A todos nos habrá pasado. En un momento dado le hemos cogido manía a una comida o a una asignatura. Pero de repente aparece
alguien que nos demuestra que existe otra manera de preparar ese alimento, de aprender esa materia. Y de repente nos encontramos con que se nos vuelve tremendamente atractiva.
Algo así esta ocurriendo
con la economía, especialmente con la economía en materia personal, o
doméstica que dicen algunos. Más
allá de los libros de
autoayuda (
o más bien, de antiayuda) lindantes con la economía doméstica, se
están publicando, y con mucho éxito, libros que explican
acontecimientos,
conductas sociales, etc...
desde una clave económica, en un lenguaje llano y sencillo (a veces quizás en exceso, pero no vamos a ponernos
ayatollahs). Y la gente se lanza a por ellos. Y yo lo entiendo, porque a pesar del nulo interés de los poderes públicos en que los ciudadanos conozcan realmente estas materias, en nuestro interior sabemos que son importantes, vitales para nuestro futuro en libertad. Aún recuerdo lo grato que fue para mi ser capaz de leer las paginas de economía del periódico. Me sentía c
omo un iniciado en una secta esotérica. Leer más