La Defensora del Pueblo acaba de publicar un informe denominado “Crisis económica y deudores hipotecarios: actuaciones y propuestas del Defensor del Pueblo”, de una calidad, agudeza y claridad excepcionales. Es un documento que explica el funcionamiento del sistema bancario e hipotecario con sus disfunciones, señalando el origen de éstas y las consecuencias que ocasionan. Mucho me temo que un ejercicio de seriedad, compromiso y sentido común como el que muestra este informe se vea recompensado con el cese y el nombramiento de un nuevo Defensor del Pueblo más dócil. Ojalá me equivoque.
Dado el interés de este informe y su gran extensión, a continuación, presento un resumen.
Ya la presentación del informe (págs. 3-4) son una muestra de su sensibilidad, buen criterio y sentido de responsabilidad: su posición institucional le permite observar la realidad social, el grave efecto de la crisis sobre las economías familiares y ello le mueve a proponer soluciones, sin limitarse a ser mero testigo de lo que sucede. ¡Qué diferencia con la Procuradoría General que padecemos en Asturias, resultado de una componenda entre los dos grandes partidos! Leer más
Yo mismo.
El sistema es sencillo, cogemos nuestros ingresos, miramos los gastos que vamos a tener y nos sobra una cantidad. Y eso es lo que podemos destinar al pago de la hipoteca. Realmente no es un cálculo complicado salvo que nos falta un pequeño detalle y no es otro que analizar cuál es la situación si sube el euribor.
Consumer.es.
El elevado precio de los pisos ha contribuido a la aparición de nuevos productos bancarios como las hipotecas a 50 años. Alargar el plazo de las hipotecas permite devolver el préstamo en cuotas mensuales más cómodas, pero puede llegar a duplicar los intereses que se pagan.