El Estado es una silla. El estado no falla, porque la silla no es la que decide nada, desde la silla se maneja los controles, cual cabina de un avión. En esa silla se sienta gente de partidos políticos, pues en un avión la culpa de la mala maniobra no es de la cabina, sino del piloto. Entonces los que han fallado han sido los partidos políticos. Es más fácil y cómodo para el político que se culpe a la silla, en lugar de culpar al que la ocupa.
No hay tal "papá estado", sino "papá partido político". Papá partido político está compuesto por miembros de un partido que tienen unos ciertos hábitos, cierta cultura, ciertas costumbres, y cuando llegan al gobierno, se convierten en los hábitos, cultura y costumbres del Estado (la silla). Leer más