Tradicionalmente el Banco de España ha sido reacio a la emisión de nuevas fichas bancarias. Los motivos pueden ser variados, pero creo que en buena medida la crisis bancaria de los 80 fue achacada por el supervisor a una proliferación de bancos sin estructuras sólidas, una maraña de entidades que dificultaban el control por parte del mismo, y que tuvieron su origen por la alegría de conceder dichas fichas allá entre los 60 y los 80. Quizás uno de los últimos muertos ilustres de esa generación bancaria es el bien conocido por estos lares Eurobank del Mediterráneo, que llego al s. XXI y todo. Además haciendo de la necesidad virtud, restringía la entrada de la banca extranjera en España, obligándoles a comprar dichos bancos quebrados o semi para poder hacerse con la ficha. Era el peaje que tenía que pagar el guiribanco para entrar en la piel de toro, cargar con los muertos nacionales. Citibank, Deustche Bank, Barclays conocen bien esta historia. Leer más