Blog sobre Derivados
Información sobre el funcionamiento y la operativa con derivados

El apalancamiento.

5
Publicado por Amenophis el 21 de octubre de 2008
Hola de nuevo.

El tema de hoy, lo volveremos a tocar cuando empiece con la serie de artículos dedicados a gestión de riesgo, gestión de capital y gestión de posiciones abiertas. Cuando llegue ese momento, se le dará otro enfoque (desconocido por la mayoría). En el artículo de hoy, nos referiremos a la definición del concepto, y a su significado y consecuencias que tiene, ya que todos los derivados que yo conozco, permiten su utilización, y es de vital importancia saber si se está apalancado o no, y, de estarlo, en qué medida. Los que lleven un tiempo en esto, ya sabrán perfectamente todo lo que voy a contar. Para aquellos que se estén acercando al tema de derivados, será algo nuevo.

Antecedentes.

Cada vez que tengo la ocasión de hablar con algún neófito sobre el tema de derivados (neófito o alguien que no conoce los derivados más que de oídas y que solo conoce el mercado de contado), lo primero que me suele decir es: Uy, yo es que eso de los derivados no quiero ni conocerlos, porque me han dicho que son muy peligrosos, y que la gente se arruina.

En realidad, ese peligro no lo tiene el producto en sí (el futuro, la opción, el cfd), sino el uso que hacemos de él. Del mismo modo que un Fórmula 1 es un coche con el peligro bajo control si lo pilota Fernando Alonso, puede ser un arma de destrucción masiva pilotado por mi. El peligro no está en el producto ni en sus posibilidades, sino en el uso que se hace de ellas y en las manos que lo manejan.

Definición.

El apalancamiento financiero consiste en utilizar más dinero del que realmente tenemos. Ya está. Tan sencillo como eso. Si nos compramos un piso y pagamos por él 200 mil euros, pero sólo tenemos 30 mil, la diferencia la tendremos que pedir a una entidad, o a un amigo, para que nos la preste. Estamos comprando algo que vale más dinero del que realmente tenemos, y para pagarlo, tenemos que pedirlo a alguien. Estamos comprando un piso haciendo uso de un tipo de apalancamiento financiero.

En el mercado bursátil, podemos, por ejemplo, comprar 10 mil acciones de Telefónica por 15 euros la acción. Estaremos exponiendo 150 mil euros de capital. Si solo disponemos de 50 mil, estaremos comprando más acciones que lo que nos permite nuestro saldo. Alguien tiene que prestarnos ese dinero. Estaremos utilizando apalancamiento (en este caso, un apalancamiento de 3 veces nuestra capacidad financiera).

Uso.

Esto que menciono arriba, lo permite hacer el mercado de derivados directamente, mediante la retención de garantías. Tanto si se trata de un futuro (entrega aplazada), como de una opción (derecho a u obligación de entrega) como de un CFD (contrato por diferencias), en el que la entrega, o bien es aplazada o bien no se produce nunca, no es necesario depositar el total del importe de la inversión, sino una determinada garantía. Ello permite (pero, muy importante, no obliga) utilizar el disponible no utilizado para comprar (o vender) más cantidad del activo. En el mercado de contado, también se puede hacer: no ya solo es el hecho de que muchos brokers permiten utilizar más capital del disponible para comprar acciones en intradía, sino que, sencillamente, siempre podemos pedir un crédito para operar en bolsa con más capital del que tenemos. Y si encima, utilizamos ese capital para aprovechar las posibilidades de apalancamiento que permiten todos los productos financieros de un modo u otro (ya sean acciones en intradía, futuros, opciones, cfd's), estaremos apalancándonos sobre un capital ya apalancado.

Ejemplo.

Capital disponible: 100 mil euros.
Acciones a comprar: Telefónica a 10 euros.
Sin apalancamiento, compraremos 10000 acciones de Telefónica. Si suben un 1%, ganaremos un 1% respecto a nuestro capital disponible. Si bajan un 1% ganaremos un 1% respecto a nuestro capital disponible. La inversión total será de 100 mil euros.

Con apalancamiento (garantías del 10% por ejemplo): si la garantía exigida es de un 10% del capital invertido, y compramos las mismas 10000 acciones de Telefónica del ejemplo anterior, solo deberemos depositar 10000 euros para las garantías. De este modo, en nuestra cuenta, quedarán disponibles aún 90000 euros. Podemos utilizar la cantidad que queramos de esos 90 mil euros para comprar más. A partir de la primera acción más que compremos, ya estaremos utilizando apalancamiento. Y el grado de apalancamiento, podrá ir desde el mínimo que supondría comprar 10001 acciones, hasta el máximo que nos permiten las garantías, que será la compra de 100000 acciones.

Ahora, con ese máximo apalancamiento, la inversión total es de 1 millón de euros. Pero solo tenemos 100 mil. Estamos apalancados con un multiplicador de 10. Si la cosa va bien, y la acción sube un 1%, ganaremos el 1% de la inversión, es decir, sobre 1 millón de euros. Pero sobre el capital real que tenemos, habremos ganado un 10%. Por el contrario, si perdemos ese 1%, también se convertirá en una pérdida del 10% de nuestro capital.

Como se ve, el apalancamiento sirve para amplificar los movimientos de aquello en lo que hemos invertido. Es una utilización del apalancamiento como multiplicador de resultados.

La buena noticia, es que multiplica los beneficios cuando la operación sale bien. La malísima, la NEFASTA noticia, es que también multiplica las pérdidas cuando la operación sale mal.

Los peligros de los derivados.

En eso consiste el peligro de los derivados. En que puede resultar difícil vencer la tentación de utilizar el apalancamiento, aunque, insisto enérgicamente, no es obligatorio utilizarlo. Y ya dijimos que, aunque la mayoría de la gente dice que en bolsa no hay nada seguro, en realidad hay muchas cosas seguras cuando se especula. Una de ellas, es que, irremediablemente, alguna operación que hagamos, nos va a salir mal. Otra es que, en algún momento, enlazaremos una serie de operaciones que nos salgan mal seguidas una de otra (los eruditos, llaman a este hecho drawdown). Ese momento, llegará sin duda alguna, y si cuando llegue, nos coge con mucho apalancamiento, nos puede literalmente echar del mercado.

Recapitulando.

Cuando hablé de la estrategia de cunas vendidas, avisé del peligro de abrir posiciones con mucho apalancamiento. Ya expliqué que, el riesgo de esa estrategia, es que el mercado se vaya para abajo con mucha fuerza (tal y como ha sucedido este mes). Si no estamos apalancados, las opciones put que tengamos vendidas y que en el vencimiento hayan quedado dentro del dinero, nos supondrán una pérdida temporal: esa pérdida se recuperará en el momento en el que el índice vuelva a cotizar en el strike de esa put, ya que:

1. Al tratarse de un índice ponderado por capitalización, volverá a ese strike tarde o temprano.

2. Al no llevar apalancamiento, podremos cumplir la obligación de comprar el subyacente, con la total seguridad de que no perderemos nuestro capital, ya que para que lo podamos perder, el índice tendría que llegar a cotizar a cero, algo que no puede suceder.

Sin embargo, si llevamos apalancamiento, puede ser un problema. En primer lugar, a medida de que esas puts vayan entrando en el dinero, las garantías irán aumentando, y puede llegar un momento en el que no nos quede efectivo suficiente para afrontarlas: en ese caso, el broker comenzará a cerrarnos posiciones. Incluso en el caso de que lleguemos, y cumplamos la obligación adquirida con el fin de esperar a que el índice vuelva a cotizar en el strike de esas puts, al tener una posición apalancada ya no es necesario que el índice llegue a cero para que nos quedemos con la cuenta en números rojos. Llegar al strike, va a llegar con total seguridad, pero si vamos con mucho apalancamiento, para cuando llegue, puede ser tarde para nosotros, si antes de hacerlo ha seguido bajando lo suficiente.

Cálculo de grado de apalancamiento.

El cálculo del grado de apalancamiento es en realidad muy sencillo: basta dividir el importe de nuestra inversión real, por el capital del que disponemos (cuidado, no confundir con capital en liquidez).

Así, por ejemplo, si tenemos una cuenta de 50 mil euros, y tenemos una inversión de 100 mil, independientemente del importe de las garantías que nos retengan, y de que dispongamos o no de liquidez, el apalancamiento será de 2 veces nuestro capital. Esto se traduce en que cualquier movimiento a favor o en contra de nuestra posición, se convierte en el doble de movimiento a favor o en contra en nuestra cartera.

En el caso de índices y de opciones y futuros sobre índices, la cuenta es fácil, pero hay que conocer el multiplicador de la opción y/o del futuro. En un índice europeo, un punto es un euro. En uno americano, un punto es un dólar.

Una opción sobre el Ibex, tiene multiplicador 1. Si vendemos, por ejemplo, dos puts sobre el Ibex de precio de ejercicio 10000, deberemos tener un capital de 20000 euros si no queremos apalancar la posición (en el caso de la compra, esto no se aplica, ya que la compra no conlleva retención de garantías, todo lo que podemos perder, lo hemos pagado con la prima).

Un futuro MiniIbex, tiene multiplicador 1. Si compramos o vendemos un futuro MiniIbex, y no queremos usar el apalancamiento, tendremos que tener en la cuenta al menos tantos euros como puntos cotice el índice en ese momento.

Un futuro IbexPlus, tiene multiplicador 10. Si compramos o vendemos un futuro Ibex Plus y no queremos usar el apalancamiento, tendremos que tener en la cuenta al menos 10 veces en euros los puntos que cotice el Ibex.

En el DAX, el multiplicador del futuro es 25. El de las opciones es 5.

En el Eurostoxx, el multiplicador de las opciones y del futuro es 10.


Conclusiones.

Entonces, ¿quiere decir que no debemos utilizar el apalancamiento?

No. De hecho, más adelante veremos bajo qué circunstancias no solo deberemos usarlo, sino que tendremos que usarlo si queremos optimizar nuestra operativa. Lo que sí es muy importante, cuando se opera con apalancamiento es:

1. Saber exactamente en qué grado lo estamos.

2. Ser plenamente conscientes de las consecuencias de estarlo, para poder actuar en consecuencia y de forma inmediata, si las cosas no van como esperábamos.

En consecuencia, especular con derivados no es más peligroso que hacerlo en contado, si no se hace uso del apalancamiento.

En el próximo artículo, trataré de explicar cómo se puede construir un fondo con todo o parte del capital garantizado. Después, entraremos de lleno en gestión de capital y riesgo, algo absolutamente imprescindible en cualquier operativa, pero con mayor 'imprescindibilidad' cuando se trata de derivados.

Amenophis.
Etiquetas: Apalancamiento



Añadir comentario
5
Comentarios
1 Anonimo
Anonimo
21 de octubre de 2008 (23:59)

No puedo más que felicitarte por el blog. Sé que no soy muy activo, epro por favor, continua.

si sigues aqsí, tendremos por fin en la blogosfera el mejor libro de introducción a los derivados jamás escrito.


Sigue.

Me gusta
2 Anonimo
Anonimo
22 de octubre de 2008 (01:12)

Desde luego es el mejor blog sobre derivados , que he leido hasta ahora , apesar de llevar varios años operando opciones de eurostox 50 todavia no tenia claros algunos conceptos , que gracias a la claridad de tus explicaciones estoy empezando a comprender mucho mejor . GRACIAS por todo y adelante .

Me gusta
3 Fernan2
22 de octubre de 2008 (02:36)

Para mí, el gran problema de los derivados son las liquidaciones diarias... ¿te imaginas lo que pasaría con el mercado inmobiliario si hubiera liquidación diaria de pérdidas y ganancias? Pues eso...

s2 y enhorabuena!!

Me gusta
4 Anonimo
Anonimo
22 de octubre de 2008 (14:53)

Subscribo las felicitaciones; tus explicaciones son claras y concisas.

Una curiosidad, recuerdo haber leído que en algún mercado había un apalancamiento de 250. Si una operación sale bien en ese mercado uno puede cumplir con su objetivo de toda una semana o más, pero si sale mal, vaya pesadilla. ¿Tiene alguna utilidad especial los apalancamientos tan grandes o sólo dar la posibilidad de amplificar los resultados?

Un saludo,
Meridiano

Me gusta
5 Anonimo
Anonimo
22 de octubre de 2008 (16:29)

Cual es el aplancamiento de un bono, por ejemplo el Bund alemán?
Un saludo

Juan Manuel

Me gusta



Guardado por: 1 usuario




RSS
e-Mail







Sitios que sigo



Rankia utiliza cookies propias y de terceros, con ellas obtenemos información sobre tus pautas de navegación y así podemos ofrecerte una mejor experiencia de uso y servicio mostrándote información relacionada con tus preferencias e intereses. Si continúas navegando aceptas nuestra política de cookies.