Grafitos en Pompeya
No sé si había una bolsa de comercio en Pompeya, pero sí que existían entonces, las compañías por acciones especialmente para el comercio de ultramar. El costo de armar una nave que llegara a Britania en busca de latón, o a Hispania en busca de oro y plata, o a Etiopía en busca de inciensos, etc., requería un reparto del riesgo.Por obra y gracia del Vesubio, el día 25 de agosto del año 79, Pompeya dejó de existir. En veinticuatro horas la vida desapareció por efecto de los gases venenosos y a continuación, una lluvia de cenizas cubrió la ciudad con una capa que llegó a ocho metros de espesor.
Precisamente, las cenizas fueron el medio que sirvió para conservar la ciudad casi intacta. Por esa razón ha llegado hasta nosotros en todos sus detalles. La ceniza conservó las herramientas, ajuar y los muebles, incluso se puede observar la calidad de la carpintería de las ventanas. De otras ruinas, se recupera normalmente mosaicos, estatuas y objetos de barro o metal, en Pompeya, además de esto, se han conservado las pinturas de las paredes.
Las excavaciones empezaron en 1.738 por orden de Carlos III de España, rey también de Nápoles y Sicilia, y aún hoy, después de doscientos setenta años queda mucho por desenterrar. El trabajo de los arqueólogos ha catalogado ya más de diez mil grafitos, que son “la tira”, si tenemos en cuenta que la población no llegaba a cincuenta mil personas. La mayor parte de los grafitos se hicieron con carbón, pero también se hicieron con pintura, especialmente de color rojo. Las condiciones climáticas de Pompeya, no permiten su persistencia más de unos diez años en contacto con el aire. Si a esto unimos el terremoto del año 62 y la limpieza que usualmente se hacía de las fachadas, los más antiguos de estos grafitos deben de ser del año 60. Se copiaron cuando se les vio salir a la luz, y hoy ya se han desvanecido.

Muchos de esos grafitos proceden de manos furtivas que injurian, y otros, tienen cierta finura de sentimientos.
A continuación pongo una pequeña muestra de que ayer y hoy son la misma cosa.
Uno con intención política: “Mástulo con su cofradía de mentulados os ruega que votéis como edil a Gneo Helvio Sabino, digno de ese cargo público".
Precisamente, las cenizas fueron el medio que sirvió para conservar la ciudad casi intacta. Por esa razón ha llegado hasta nosotros en todos sus detalles. La ceniza conservó las herramientas, ajuar y los muebles, incluso se puede observar la calidad de la carpintería de las ventanas. De otras ruinas, se recupera normalmente mosaicos, estatuas y objetos de barro o metal, en Pompeya, además de esto, se han conservado las pinturas de las paredes.
Las excavaciones empezaron en 1.738 por orden de Carlos III de España, rey también de Nápoles y Sicilia, y aún hoy, después de doscientos setenta años queda mucho por desenterrar. El trabajo de los arqueólogos ha catalogado ya más de diez mil grafitos, que son “la tira”, si tenemos en cuenta que la población no llegaba a cincuenta mil personas. La mayor parte de los grafitos se hicieron con carbón, pero también se hicieron con pintura, especialmente de color rojo. Las condiciones climáticas de Pompeya, no permiten su persistencia más de unos diez años en contacto con el aire. Si a esto unimos el terremoto del año 62 y la limpieza que usualmente se hacía de las fachadas, los más antiguos de estos grafitos deben de ser del año 60. Se copiaron cuando se les vio salir a la luz, y hoy ya se han desvanecido.
Muchos de esos grafitos proceden de manos furtivas que injurian, y otros, tienen cierta finura de sentimientos.
A continuación pongo una pequeña muestra de que ayer y hoy son la misma cosa.
Uno con intención política: “Mástulo con su cofradía de mentulados os ruega que votéis como edil a Gneo Helvio Sabino, digno de ese cargo público".
Este es un clásico: “Serena odia a Isidoro”.
Entre dos puertas de una casa: “Si cagas aquí, ay de ti”.
En una esquina: "Me he meado en la cama. Lo confieso, he cometido un pecado, pero si me preguntas, hospedero, la razón, te diré: no tenía orinal".
A la izquierda de una puerta, uno erótico festivo: “Me he jodido a la tía de la taberna”.
A los pocos metros del anterior: "Me han jodido aquí".
Uno de carácter comercial: “En las posesiones de Julia Espuria, hija de Félix, alquilan unos baños muy cómodos y bien equipados para gente distinguida, tiendas con sus habitaciones y comedores en el primer piso desde el trece de agosto hasta el trece de agosto dentro de seis años, durante cinco años completos. Si a alguien le interesa, póngase en contacto con nosotros”.
Uno de carácter comercial: “En las posesiones de Julia Espuria, hija de Félix, alquilan unos baños muy cómodos y bien equipados para gente distinguida, tiendas con sus habitaciones y comedores en el primer piso desde el trece de agosto hasta el trece de agosto dentro de seis años, durante cinco años completos. Si a alguien le interesa, póngase en contacto con nosotros”.
Este para el final: “Mucho me maravillas, pared, al no caerte hecha pedazos, abrumada por el peso de tantos ocios escribidores”.

Francisco Llinares ha hecho una propuesta para defender los intereses de los inversores minoritarios que suscriben títulos del AIAF.
En el artículo Carta abierta al presidente de AUDASA, propone lo siguiente:
HUELGA DE SUSCRIPCIONES CAIDAS DE TODOS LOS TITULOS QUE LUEGO ENTREN A COTIZAR EN EL AIAF.
A la que me adhiero en un intento de difundir esta iniciativa.


