personalmente confío más en la solvencia de un gestor que sea un banco (otra cosa es la competencia de éstos).

El apalancamiento se hace en multidivisa (actualmente en Yenes) con cobertura Overlay, y el banco no "corre con el riesgo del apalancamiento" como tú dices Anónimo, ya que cobra unos intereses por un dinero prestado a un producto propio del banco y que liquidaría automáticamente si las empresas investment grade con las que trabaja el fondo sufrieran defaults masivos y fulminantes que arrastraran el valor liquidativo del fondo a valor cero, cosa impensable con ratings diversificados entre BBB y AA. Si bien es cierto que el apalancamiento multiplica la volatilidad del precio del subyacente de RF, claro está, obteniendo una mayor rentabilidad a costa de una mayor repercusión de las bajadas y subidas del subyacente. Por lo tanto el banco asume un riesgo incluso inferior al de cualquier otra operación de crédito de las que hace a diario, y cobra unos buenos intereses por ello. En definitiva domina toda la operativa, y ese es su trabajo, prestar dinero a clientes para que los inviertan con garantías suficiente, y si lo hacen en productos propios mejor que mejor.

Encontraréis la explicación detallada de cómo se consigue esa rentabilidad a través del apalancamiento en "E pur si muove". Te puedo asegurar que como tu bien dices el producto "arrasa" entre los inversores grandes, y gracias a nuestra humilde labor de popularización de este tipo de inversión también se están realizando muchas pequeñas inversiones de 50, 100 y 200 mil €. En cuanto a la fiscalización, estas inversiones por supuesto están sujetas a retención si se declaran en cuenta nominal y no se efectúan en forma de unit link. Digamos que la fiscalidad es la misma, la diferencia radica en la transparencia que desee dar a sus cuentas numeradas o nominales el propio inversor, como siempre.

En definitiva Anónimo, no es un tipo de inversión que tenga una varita mágica que vaya a hecernos ricos sin riesgo alguno, ni una máquina de hacer dinero absolutamente seguro. Es un muy buen producto de inversión que minimiza los riesgos a los que los inversores habituales de RV se exponen a diario. Minimiza los riesgos hasta tal punto que lo consideramos el producto más idóneo para el blindaje de grandes fortunas que desean obtener unos rendimientos significativos. Y aplicándolo a capitales menores, también lo consideramos muy adecuado para aquellos que desean apartar del riesgo bolsa una parte de sus ahorros. A partir de ahí se abren infinidad de posibilidades como la rentabilización de inmuebles cuyo valor se puede trabajar a niveles superiores al coste hipotecario, la distribución trimestral de dividendos que permite una planificación de rentas e inversiones óptima, el escenario actual de la crisis de crédito que eleva esta rentabilidad a niveles de dos dígitos, etc... Y todo ello con un riesgo muchísimo más que aceptable.

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lunes 29 de octubre de 2007

¿Qué harías si te tocara la lotería?

El azar me ha llevado hasta un post de solobolsa.org en que hace una simple reflexión de qué hacer si nos toca la lotería. Antes de entrar en materia permitidme que complete los datos de los porcentajes de afortunados que lo han perdido/gastado todo en 5 y 10 años: 35% en menos de 5 años; pero el porcentaje de arruinados se dispara hasta casi un 90% al cabo de 10 años. Terrorífico, ¿verdad? No obstante estas cifras habría que corregirlas ligeramente a la baja por los minoritarios casos que habrán eludido el fisco y se habrán trasladado a opacos paraísos fiscales, constando como uno más de la larga lista de empobrecidos.

Excepciones aparte, supongo que lo primero que habéis pensado todos al leer esta estadística es que "eso a mi no me pasaría", porque nos creemos capaces de cometer muchos menos errores que los demás. Quizás sea así en algún caso, pero es que los que cometen más imprudencias, novatadas y los más ingenuos y menos preparados, se arruinan muchísimo antes. Estos son los planes del autor del artículo y me temo que los de muchos, que probablemente jamás leerán nuestro blog:
- Repartir un 10% entre familia y amigos mas cercanos.
- Dar otro 10% a obras de caridad.
- Terminar de pagar mi casa, quitaría mi hipoteca.
- Cambiar el coche, que ya hace falta.
- 25%. Compraría unas acciones, mínimo 5 de ellas en diferentes sectores, con un dividendo alto, que me permita ganar al mes algo mas (a ser posible, bastante mas) de lo que gano en mi actual trabajo.
- 5% para inversiones en solares, pisos ó fondos inmobiliarios.
- El resto lo pondría en Fondos de Gestión Activa globales de Renta Variable y al menos un 5% en Renta Fija, predominando la de corto plazo.
Si repasáis un poco los planes del autor del artículo os daréis cuenta de que en su caso quizás al cabo de 10 años le quede algo de dinero, pero básicamente dependerá de la bolsa y de los nervios de acero que tenga cuando ésta baje y le tiente más invertir en algún negocio o vivir un poquito más la vida. Pero en ningún caso sus planes aseguran su futuro.

Primer error esencial: Gastar inmediatamente pequeñas partes para la familia, amigos y caridad. El segundo error esencial es saldar la o las hipotecas pendientes. El tercero comprarse un coche de inmediato. En cuanto al resto, excepto un 5% de inversión inmobiliaria y otro 5 % en renta fija a corto, su destino es exclusivamente la bolsa.

Pero la clave de estos errores no están tanto en el uso que se le da al dinero sino a la forma de estructurar la fortuna. Vamos por pasos:

Cuando un afortunado de lotería o heredero recibe una fuerte suma de dinero que le va a cambiar la vida radicalmente para bien o para mal, lo primero que debería hacer es buscar un Counsellor o asesor independiente con experiencia en este tipo de perfil. Evidentemente no es posible encontrar estos perfiles entre la banca privada, entre los bufetes de abogados ni entre los gestores o money managers de entidades financieras de inversión. Si la fortuna no es suficiente para contratar los servicios de un multi-family office y suponiendo que no se encuentre este asesor independiente apto para conducirle hacia el blindaje y crecimiento patrimonial a medio y largo plazo, vamos a intentar dar unas directrices genéricas que quizás ayuden a clarificar algunos conceptos a los que se puedan encontrar en una situación similar, bien sea por ser afortunados de sorteos o herederos.

En primer lugar hay que empezar por hacer trabajar el dinero en renta fija líquida desde el primer día. Así tendremos días, semanas o meses para buscar un buen Counsellor y tomar decisiones, muchas decisiones. Elaborar un wish list que nos permita diseñar cómo queremos vivir a partir de ese momento. Cuantificar los ingresos que necesitamos para mantener el tren de vida deseado e incluir las cuotas de las hipotecas a largo plazo de los inmuebles que deseamos comprar en un futuro inmediato. Una vez cuantificada esta cifra mensual o anual, debemos añadir imprevistos, seguros médicos, ayudas a terceros, necesidades asistenciales para familiares a medio plazo, crecimiento patrimonial global a IPCx2 y un largo etcétera que casi siempre olvidamos cuando realizamos un wish list sin el asesoramiento adecuado. Por supuesto, este listado será sustancialmente distinto de un caso a otro, ya que no podemos aplicar el cafeparatodos cuando se trata de diseñar nuestro modelo de vida futuro.

A partir de este momento debemos reestructurar nuestros activos para comprobar si generan suficientes rentas para cumplir con nuestro diseño de vida, incluyendo por supuesto las hipotecas fruto de la adquisición de los inmuebles deseados. Si no es así, deberemos revisar nuestro wish list a la baja. Obviamente un buen asesoramiento fiscal nos permitirá estructurar nuestro Plan Global de la Riqueza minimizando los tributos a pagar.

Existe una enorme diferencia entre recibir un premio o herencia y comenzar a gastar pequeñas (o grandes) cantidades para invertir el sobrante en RV; o bien utilizar las rentas fijas obtenidas por la totalidad de esos activos para gastar, ayudar, prever o comprar inmuebles con hipotecas. Lógicamente debemos tener la capacidad de poder colocar nuestro dinero para que obtengamos rendimientos superiores a los costes hipotecarios con el mínimo riesgo. Y esa capacidad la obtendremos con un buen asesoramiento, correcta desfiscalización y un volumen mínimo que nos permita acceder a ciertos productos financieros y por supuesto pagar los servicios de este asesoramiento integral experto.

Volviendo al ejemplo de nuestro amigo de SoloBolsa.org, veréis que se podría hacer prácticamente lo mismo: Repartir dinero a la familia y amigos, hacer donativos,cambiar de coche, etc. incluso invertir parte de nuestros rendimientos en bolsa. Pero ni liquidar hipotecas ni dejar el futuro del crecimiento de nuestros activos en manos de la RV, ya que ese crecimiento debe estar blindado y asegurado.

Estos protocolos adecuados para fortunas súbitas (afortunados de sorteos o herencias), son básicamente también aplicables a cualquier tipo de patrimonio medio y alto, aunque sean fortunas de nueva creación procedentes de la venta de inmuebles, acciones o beneficios empresariales.

Incluso en fortunas incipientes sin loterías ni herencias, como decíamos en nuestro artículo Efecto Cluster allá por el mes de abril:
"Aunque muchos no lo crean, hacer lo correcto y trabajar con rigor y sabiduría atrae la Fortuna. Quizá la buena suerte no sea tan aleatoria como los necios pretenden, y me atrevería a decir que a nivel económico ni siquiera tan injusta."

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miércoles 10 de octubre de 2007

Los pasivos de Mr. Kiyosaki.

Releyendo alguno de nuestros artículos de hace unos meses he encontrado uno que me gustaría recordar o que lo leáis por primera vez los que habéis empezado a seguirnos más recientemente. Se trata del Manual para la independencia financiera de un patrimonio medio.

Dicho esto, y releído o no, me gustaría hacer hincapié en el potencial que tiene nuestro patrimonio si lo hacemos trabajar convenientemente y exprimimos todo lo que nos puede dar de sí. El efectivo, los negocios, pero sobre todo los inmuebles pueden y deben generar rentas que van mucho más allá que los simples alquileres que se les consiguen en el mejor de los casos. Todos nuestros inmuebles pueden ser un activo, incluso los inmuebles que reservamos para el disfrute propio.

Recordemos que Robert Kiyosaki en sus numerosos libros proclama a todo su público que "su casa no es un áctivo", referiéndose a la costumbre ancestral de considerar los inmuebles utilizados para el propio uso y disfrute como un elemento más en la columna de los activos, que sin embargo sólo "sacan el dinero del bolsillo". Pero si conseguimos formas alternativas financieramente capaces de obtener rentas fijas y seguras superiores a los costes hipotecarios, damos un vuelco espectacular a este escenario:

Hoy el ciclo inmobiliario está agotado. Y lo estará durante unos cuantos años. Pero para aquellos que no se sienten cómodos sin que su patrimonio se componga mayoritariamente por inmuebles incluso en ciclos bajistas, hay soluciones financieramente muy interesantes. Al margen de los alquileres que puedan devengar, la aplicación financiera de su valor hipotecario permitirá seguir aprovechando el rendimiento potencial de ese capital y las futuras plusvalías de los inmuebles, incluso para los destinados al propio uso.

Pongamos un ejemplo: A un nuevo Cliente de Family Office le proponemos que se descargue de inmuebles en favor del efectivo para trabajar en rentas fijas que le generen unos ingresos regulares, que se aplicaran conveniente y rigurosamente a su PGR. Pero éste aduce que algunos tienen un valor sentimental que quiere conservar, o bien confía en que los inmuebles sean un valor seguro incluso en un ciclo como el que hemos iniciado. O quizás no se siente cómodo sin poseer una cantidad determinada de pisos, tierras, etc. a los cuales considera que no afectará la crisis del sector. Además también argumenta que si el ciclo bajista se torna alcista repentinamente, el hecho de no estar posicionado le supondría un coste de oportunidad muy importante. Pues bien, la solución que le propondríamos sería la conversión inicial de los inmuebles destinados a generar alquileres, de los que no tenga un especial apego y que sean susceptibles de venderse en efectivo . También se podrían apalancar vía hipoteca los inmuebles con valor sentimental o los destinados al disfrute propio, y rentabilizar esos efectivos en renta fija de alta seguridad a un interés superior al hipotecario. Todo ello se aplicaría financieramente para producir rentas fijas de la forma más conveniente, e inmediatamente después, dichas rentas permitirían la adquisición vía hipoteca o apalancamiento de nuevos inmuebles mejor seleccionados y adaptados al PGR. El coste de oportunidad se eliminaría puesto que las potenciales plusvalías se mantendrían intactas, la selección de inmuebles estaría mejor adaptada a las necesidades presentes y futuras de la Familia y además las rentas fijas conseguidas superarían por supuesto de forma holgada el coste hipotecario de todas las operaciones. Esta holgura permitiría incluso otras aplicaciones dentro del PGR que diseñaríamos conjuntamente con el cliente. Se estudiaría convenientemente cada caso para desfiscalizar en la medida de lo posible dichas rentas, a la vez que las hipotecas de primera residencia desgravarían fiscalmente al Cliente. Acabamos de crear un Efecto Cluster con los activos del Cliente que permiten la consecución del PGR en la actualidad a la vez que garantizan un crecimiento patrimonial futuro espectacular.

Desfiscalización, renta fija apalancada, rigor, rentabilización de todos los inmuebles, etc. son algunos de los ingredientes necesarios para determinadas reestructuraciones patrimoniales que deseen exprimir todos sus recursos para crecer óptimamente y en definitiva para encontrar la Felicidad en la Riqueza, sea cual sea su dimensión.

A pesar de que nuestro admirado Kiyosaki calificó como pasivo los inmuebles para el uso propio, y en la mayoría de casos no le falta razón, existen maneras de convertirlos en activos sin renunciar a su uso y disfrute, incluso rentabilzando doblemente los inmuebles alquilados. Por supuesto todo ello optimizando el potencial crecimiento sostenido de las plusvalías del Real Estate a medio y largo plazo.Con su permiso Mr. Kiyosaki.

Respetuosamente, Global Counsellor y Gurús Mundi.

P.D. Con la Iglesia hemos topado. Me huelo que este post tendrá unos cuantos comentarios...

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