Eddie Rickenbacker estuvo a la deriba en el mar, en el medio del Pacífico, junto a sus compañeros en balsas salvavidas durante 21 días. En una entrevista respondió:
- "La lección más grande que aprendí con esta experiencia es que si tienes toda el agua fresca que necesitas para beber, y todo el alimento que quieras comer, jamás deberías quejarte de nada."