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Contando Cuentos También se Aprende (II): Lecciones Navideñas

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Publicado por Gfierro el 20 de diciembre de 2011

 

Continuando con esta serie de posts y aprovechando las épocas navideñas os dejo tres adaptaciones/traducciones libres que he hecho sobre tres cuentos desde 3 perspectivas religiosas de la vida distintas. Al principio iba a colgar cuentos relacionados sólo con las “creencias” cristianas, pero he pensado que sería interesante hacer uso de la sabiduría de otras religiones a pesar de que la judía no celebra la Navidad en estas fechas sino el Hanukkah y de que la musulmana no celebra nada en estas fechas.
 
No creo que existan interpretaciones erróneas de los cuentos y fábulas, así que cada quien podrá sacar sus propias conclusiones aplicadas a la vida, a las finanzas, a las relaciones, a experiencias personales o a lo que deseen. No obstante yo compartiré mis reflexiones subjetivas sobre cada una, las cuales podrán o no podrán coincidir con las de vosotros y hasta podrían parecer divagaciones estúpidas, pero recordemos que son sólo para reflexionar sobre ciertas situaciones, tomando en cuenta que aquí no existe lo correcto o incorrecto, sólo opiniones.
 
La primera narración esta basada en el cuento La Cebolla escrito por Shah Idries en su libro Monasterio Mágico. La segunda en cuentos populares judíos que hace algunos años leí en la revista The New Yorker. Y la última en el cuento El Pozo de los Tres Reyes Magos del libro: Leyendas de Cristo escrito por Selma Lagerlöf.
 
 
 
 

La Cebolla

Hubo una época y un país en donde las cebollas eran desconocidas. Santa Claus decidió que por su buen comportamiento debía hacerles un regalo que sazonara sus vidas y así fue como dejó una cebolla enorme en la plaza pública de la ciudad principal de la comarca.
 
A la mañana siguiente muchos ciudadanos sintieron curiosidad por esa cosa extraña. No obstante se dieron cuenta de que debía tratarse de alguna clase de vegetal. La primera persona que osó aproximarse a la cebolla, al acercarse tosió por casualidad. Inmediatamente se alejó y difundió la explicación de que las cebollas producen tos.
 
Una segunda persona descubrió que despedía un fuerte olor. Si bien habría deseado llevarse un trozo de la cebolla razonó:  
-Si por fuera huele tanto, por dentro debe ser insoportable. De manera que la dejó intacta.
 
Un tercer hombre hizo un corte en la cebolla y una de las capas cayó en su mano.
-¡Cosa milagrosa! Exclamó, dirigiéndose a cuantos estaban observando. Tiene propiedades mágicas. Cuando se la corta se desprende de toda una parte externa y conserva una interna igual que la otra.
 
El cuarto hombre extrajo otra capa; se la llevó y la cocinó. Encontró que era deliciosa. Después enseñó a otros a hacer lo mismo.
 
 
 
-Por muchas capas que se le quiten, este sorprendente vegetal brinda siempre otra: es una especie de cosecha perenne, decía la gente.
-Parecería que se empequeñeciese
-Esa es una mera ilusión óptica, opinaron los otros, pues deseaban creer que la cebolla era inagotable.
¿Y qué pasó cuando se despojó a la cebolla de su última cubierta?
Todos exclamaron:
-¡Esto es algo indudablemente mágico, pero también artero! No sólo desaparece, sino que lo hace sin anuncio previo.
Con mucha "sensatez" todos convinieron en que, en resumidas cuentas, lo pasaban mejor sin cebollas.
 
Mi Moraleja: Los seres humanos somo proclives a dejarnos llevar por los rumores, la primera impresión y generalizar, sin antes hacer un estudio concienzudo de los hechos y las circunstancias que les rodean, claro con contadas excepciones. Hacemos deducciones o inducciones erróneas que muchas veces pueden llevar a malentendidos.
Algunos listillos hayan la utilidad de algo y la comparten y/o la explotan, a veces creyendo que el flujo es eterno; otros advierten y son olvidados, la mayoría no se preocupa por las consecuencias futuras de los excesos presentes. Al final tenemos que todos se “sorprenden” cuando lo obvio sale a flote y peor aún satanizan o quieren eliminar la cebolla de sus vidas basándose sólo en lo malo pero siendo miopes a los beneficios que podrían obtener de ella.
 
 
 
 

Las Apariencias Engañan

En una noche terriblemente fría de diciembre a las afueras de Varsovia, el sastre Jacob y el lechero David estaban jugando dreidel, cuando escucharon que alguien tocaba a su puerta. Jacob sorprendido, se levantó a abrir y encontró a un hombre canoso y con una larga barba gris. Rápidamente condujo al anciano hacia el fuego y David le ofreció sopa caliente. Cuando el anciano recuperó el calor de su cuerpo preguntó que si podría unirse a ellos para jugar dreidel. Sin que ellos se dieran cuenta el anciano cambió el dreidel.
 
Acto seguido, Jacob y David presenciaron la mas fabulosa demostración de dreidel que jamás hubieran visto. En menos de una hora ambos anfitriones habían perdido todo su dinero apostando. Asombrados y creyendo que los habían engañado preguntaron al anciano cómo era posible que tuviera tanta suerte y éste respondió que no era suerte sino que él era el Profeta Elías y había venido a llenarles de bendiciones. Ambos se regocijaron y besaron las manos del anciano descartando cualquier posibilidad de estafa y éste los bendijo a ellos, a sus casas y sus familias; sin embargo “olvidó” devolverles lo ganado en las apuestas.
 
En el trascurso de los días festivos Elías repitió la misma estafa en 23 ocasiones.
 
….....
 
Pocos años después parado frente a las puertas del Cielo, Jacob el sastre miraba con preocupación al ángel que sopesaba en la Balanza de la Justicia sus pecados y virtudes. Aunque Jacob había sido honesto es su negocio y siempre oraba por las noches, su tacañería y hábito de no ser solidario con sus vecinos, inclinaron la Balanza en su contra.
 
En el momento justo en que el ángel estaba apunto de arrojarlo al infierno, Jacob recordó la noche en la que Elías llegó a su casa bajo la apariencia de un anciano y él le ofreció fuego y comida, además de que Elías le había desplumado jugando al dreidel. Entonces el ángel mandó llamar a Elías y éste apareció ante él. Preguntó el ángel a Elías si lo dicho por Jacob era cierto y Elías corroboró la historia y por lo tanto la Balanza de la Justicia se inclinó a su favor.
 
De repente, un equipo entero del SWAT apareció de la nada y rodeo a Elías. En cuestión de segundos el profeta fue arrestado y acusado de 89 casos de fraude. El ángel estrechó la mano de Jacob y agradeció su cooperación: 
 
-Hemos estado tratando de coger a este tío desde hace años-, dijo el ángel.
-Me alegra haber sido de ayuda-, dijo Jacob mientras se quitaba el cable de grabación del pecho. -Y ahora cómo regreso a la tierra-, preguntó Jacob.
-Mmm es que para ayudarnos tenías que haber muerto, así que tu ya estáis muerto-, respondió el ángel.
 
 
Mi Moraleja: No siempre quien se presenta con la mejores credenciales y/o referencias es nuestro amigo o busca nuestro bien, hasta el mas “santo” puede llegar a timarnos. La confianza es un bien escaso y lo peor es que esta subvaluada. Así que no debemos confiar en todo lo que nos dicen ni en todo lo que nos ofrecen, si es demasiado bueno para ser verdad, probablemente No sea verdad. Tampoco podemos confiar 100% en las “autoridades” porque algunas veces aunque parezca que nos ayudan podrían terminar fregándonos mas, por lo tanto ni en la vida ni en los mercados podemos quedarnos dormidos en nuestros laureles.
 
 
 

 

El Pozo de los Tres Reyes Magos

Existe la leyenda de que en uno de los caminos a Belén hay un pozo que jamás se secará, llamado el Pozo de los Tres Reyes Magos. Hace cientos de años, la monstruosa Sequía rondaba por aquel lugar matando cualquier charco de agua que existiese en el árido camino. Llegó el turno del gran Pozo de los Tres Reyes Magos al que apenas le quedaba algo de agua.
 
La Sequía se sentó a esperar su muerte y estando sentada vio a lo lejos una gran Caravana y estuvo cierta que el pozo no viviría ni siquiera una hora mas. 
 
La Caravana se detuvo a uno metros del pozo y la Sequía los invitó a que extrajeran hasta la última gota, diciéndoles que gracias a ellos el pozo no vería el mañana. Los forasteros se detuvieron por un segundo y preguntaron:
 
-¿Cómo es posible que este pozo se seque, que acaso no conocéis la leyenda?
-Ah, la célebre leyenda-, rió la Sequía y respondió:
-Claro que la conozco-, y confiada en que nada podría salvar al pozo de su muerte comenzó a contarla.
 
Hace muchos, muchos años en una ciudad cercana al gran desierto vivían tres hombres famosos por su sabiduría, pero pobres y llenos de calamidades. Aunque aquella ciudad tenía gran estima por el conocimiento y recompensaba a quienes lo demostraban, estos tres hombres siempre sufrieron de discriminación; uno era demasiado viejo, otro tenía lepra y el último era negro. Compartiendo la misma miseria terminaron siendo muy unidos.
 
Una noche mientras meditaban acostados sin techo que los protegiera, observaron un fenómeno muy curioso en el firmamento. Todas las estrellas apagaron sus luces y surgió una enorme Estrella como jamás habían visto apuntando su luz hacia un lugar específico. Dieron gracias a su infortunio de no tener un techo bajo el cual dormir y así poder apreciar esta maravilla. 
 
Fueron conscientes de que la Estrella era una señal y que marcaba el camino hacia el nacimiento de un gran Rey. Decidieron entonces que debían ir a adorar al nuevo Rey y que decir que ellos habían sido capaces de ver la señal y quizás los padres les recompensarían con monedas de oro.
 
Comenzaron su travesía confiados en que si la Estrella les había mostrado su destino, también los guiaría por el desierto a través de oasis para que no murieran en el camino. De hecho así fue, lo cual les convenció de que Dios mismo los había llamado y comenzaron a pensar que entonces los padres de nacido debían de recompensarlos con mucho mas que unas cuantas monedas de oro, que ellos eran mensajeros elegidos y que por tanto merecían muchos mas. Así fueron todo el camino hablando sobre lo que se merecían y creando justificaciones para ello, hasta que llegaron a la conclusión de que era una obligación de los padres recompensarlos por que ellos con su enorme sabiduría habían sido los únicos de aquella ciudad que pudieron ver y deducir la señal. Estuvieron hablando también sobre todas las maravillas que harían con su dinero, sobre cómo se lo gastarían y sobre lo inteligentes que eran, hasta de quien la tenía mas grande.
 
La Sequía había perdido la esperanza de cogerlos entre sus garras a mitad del desierto, ya que siempre lograban encontrar el siguiente oasis, pero al escuchar sus conversaciones supo que estaban llenando sus corazones y mentes de Orgullo y Codicia destructiva, lo único que necesitaría para tenerlos a su merced era tiempo.
 
Por fin un día llegaron a Belén y quedaron sorprendidos al no ver ninguna especie de castillo o gran fortificación digna de la casa de un Rey. Miraron por todos lados y no encontraron ninguna ciudad real, peor aún, la luz de la Estrella ni siquiera apuntaba a Belén sino a una cueva a las afueras de la ciudad. Se dirigieron hacia allí y al ver la escena se preguntaron a ellos mismo:
 
-¿Acaso Dios nos ha enviado a encontrar al hijo de unos padres tan pobres como nosotros?, éste no puede ser el Rey que andamos buscando, a pesar de que la Estrella nos haya traído aquí. Debe de haber alguna confusión y lo mas probable es que no hayamos seguido correctamente a la estrella-.
 
Los tres sabios voltearon al cielo para buscar la Estrella pero ésta había desaparecido. Vagaron durante varios días con su Orgullo y Codicia en lo alto, esperando encontrar al Rey y sus merecidas recompensas. Después de algún tiempo de sufrir y estar perdidos, supieron que habían fallado y que su Orgullo y Codicia no les permitieron ver la realidad. Fue entonces cuando llegaron a este pozo y habiendo aceptado sus errores Dios les perdono y cuando miraron el fondo del pozo pudieron ver en el reflejo del agua la Estrella nuevamente. Así pues retomaron su camino para adorar al Rey de Reyes. Prometieron estar siempre agradecidos por  esta segunda oportunidad y recordar que la felicidad y equilibrio que se pierde en la cima de la soberbia y la vanidad se puede encontrar nuevamente en la humildad y la moderación.
 
La Sequía entonces afirmó:
-Yo estoy aquí en este pozo porque parece que los tres sabios se han olvidado de que cuando uno recibe no sólo basta con agradecer sino también debe de dar. 
 
El terminar su relato la Sequía se dio cuenta de que la caravana de los forasteros venía repleta de sacos y vasijas llenas de agua. Los forasteros eran de hecho los tres sabios de la leyenda, los Tres Reyes Magos que no habían olvidado su deber. 
 
Mi Moraleja: Sin entrar en temas teológicos o inclinaciones religiosas, creo que el cuento tiene un gran mensaje en especial para los inversionistas y/o traders, muy aparte de las creencias cristianas sobre la humildad y el perdón. Aquel que en el camino hacia su objetivo va construyendo castillos en el aire y comienza a planear cómo gastará o repartirá sus beneficios futuros antes siquiera de haberlos recibido, pierde totalmente el rumbo a la mitad, además de que no va apreciando el paisaje o por decirlo de una manera mas clara, No pone atención a los cambios circunstanciales van sucediendo en el trayecto y esto es bajar la guardia ante los posibles riesgos intermedios, todo por estar soñando.
 
El sentido del camino es aprender mientras se va en él y no el de idealizar la meta. No digo que no tengamos claro hacia donde queremos llegar, pero idealizar algo demasiado puede provocar que no reconozcamos la recompensa ni siquiera si está frente a nuestras narices. Algunos dicen que el mundo es de los soñadores, Sí, de los soñadores que tienen la capacidad de soñar sin perder de vista el camino y con al menos un pie en la tierra.
 
 
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Y por último sólo desearos una excelente Navidad e Inicio de Año, lo mejor para el 2012, para vosotros y sus familias, y por supuesto para sus inversiones jeje.
 
El blog cumple poco mas de un año y me da gusto que sea del agrado y utilidad para rankianos y no-rankianos. Aquí estaremos el siguiente año molestando y haciendo todo lo posible por brindar información de calidad y estrategias gratuitas, porque compartir es el primer paso hacia una verdadera Comunidad.
 
La cooperación es la convicción plena de que nadie puede llegar a la meta si no llegan todos.,
                                                                                                                           Virginia Burden
 
 
 
 
 
 
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Etiquetas: lecciones · moraleja · navidad



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Comentarios
2 _DanieL_
21 de diciembre de 2011 (16:41)

"Estuvieron hablando también sobre todas las maravillas que harían con su dinero, sobre cómo se lo gastarían y sobre lo inteligentes que eran, HASTA DE QUIEN LA TENÍA MÁS GRANDE".

wtf!??

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3 Gfierro
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"Estuvieron hablando también sobre todas las maravillas que harían con su dinero, sobre cómo se lo gastarían y sobre lo inteligentes que eran, HASTA DE QUIEN LA TENÍA MÁS GRANDE".

wtf!??

Gfierro  en respuesta a  _DanieL_
21 de diciembre de 2011 (17:20)

jejeje, creo que mi error ha sido no escribir una aclaración a esa última frase. Cuando estaba escribiendo este post leí un hilo que el usuario Sergi200 había abierto preguntando sobre los rendimientos que cada quien había obtenido en el 2011 y el hilo se convirtió en una lucha de egos para ver quien ganaba mas y quien podía ganar mas y quien era el mejor en el trade, uno de los comentarios aludía a este intento por aumentar los egos como "a ver quien la tiene mas grande". Me pareció bastante cómico en aquel momento, pero ahora que releo el post creo que esta algo fuera de lugar jeje, tal vez no era la mejor frase para expresar el tema del ego.

Me gustaría borrarla pero mejor la dejo como prueba de que acepto que es una frase fuera de lugar.

Saludos

PD.: Espero que de los 3 cuentos hayáis podido captar algo mas que sólo mi estupidez reflejada en esa frase.

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21 de diciembre de 2011 (18:35)

Ampliando los primeros dos cuentos...
Los rumores generalmente proceden de la incertidumbre, no de una mala intención.

La rumorología y la degradación de EUA
http://www.rankia.com/blog/comstar/886975-rumorologia-degradacion-eua

La gente es honesta hasta que quiere.

Cómo evitar que te estafen
http://www.rankia.com/blog/comstar/983990-como-evitar-que-estafen

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5 pedrov
pedrov  en respuesta a  Gfierro
22 de diciembre de 2011 (11:19)

Me gusta leerte, sigue escribiendo.

Me gusta (1)
6 Jorge Rubio
22 de diciembre de 2011 (13:32)

Mis mejores deseos y Felices Fiestas a todos!!

¡¡Enhorabuena por el blog!!

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Gfierro

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La economía esta para servir a las personas y no las personas para servir a la economía.




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