No sé si cuatro móviles sonando pueden romper el maíz y hacer saltar la palomita, pero sí que los campos electromagnéticos de los teléfonos móviles tienen efectos térmicos, y que puesto junto a la oreja llega a calentar en cierta medida el cerebro en una conversación prolongada. Por algo se recomienda que los niños no los utilicen y la promoción por cierta compañía de cuyo nombre no quiero acordarme de un móvil especialmente pensado para niños es una nueva muestra de cuál es su compromiso y su responsabilidad social y ha suscitado la correspondiente respuesta de asociaciones y un comunicado oficial del Ministerio de Sanidad (del Ministerio francés, claro, no esperemos un ejercicio de responsabilidad así por parte de un cargo público español), que ha recomendado un uso prudente y moderado y la utilización del manos libres para mantenerlo lejos de la cabeza, en línea con el principio de precaución. Leer más
El sujeto pasivo.
Como cada vez me repatea más visitar centros comerciales, busco algún sitio que sea de fiar y que me envíe el cacharro a casa. Ya sabéis: bueno, boito, barato