El anterior post sobre ETFs ha originado algunos comentarios en torno a algo que me parecía obvio, pero que probablemente no lo es, la inadecuación del Ibex como instrumento de inversión.
La virtud principal de los ETFs es que permiten una diversificación a muy bajo coste, tanto monetario como de oportunidad. La diversificación es vital para una adecuada gestión del riesgo.
A la hora de abordar estos temas hay mucho enfoque académico. El enfoque académico sobre los ETF tiende a “mundializar” la exposición en bolsa, invitando a invertir en multitud de índices lo más amplios posible. En el mundo ideal de la teoría, inobjetable. En el mundo real dista mucho de ser una buena idea.
Nuestra estrategia de diversificación puede fallar
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si la diversificación es insuficiente
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si la busca de una mayor diversificación dispara nuestros costes
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si para obtener una mayor diversificación=menor riesgo nos vemos obligados a asumir nuevos riesgos, como el de divisa o el tracking error (desajuste entre el rendimiento del fondo y el del índice)
La exposición al Ibex como núcleo de cartera es un ejemplo paradigmático del error 1. Leer más