
Más que unos premios, los Nobel se han convertido en la marcación de un camino. Una Vía por la que apuesta o debe apostar el Mundo en todas las disciplinas en las que dichos premios toman forma.
Tanto en el Nobel de la Paz, como en el de Economía, se ha premiado una declaración de intenciones por parte de Obama, y un estilo de entender la gestión de los recursos colectivos y la resolución de conflictos muy antropológica. Es decir, que la apuesta de la Academia no puede ser más clara. En una reciente conversación me expresaron la filosofía de estos premios Nobel como contraposición de diversos conceptos. Os comento algunos de los citados:
- El camino deseado es el del desarme nuclear; y no el de los escudos anti-misiles.
- El del diálogo; y no el de las amenazas.
- El camino del G20; y no el del G8
- El de la gestión de recursos comunes por parte de los propios interesados en su explotación; y no el del estatalismo, los corporativismos o privatizaciones salvajes de dichos recursos.
- El de la resolución de conflictos mediante jerarquías, y no mediante jueces.
- El de la antropología; y no el de la política burócrata.
- El de la ilusión ante un negro horizonte; y no el del derrotismo.
Los premios Nobel, en realidad se instauraron para limpiar la sucia conciencia de quien, indirectamente, causó mortaldades enormes con su invento revolucionario. Alferd Nobel aplicó detonadores para controlar la explosión de la nitroglicerina, y posteriormente ideó la absorción de este explosivo líquido a través de un material poroso, dando lugar a lo que conocemos como
dinamita. Hizo una fortuna calculada en más de 33 millones de coronas, que destinó casi íntegramente a los premios que aún hoy otorga la Academia año tras año.
Personalmente la contraposición de criterios citados, me resultan bastante demagógicos, pero a pesar de ello, me encantaría que realmente la influencia de la herencia (no explosiva) del difunto Alfred Nobel fuera mayor en el complejísimo mundo que nos espera. Toda ayuda es poca para el rumbo del que debe ser el Nuevo Órden Mundial, en mitad de este caos.