Los políticos europeos volvieron a entrar en escena, y desgraciadamente en el peor momento, como nos tienen acostumbrados. La decisión del miembro alemán Stark de dimitir de su puesto del Banco Central Europeo desató una ola de temor en los mercados. Un día antes comentó Trichet dijo que la decisión había sido unánime, pero no parece así. Stark ha mostrado claramente su oposición a la compra de bonos periféricos por parte del BCE. Esto ayuda a pensar a que la entidad monetaria europea se dedique a ampliar los programas de compra de activos así como una posible rebaja de tipos de interés. Recordar que los alemanes son los principales impulsores de los recortes a las medidas monetarias expansivas ya que su economía se ha estado mostrando crecimientos no vistos desde la caída del muro de Berlín. Además, desde la segunda guerra mundial el mayor enemigo ha sido la inflación. Leer más