Rankia - Comunidad Financiera
Usuarios  |  Regístrate  |  Ayuda
 

31 octubre 2007

Inconvenientes y ventajas del pequeño inversor

Cada persona tendrá sus fortalezas y debilidades específicas pero algunas no dependerán de su psicología individual sino de su posición en el mercado. Toma conciencia de tu situación como pequeño inversor con sus limitaciones y sus ventajas.

Para triunfar en la jungla financiera funciona una receta aplicable a muchos otros aspectos de la vida, al mundo empresarial, por ejemplo, pero también a las relaciones interpersonales. Nadie es perfecto, todos tenemos nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles. La clave del triunfo estriba en conocer unos y otros y utilizar al máximo los puntos fuertes y evitar los débiles.

Enfrentada a los mercados financieros, cada persona tendrá sus fortalezas y debilidades específicas, pero algunas no dependerán de su psicología individual sino de su posición en el mercado.

Una de las distinciones básicas entre inversores la determina su 'tamaño' es decir, el volumen de recursos con el que operan. Las fronteras entre el pequeño inversor y el grande son algo difusas, pero un posible criterio puede ser el patrimonio que permite promover una Sociedad de Inversión Mobiliaria (algo más de 2 millones de euros). Obviamente no es lo mismo tener 5.000 euros que 500.000, aunque la ironía del asunto estriba que al del medio millón se le presionará ferozmente para que delegue en 'profesionales' con el argumento de que es una cantidad demasiado importante para una gestión directa por el particular. Ironía porque es mucho más fácil (y menos arriesgado) gestionar cantidades relativamente grandes que cantidades pequeñas.

Los puntos más débiles del pequeño inversor son su deficiente acceso a la información (tanto por el retraso como por la manipulación que sufre), la dificultad para diversificar y controlar el riesgo en el caso de patrimonios muy pequeños, la dificultad a la hora de operar y su elevado coste, y su indefensión ante las diversas agresiones perpetradas en su perjuicio por los gestores y accionistas mayoritarios de las compañías. Agresiones que en ocasiones cuentan con la colaboración activa o pasiva de los intermediarios financieros y con la pasividad de las autoridades reguladoras que prefiero pensar no es malintencionada.

Es cierto que la situación ha mejorado mucho en los últimos años en el aspecto concreto de la agilidad operativa y de los costes gracias a la llegada de Internet y del brokerage online. También se dice que ha mejorado el acceso a la información pero esto ya es mucho más discutible. Ha aumentado el 'ruido' hasta hacerse ensordecedor y han aumentado las posibilidades de manipulación colectiva. También puede encontrarse mucha información útil y valiosa antes inaccesible. El problema es lo difícil que resulta separar el trigo de la paja. Y desde luego hay un tipo de información especialmente valiosa a la que nunca accederá el pequeño inversor, aquella que origina 'curiosos' movimientos en los valores antes de una noticia importante.

En cambio, la masificación sin precedentes de la inversión bursátil, que ha traído toda una generación de inversores no formados o, más bien, deformados por el ambiente eufórico y especulativo de la segunda mitad de los noventa, parece ser campo abonado para la agresión a los intereses del pequeño accionista. Stock options, ampliaciones de capital sin derecho de suscripción, retribuciones suculentas a los consejeros por calentar el sillón durante un rato unas pocas veces al año, racanería con el dividendo, cuando no su directa supresión, se han vuelto prácticas muy extendidas. También otros mecanismos más sutiles como el auge de la 'contabilidad creativa' para embellecer artificialmente a la empresa (incluso para dar apariencia de vida y salud a cadáveres como pasó con Enron).

En teoría, los accionistas son los dueños de la empresa pero esto es pura teoría. La falta de conciencia de la inmensa mayoría de los pequeños accionistas acerca de su papel y de sus intereses deja a la minoría de inversores lúcidos y concienciados poco más que el derecho al pataleo. Mientras los inversores individuales están desorganizados, los gestores de las compañías controlan la situación mediante delegaciones de voto procedentes de gestores de instrumentos de inversión colectiva que miran por su propio interés y el de la empresa que les paga antes que por el interés de los partícipes del fondo en cuestión.

Los abusos cometidos están provocando una especie de catarsis en el mercado más maduro y con inversores más conscientes y formados, el estadounidense. Los problemas de fondo no se van a solucionar pero sí pueden tomarse medidas para corregir algunas de las situaciones más sangrantes. Y algo llegará a España, al menos confiemos en que así sea, como consecuencia positiva de la 'globalización' de los mercados.

No todo son problemas e inconvenientes, también hay ventajas en la posición del pequeño inversor.

Una es su nula capacidad de influir en las cotizaciones con sus operaciones, algo que le da una agilidad para entrar y salir de la que carecen los grandes, sobre todo los muy grandes que manejan miles de millones de euros y que pueden tener auténticos problemas para operar en valores por debajo de una determinada dimensión. La falta de repercusión de sus órdenes en la formación del precio proporciona al pequeño inversor la opción de entrar en medianos y pequeños valores que pueden ser auténticas oportunidades a largo plazo tanto por sus dividendos como por las posibilidades de revalorización. Posibilidades de revalorización derivadas bien de operaciones de adquisición, bien de uno de los típicos cambios cíclicos que se producen a lo largo de los años y que transmutan los olvidos en modas.

Otra, la ventaja más importante, está su no sujeción a las reglas no escritas que determinan el comportamiento de los gestores profesionales. Algo que le permite aprovecharse de las imperfecciones que el comportamiento de los gestores provoca en los mercados.

25 octubre 2007

Aprendiendo a sobrevivir en la jungla financiera

Los mercados son una especie de jungla y hay que aprender a sobrevivir en ella. Lo que sigue son una serie de consejos prácticos de supervivencia, una especie de guía dictada por la experiencia de muchos años. Cada persona tendrá sus fortalezas y debilidades específicas pero algunas no dependerán de su psicología individual sino de su posición en el mercado. Toma conciencia de tu situación como pequeño inversor con sus limitaciones y sus ventajas.

Nota de octubre 2007:
Este artículo fue publicado originalmente en mayo de 2002. Lo considero de especial calidad e importancia, de ahí el abrir el blog con él.

La mayor parte de su contenido es intemporal, aunque algunas alusiones lo son a la de crisis de confianza en el análisis creada por la quiebra de Enron y, como consecuencia, los intentos de regulación más severa que luego se han ido quedando en lo previsto en el artículo.

Obviamente, la alusión a los pequeños valores, aunque en parte es intemporal y genérica hay que situarla en su contexto temporal. En 2002, los pequeños y medianos valores eran una gran oportunidad. A la altura de 2007, el desfase se ha corregido, con frecuencia cayendo en el extremo opuesto, y hoy puede afirmarse lo contrario, que la mayoría de las mejores oportunidades están en los valores de gran capitalización.

Eso sí, como verdad estadística, podemos afirmar que generalmente va a haber mejores oportunidades en el ámbito de los valores poco conocidos, simplemente porque están menos analizados y, en consecuencia, menos integrados en las carteras convencionales y más sujetos a grandes fluctuaciones cíclicas en el aprecio de los gestores. Pero hay que estar atentos a las excepciones, como es la actual situación.


Aprendiendo a sobrevivir en la jungla financiera

Un muy lúcido análisis de Ignacio Gómez Montejo viene a concluir diciendo algo muy duro pero bastante lógico, el análisis es útil en la medida que no es conocido masivamente.

Lo dice entre líneas: 'El ideal de un análisis profundo, de calidad, revisado oportunamente (pero sólo cuando hay verdaderas razones para ello), y difundido de forma casi instantánea a una comunidad de inversores racionales y bien informados, seguirá siendo eso, un ideal. Lo más paradójico del asunto es que si un día el mercado llegase a ser verdaderamente eficiente el análisis perdería todo su valor al descontarse toda la información en los precios'

Y a las claras: 'los comentarios hechos por los analistas a los medios de comunicación nunca incluyen ideas originales, sino que antes de ser difundidos gratuitamente al público han sido transmitidos -de forma más matizada y por canales más exclusivos y directos- a las instituciones que pagan por ellos, por lo que el valor que tuvieran inicialmente probablemente se ha diluido casi por completo'

Un panorama desolador para el pequeño inversor que en apariencia invita a suscribir lo que decía uno de los contertulios de un foro sobre este asunto: 'aunque parezca inverosímil yo creo que la bolsa morirá algún día, la corrupción, especulación y la poca ética lo hará posible'. Sin embargo, las cosas no son tan apocalípticas, hay motivos para la esperanza.

Es de esperar que el malestar existente en la actualidad provoque la aparición de normas y la toma de medidas encaminadas a evitar la situación de indefensión y manipulación del pequeño inversor. Al menos durante algún tiempo, las prácticas más escandalosas se van a evitar. Pero, como señala Montejo, resulta utópico pensar que se va a llegar a la raíz del problema. Además, aunque algo siempre va quedando (la propia creación de la SEC es consecuencia de la reacción ante los abusos cometidos durante la euforia de finales de los veinte), la siguiente etapa de euforia provocará la aparición de una nueva generación de inversores inexpertos que, cegados por la codicia, volverán a ser víctimas de los manejos de siempre.

El pequeño inversor no puede esperar que la solución a sus problemas venga exclusivamente de las regulaciones de las autoridades y de las autorregulaciones de los analistas y de sus empresas, sino que debe ajustar su conducta al entorno difícil y hostil en el que se ha de desenvolver. Los conflictos de intereses son consustanciales al mercado porque el mismo mercado está montado sobre un conflicto de intereses básico del que se derivan todos los demás, el que hay entre el comprador y el vendedor. Es sorprendente como esto, que suena casi a perogrullada, suele obviarse en la práctica.

Los mercados son una especie de jungla y hay que aprender a sobrevivir en ella. Lo que sigue son una serie de consejos prácticos de supervivencia, una especie de guía dictada por la experiencia de muchos años.

Guía de supervivencia en la jungla bursátil

· Toma conciencia de tu situación como pequeño inversor con sus limitaciones y sus ventajas
· Ajusta tus expectativas a unos niveles realistas
· Aprende a manejar la información y a distinguir el buen asesoramiento del malo
· Aprende a pensar en términos de probabilidad
· No olvides que la mayoría de la sabiduría bursátil tiene fecha de caducidad
· Determina con claridad a qué estás jugando en cada momento y juega a ello hasta el final
· Aprende a utilizar los planes sistemáticos de inversión
· Aprende a sacar provecho de las situaciones extremas
· Evita lo que no seas capaz de entender
· Evita los castillos en el aire
· El dividendo es muy importante
· No especules, pero si especulas hazlo bien
· Controla el riesgo
· Considera todos los factores en juego, rentabilidad pero también riesgo, fiscalidad, costes de transacción y costes de oportunidad.

Nota de octubre de 2007:
Por razones de extensión, el texto original se ha separado en dos partes claramente diferenciadas por su temática. Una, más genérica sobre la supervivencia en la "jungla" financiera y otra más concreta sobre los inconvenientes y ventajas de ser un pequeño inversor.


Sobre el blog

El blog recogerá una selección de los mejores artículos publicados inicialmente en la web de Patagon, hoy Openbank, a lo largo del período 2000-2004, revisados y en algunos casos mejorados a la luz de los posteriores acontecimientos y de la evolución de mi propio pensamiento, ya que en este negocio el aprendizaje sólo se interrumpe la víspera del fallecimiento. En muchos casos es importante tener en cuenta la fecha original de publicación para entender algunas alusiones.

Adicionalmente, aunque sin una cadencia definida de publicación, irán añadiendose artículos nuevos procedentes de materiales elaborados para el asesoramiento privado, y hasta ahora inéditos, y también de elaboraciones específicas para el blog.