Es cierto que han empujado un experimento económico muy interesante en Argentina, en busca de una mejoría sustancial de la vida de los argentinos. Un experimento digno de antología independientemente de si ganan o no, pero eso no tiene nada que ver con la denominada "causa Malvinas". ¿Existe realmente esa causa?
Actualmente la presidente Cristina Fernández de Kirchner habló de una "causa Malvinas" ante el Mercosur que se supone que debe unir a Latinoamérica, y Hugo Chávez ha expresado su apoyo también (Venezuela no dejará sola a la Argentina en caso de guerra por las Malvinas), algo que de alguna manera es una oda a la dictadura de Galtieri.
Galtieri fue un dictador que tuvo como gran mérito la persecución de adolescentes argentinos de izquierda, y la venta de los bebés que hubiesen procreado, un drama que fue retratado en la película argentina "La historia oficial" de Luis Puenzo donde un alumno rebelde cuestionaba a la profesora de historia diciendo "la historia oficial la escriben los asesinos". Durante el tiempo de la dictadura la censura era tal que incluso los cuentos infantiles eran censurados. Elsa Bornemann escribió un escrito llamado "los elefantes ocupan mucho espacio" que trataba sobre un elefante en un circo que quería liberarse de sus amos y fundar un circo de humanos para una audiencia animal Leer más
Cuando veo el tema de Repsol, me parece estar viendo una cortina de humo política para distraer de las verdaderas necesidades de los necesitados. Es como si de pronto toda la ira de los españoles por la manera en que han sido tratados por el gobierno como ganado laboral, sacrificado para alimentar a los mercados con beef steak de español con piso expropiado, se lanzara contra los argentinos en una maniobra de distracción, para que no se piense en la idea de fondo que los mercados temen: la nacionalización.
Para entender cómo funciona la distracción, veamos el caso de la guerra de Las Malvinas en 1982.
Cuando gobernaba el militar Leopoldo Galtieri, su único mérito fue perseguir y asesinar a adolescentes de izquierda. Eso evidentemente le trae impopularidad, y para congraciarse, decide lanzar la ira de los argentinos contra los británicos, aprovechando el sentimiento popular de que las islas Malvinas/Falklands les fueron arrebatadas por los británicos. Así, el que perjudicó tanto al pueblo argentino, de pronto fue defendido por los argentinos, al punto de que muchos dieron su vida, creyendo que defendían a Argentina y no los intereses de Galtieri. Leer más