Cuando veo el tema de Repsol, me parece estar viendo una cortina de humo política para distraer de las verdaderas necesidades de los necesitados. Es como si de pronto toda la ira de los españoles por la manera en que han sido tratados por el gobierno como ganado laboral, sacrificado para alimentar a los mercados con beef steak de español con piso expropiado, se lanzara contra los argentinos en una maniobra de distracción, para que no se piense en la idea de fondo que los mercados temen: la nacionalización.
Para entender cómo funciona la distracción, veamos el caso de la guerra de Las Malvinas en 1982.
Cuando gobernaba el militar Leopoldo Galtieri, su único mérito fue perseguir y asesinar a adolescentes de izquierda. Eso evidentemente le trae impopularidad, y para congraciarse, decide lanzar la ira de los argentinos contra los británicos, aprovechando el sentimiento popular de que las islas Malvinas/Falklands les fueron arrebatadas por los británicos. Así, el que perjudicó tanto al pueblo argentino, de pronto fue defendido por los argentinos, al punto de que muchos dieron su vida, creyendo que defendían a Argentina y no los intereses de Galtieri. Leer más