WTC, el símbolo capital del poder y la riqueza financiera y empresarial.
Si el centro neurálgico del poder empresarial con las mayores y mejores multinacionales ha desaparecido, ¿qué no lo podría suceder a nuestro patrimonio que es infinitamente más vulnerable?
Antes
Después
The Meaning of Life:
"We don't learn to be sons until we are parents. We don't learn to be parents until we are grandparents. It seems that we don't learn to live until life is gone.
So, obviously, we don't learn to be wealthy until we have lost most of our money."
Salvo que se indique explícitamente lo contrario, todo el material original creado por Fresh Family Office y sus autores e incluido en este blog, se publica bajo licencia:
Yo ya me he negado en casa a tomar la responsabilidad de comprar los yogures en el supermercado. Me acerco a los estantes del enorme frigorífico donde están expuestos y ya empiezo a dudar, nunca encuentro el yogurt de toda la vida que busco, ni tampoco los que me han encargado. Hay tantos y tan parecidos que parecen iguales pero que no lo son. Al final, como siempre, me equivoco y llego a casa con los yogures equivocados.
Cuando miro la cantidad de productos de inversión que nos asaltan desde los cristales de las entidades al caminar por la calle me acuerdo de los yogures, el inversor cada día se encuentra más desamparado ante un enjambre de productos y servicios ofrecidos que ofrecen “el oro y el moro”.
Llama la atención que son los grandes grupos bancarios los que más ahorros captan, gracias a sus fuertes campañas comerciales y a las férreas directrices marcadas a su red de oficinas. Éstas canalizan los esfuerzos de venta en una determinada dirección. ¿Deben estar nuestras inversiones condicionadas por un énfasis publicitario dictado desde unos despachos de marketing en las entidades financieras?
El legítimo efecto persuasor de las campañas de venta de las entidades no debe desviarnos del camino correcto que ha de seguir nuestro patrimonio, porque lo importante para nosotros es nuestro patrimonio, no el del banco.
En febrero del 2005 una noticia leída en Expansión me dejó helado. Las entidades iban a implantar técnicas de venta agresivas imitando al sector de distribución cuando lanzan un nuevo detergente o una nueva pasta de dientes. ¡!!!?????
BBVA explicaba que en los últimos meses había fichado a una docena de ejecutivos expertos en la venta masiva de productos. Uno que a lo mejor recuerdan fue el de Xavier Argenté, ex director general de Caprabo como presidente de Financia. Otras procedencias fueron, Carrefour, Procter & Gamble, Altadis, CEAC, RACC, Euskaltel, etc. De esa forma el gestor de la marca Fortuna, Alvaro Cadahía, se responsabilizó de las soluciones financieras en el área de los servicios financieros personales.
Por favor, a la mínima duda al contratar cualquier producto de inversión acudir a un asesor de contrastada independencia. Yo acudiría aún a pesar de no vislumbrar dudas, está en juego que nuestro dinero y rendimientos se queden en nuestro lado de la mesa y no en el de la entidad.
La mayoría de nosotros hemos estudiado alguna vez el Número de Avogadro. Una cifra constante, enorme y relativa al número de átomos o partículas existentes en la ínfima cantidad de materia llamada mol. Paradójicamente es un número tan elevado que bien podría ser astronómico, dándonos una idea de la relación entre átomos y universo.
Retrocediendo en el tiempo, este Número de Avogadro dio luz a la teoría atómica de la materia, que a su vez se basó en el movimiento Browniano (Robert Brown, botánico). Con ese nombre se bautizó a la trayectoria aleatoria e impredecible de las partículas de polen al chocar con las moléculas del agua en la que estaban suspendidas. Pero no os asustéis, aunque no lo parezca vamos a hablar de finanzas, economía y en definitiva de dinero.
Louis Bachelier (foto), basándose en estos movimientos brownianos, realizó su tesis doctoral conocida como The Theory of Speculation, publicada en el año 1900 (precursor donde los haya). Fue considerado el pionero en el proceso estocástico, un análisis que quedó delimitado al mundo matemático y científico varias décadas hasta que Fisher Black y Myron Scholes (éste último premio Nobel en 1997) le dieron el impulso definitivo a su aplicación financiera en 1973. A continuación podemos ver su famosa fórmula para calcular el premium de una opción:
La idea de estos matemáticos y sobre todo de estos economistas no fue otra que la de traer capitales del futuro para su aplicación en el presente. Es decir conseguir una fórmula matemática que cifrara cuánto ha de pagar un inversor hoy para tener derecho a comprar algo en el futuro, y viceversa. Es decir cuánto vale el riesgo en el que incurre el vendedor para fijar hoy el precio de un activo futuro. Black-Scholes lo determinaron matemáticamente, de forma casi infalible (sic). A partir de ahí despegó un nuevo mundo de inversión llamado futuros y posteriormente su infinita evolución hacia todo tipo imaginable de derivados. Nacía así el Chicago Board of Trade (CBOT) y se establecía el caldo de cultivo idóneo para alcanzar la burbuja crediticia actual, agravada por la inmobiliaria. El dinero y la riqueza dejaron de pertenecer al reino de la energía, donde exclusivamente se creaba o se destruía vía productividad, y mayormente se transformaba o cambiaba de manos. Se inició una peligrosa dinámica en la que el dinero dejó de tener relación con la producción y empezó a viajar a través del tiempo, pero sólo en una dirección. Donde la capacidad de creación de riqueza virtual y de inversión actual se tornó casi infinita a través de la globalización de los cálculos estocásticos. Hace años que sólo hay que ir al futuro y disponer de activos y posibilidad de inversión de algo que todavía no tenemos, porque nos creemos perfectamente capaces de cotizarlo con exactitud. Al más puro y salvaje estilo Back to the Future.
Pero cuidado, aunque la mayoría de los usuarios de las finanzas matemáticas no sean conscientes de ello, el modelo browniano no es aplicable correctamente con turbulencias o grandes crisis y variaciones, o sea en la actualidad. Riesgo y Valor son dos conceptos que las matemáticas difícilmente podrán cifrar con precisión jamás. Hay un componente psicológico demasiado importante que se multiplica enormemente con la globalización de los mercados de inversión. Sin ir más lejos, la determinación del riesgo de una entidad financiera a quebrar en menos de un año, nada tiene que ver con la probabilidad de éxito de ese mismo método de cálculo a 10 años, por ejemplo. No obstante los derivados no serían intrínsecamente nocivos para el sistema si sólo se utilizaran en empresas cuya productividad sobrepasara en mucho el premium pagado por el margen de riesgo. Pero esto haría reír a la mayoría de financos e inversópatas que a diario parasitan (parsitamos) en el Sistema Económico. Sería como decirle al prepotente nuevo propietario de un flamante Ferrari que sólo puede ir en primera y a medio gas, o sea, ni por asomo.
La expansión de crédito es una herramienta diabólica capaz de fabricar periodos de crecimiento económico virtual. Y los modelos de finanzas matemáticas, además, nos dan una falsa sensación de seguridad, de cálculo y control del Riesgo y del Valor. Nada más lejos, desgraciadamente.
Hasta hace unas décadas, las contracciones y expansiones de dicho crédito, conllevaban las bonanzas y crisis económicas cuyos ciclos todos hemos conocido y estudiado. Pero el uso y abuso global de los derivados traen al presente ingentes cantidades de dinero del futuro que han hecho estallar por los aires los ciclos, hasta ahora conocidos por todos. Por lo tanto los sistemas y teorías basados de una u otra forma en estos ciclos (casi todos) que se han repetido durante más de un siglo, han dejado de funcionar parcial o totalmente desde que estalló la burbuja crediticia. (Las hipotecas también han traído abusivas cantidades de dinero del futuro, pero esta vez a cambio de nuestro tiempo y productividad vital, pero de eso hablaremos otro día.)
Así pues, podemos ver un periodo de recesión que vaya mucho más allá de la corrección de este exceso crediticio e inmobiliario. O bien que el poder de atracción del dinero del futuro sea tal que veamos un pullback sólo transitorio en los próximos meses, y que éste nos haga huir peligrosamente hacia adelante unos años o décadas más. El Futuro es más que nunca impredecible, aunque su dinero ya nos lo hayamos gastado e invertido.
No nos cansaremos de repetir que la inversión en instrumentos no relacionados directamente con la producción son nocivos para el Sistema, nuestro Sistema Económico. Pero aún lo son más si los alimentamos con dinero arrancado del futuro. Deberíamos poder desinvertirlos y devolverlos al futuro, pero eso no es posible. Sólo invirtiendo lo ya producido podremos conseguir que nuestro dinero, paulatinamente y con largo esfuerzo, viaje Back to the Future.
En la primera versión de esta trilogía cinematográfica el argumento es comprensible y atractivo. Sin embargo el abuso del hilo argumental a través de la segunda y tercera parte, hacen que deje de ser tan comprensible para el espectador. El final, incluso para la industria del celuloide, es una paradoja, tal y como podemos ver en el anterior vídeo. Comercialmente funciona muy bien, ya que sin demanda no cabría la oferta de más secuelas, pero si en lugar de un divertimento ocioso se tratara de economía y finanzas, este abuso se convertiría en nocivo. Eso es lo mismo que ocurre con los derivados y la burbuja crediticia, financiera e inmobiliaria. La demanda existía y existe, pero el abuso nos lleva a paradojas que en el plano del sistema económico y financiero mundial posiblemente tengan terribles consecuencias insostenibles.
Las paradojas en el tiempo han tenido una repercusión creativa muy importante a lo largo de los años, y dan un juego para la ficción inagotable. Pero prefiero pensar que mis inversiones no dependen de la teoría de la relatividad. Al menos en lo relativo a la teoría.
La señorita se llama Milagros Bernanchet (o Trichanke, como queráis). Y este ejemplo sería extrapolable a los aumentos y reducciones de masa monetaria que realizan los bancos centrales en las áreas de influencia de cada moneda.
La joven, al hacer su reserva, ha aumentado en 100 euros la masa monetaria del pueblo, lo que ha permitido a 5 personas saldar recíprocamente sus deudas por un importe total de 500 euros. La “calidad” de la moneda utilizada buena o mala es indiferente, ya que un billete es moneda fiduciaria (del latín fiducia = confianza). Es exclusivamente un valor de confianza entre los miembros de una comunidad. En otro país (fuera de la zona euro), no lo hubieran aceptado. Un billete falso pierde su “valor” solamente en el momento en que se revela ser falso y ya no es aceptado por quien lo recibe. Es quién lo detiene en último lugar quien asume la pérdida, en el caso anterior nadie asume esa pérdida ya que la joven ya sabía que era falso. En este caso, el billete falso ha servido como catalizador de confianza para que los cinco miembros de la comunidad hicieran trueque entre ellos de sus servicios y ha sido gracias a que durante un corto periodo de tiempo, la masa monetaria del pueblo, ha aumentado.
El Sistema es capaz de crear deuda de la nada como vimos en el vídeo del post anterior, pero también de reducirla por un simple trueque de servicios o propiedad transitiva como dice Jesús.
Enhorabuena a todos los comentaristas, especialmente a XIM que creo que ha sido el primero en introducir el tema del BCE como responsable del incremento de la masa monetaria. Comentarios interesantísimos como los de JMDV, Cachilipox, Eguzkialde... Es obvio que casi todos habéis aportado una parte o toda la solución. Algunos además con ironías realmente cachondas, como El Gallina, Alrevés, Scoralstom y otros muchos Anónimos. Gracias a todos, conocidos, desconocidos y anónimos porque habéis hecho este acertijo muchísimo más interesante.
Como premio, XIM, aquí tienes una foto de la Srta. Bernanchet cuando se fue de compras al supermercado del pueblo. Al fondo de la foto verás también al dueño del bar y al mecánico con sus esposas, así como al viajante de Campofrío que estaba en el supermercado reponiendo género. Todos muy contentos por la llegada de la muchacha, aunque sus intuitivas esposas debieron sospechar que su dinero era falso porque jamás vieron con buenos ojos su presencia en el pueblo:
Apelamos al fair-play de los no ganadores para que os abstengáis de clicarla: Srta. Bernanchet
XIM, for your eyes only, felicidades (Supongo que después de verla comprenderás mejor lo del aumento de la masa monetaria y la necesidad de inyectar liquidez alsistema).
El Aumento de la masa monetaria actual, no tiene solo inconvenientes; Bueno al menos mientras la confianza en el sistema impere; Bueno al menos nos provoca reflexión.
Nos encontramos en un pueblo rural de la sierra madrileña. Su hotel tiene la reputación de ofrecer buenas camas y buena comida aparte de estar ubicado en un paraje idílico.
Un lunes por la mañana aparece una joven, de apariencia refinada, que desea alojarse en el hotel por una noche.
Se acerca al mostrador de recepción, dónde está el dueño del hotel, para hacer la reserva. Dado que no lleva equipaje, el dueño del hotel, le pide que le deje dinero como garantía de su reserva. La joven entrega un billete de 100 euros nuevecito y se despide para ir a dar un paseo por el pueblo.
El pastelero del pueblo, que ha visto la escena desde el bar del hotel, le comenta al dueño del hotel : ”hace 3 semanas que hice el pastel de comunión a tu hija y aún no me has pagado los 100 euros de la factura”. El dueño del hotel, contento de poder saldar una deuda, le entrega el billete al pastelero. Como el bar del hotel estaba lleno, (era el único bar del pueblo), la escena descrita anteriormente se repite mas veces, pues el pastelero debía también 100 euros al mecánico del pueblo ..... quien debía 100 euros al carnicero..... quien debía 100 euros al representante de Campofrio .....quien debía 100 euros al hotel por la noche anterior ya que había pernoctado allí. El billete de 100 euros vuelve así al dueño del hotel.
Al cabo de unos minutos, la joven que había hecho la reserva vuelve acalorada y sofocada puesto que había vuelto corriendo y algo avergonzada le pide al dueño del hotel que le devuelva el billete que le había entregado anteriormente. “Es que resulta que el billete que le entregué es falso, me lo dió un amigo y lo guardaba como curiosidad.”
El dueño del hotel le devolvió el billete, y la joven, ya mas tranquila, se fué del hotel después de anular su reserva ya que había decidido no pasar allí la noche.
Aquí viene el acertijo :
¿Cómo un billete falso de 100 euros ha podido saldar deudas por valor de 500 euros teniendo en cuenta que al final el billete y los 100 euros no se han quedado en el pueblo?