Hay vida más allá del plazo fijo. ¿Qué es la renta fija sofisticada?
En primer lugar debo admitir que no es fácil para un inversor pequeño acceder a la renta fija de alta remuneración sofisticada sin caer en riesgos comparables a la renta variable. Incluso para algunos medios y grandes inversores que trabajan con bancos poco eficientes son un quimera, ya que la mayoría de bancos se centran en ofrecer productos de renta variable. La renta fija, desgraciadamente para ellos, no puede gravarse con comisiones sustanciosas para la entidad porque la rentabilidad esperada por el cliente está muy fijada y acotada por los tipos de interés vigentes. Por lo tanto las comisiones de estos productos financieros son muy limitadas y la mayoría de gestores dirigen a sus clientes hacia las inversiones en renta variable, donde los cuantiosos "fees" son fácilmente diluíbles en el mar de la alta volatilidad. A nadie se le escapa que un 3% de comisión sería un abuso en productos que van a tener un rendimiento fijo del 6 o 7%. En cambio ese mismo 3% pasa muy desapercibido si la rentabilidad obtenida es variable de un día a otro y con alta volatilidad: Obtener un beneficio del 21 en lugar del 24% no resulta escandaloso, y en caso de pérdidas el cliente tampoco notará mucho la diferencia entre perder un 24 o un 27%, por poner unos ejemplos. Además muchas entidades financieras que no son bancos, cobran comisiones sobre rendimiento o "success fees" que pueden llegar hasta más del 30% de los beneficios. Podéis encontrar más información de estos "chiringuitos financieros" en las guías de la CNMV (http://www.cnmv.es), aunque os recomiendo que no leáis todas las guías porque os quitarán las ganas de invertir en ningún producto (es como leer los posibles efectos secundarios de un medicamento...).Centrándonos en capitales medios donde se impone una conservación del principal y donde ya no debemos arriesgar en mercados variables el 100% de nuestros activos, ¿qué hacemos con nuestra base de capital que queremos blindar sin que caiga en la apatía del depósito bancario?
Ahí va una buena opción, aunque no será fácil acceder a ella puesto que encontraremos infinidad de asesores y gestores de banca privada que querrán desviarnos de nuestro objetivo, en pro del incremento de sus comisiones: Una vez hayamos conseguido salirnos del cauce donde la corriente nos arrastraba a los remolinos y rápidos de la renta variable y estemos en las calmadas aguas de la renta fija, deberemos empezar a aprender cómo aumentar los míseros porcentajes de rentabilidad que nos ofrecerán para convencernos de volver a las turbulencias de la variable. ¿Cómo podemos conseguir una renta fija creativamente alta sin incrementar sustancialmente los riesgos de nuestra inversión? Esta es efectivamente la pregunta del millón.
Vamos por partes: Digamos por adelantado que si la fiscalidad afecta notoriamente nuestros incrementos patrimoniales procedentes del riesgo de la renta variable, aún repercuten más en los beneficios conseguidos a través de los productos de renta fija. Por lo tanto siempre optimizaremos nuestra progresión financiera en el tiempo si invertimos a través de estructuras desfiscalizadas en plazas de baja imposición cercanas.
Para conseguir mejorar la rentabilidad del "money market" o del simple depósito a plazo hay diversas maneras, pero todas ellas implican un incremento del riesgo. No existe una mayor renta sin un mayor riesgo, y a esta obviedad le podemos otorgar el rango de ley universal. De hecho el simple plazo fijo ya conlleva el riesgo implícito de la solvencia de la entidad en que se deposita el dinero. Aunque sea despreciable, existe un mínimo riesgo de que por ejemplo el BBVA pierda su solvencia y nuestra inversión desaparezca. O de que cualquier país deje de pagar su Deuda Pública en forma de Letras del Tesoro, Bonos del Estado o similares. Partiendo de esta base trataremos de conseguir mayores rentas fijas sin incrementar demasiado el riesgo corporativo o soberano (no es lo mismo el bono soberano de Brasil que el de España, por ejemplo). Para multiplicar este pequeño incremento de rentabilidad conseguido por aceptar deuda corporativa en lugar del depósito bancario a plazo, tenemos la opción del apalancamiento: Es decir, podemos adquirir productos financieros que inviertan en deuda corporativa de alta seguridad y ratings A o superior, optimizando la rentabilidad apalancando nuestra inversión un 200 o 300%. Con esto podemos conseguir rentabilidades aproximadas del Libor + 3 o 4 puntos. O sea un 7 u 8% en los niveles actuales.Si a esta estrategia le añadimos un componente de cobertura de divisa podemos invertir en productos similares en USD, con lo que probablemente superaremos este 8% evitando el riesgo del cambio con productos derivados.
En la coyuntura financiera actual, personalmente creo que es la mejor opción para conseguir una muy buena rentabilidad con un riesgo de renta fija a buenos niveles aprox. de rating A o incluso superior.
Expliquemos ahora qué es un Rating: Es la clasificación que diversas compañías especializadas otorgan al riesgo o la solvencia de determinadas empresas o estados. Y es muy útil para todos aquellos inversores que prestan su dinero a estas entidades a cambio de un interés. Cuanto mejor es esta clasificación, menor es el riesgo que corre el inversor. Y consecuentemente, a peor clasificación, mayor rentabilidad/riesgo. Pero hay que tener en cuenta que estos ratings se revisan periódicamente y pueden cambiar con el tiempo, algunos radicalmente, como la vida misma. Existen diversas empresas que se dedican a etiquetar estos riesgos, algunas de las más conocidas son: http://www.fitchratings.com
http://www.standardandpoors.com
http://www.moodys.com
Resumiendo, para todos aquellos que tengan unos activos que no quieran poner en peligro y que vayan a ser en el futuro la base sólida en la que fundamentarán sus rentas, existe una alternativa a los depósitos bancarios que puede y debe llegar a duplicar la rentabilidad que el mercado monetario ofrece. En toda distribución y diversificación de cartera debe haber una parte mayor o menor de renta fija que, a su vez, podemos diversificar en productos más o menos arriesgados=rentables. Vuestros asesores y gestores financieros os aconsejarán que, incluso la parte de vuestros activos que queréis destinar a la renta fija, debe volver al rebaño de la renta variable con espectaculares y tentadores resultados históricos. Algunos lo harán por incrementar sus comisiones pero otros lo harán porque simplemente no disponen de productos como los que os he mencionado, porque simplemente al banco no le interesa tenerlos o por pura incompetencia. Pero no desesperéis, seguid buscando buenos asesores y entidades financieras porque hay vida más allá del plazo fijo.



