Promediando en Seabird
Esta tarde he comprado un nuevo paquete de acciones de Seabird a 2.00 NOK. Aunque este paquete es más pequeño que el habitual (1/3, y es que no se puede promediar con la misma tranquilidad en una roca tipo Microsoft que en una empresa como ésta), gracias al hundimiento de la cotización (casi un 90% desde la anterior compra) y de la corona noruega supone casi quintuplicar el número de acciones y hundir el precio medio de compra desde los 18.30 NOK que tenía hasta 5.40 NOK.
Se trata de una empresa de exploración sísmica marina para compañías petrolíferas o similares. Salió a bolsa en 2006 para captar los fondos necesarios para acometer un ambicioso plan de expansión de la flota ante el fuerte aumento de la demanda que se estaba experimentando en el sector. Buena parte de la ampliación de la flota se financió con deuda, y hace pocos meses se completó el proceso tras sufrir bastantes retrasos y sobrecostes. Ahora que la vaca está crecidita intenta ordeñarla para devolver la deuda y poder retribuir al accionista.
Lo cierto es que no tiene mucho sentido complicarse tratando de establecer un valor, porque es que no hay por donde coger la cotización en el caso de que la compañía no quiebre. Si tan sólo se repiten los resultados operativos de los dos últimos trimestres (cuando la flota ya estaba casi completa, y no hay nada de extraordinario en ellos) a 2 NOK estaría pagando por ella menos que el flujo de caja para el accionista que generaría en un solo año de mantener el endeudamiento constante. Sería como comprar un bono que da una rentabilidad del 100% anual, no hay por donde cogerlo.
Lo que la cotización descuenta es que la empresa cierre directamente. Lo cierto es que no es algo totalmente descartable, ya que se trata sin duda de la empresa con peor posición financiera de mi cartera: tiene una deuda financiera de 207M$, unos fondos propios de 222M$, activos de 457M$ y [EBITDA-Capex= 50M$] (anualizando el último trimestre, una vez concluida la expansión). Es decir, no es un truño pero tampoco es como el resto de la Cartera Grijandel. En Julio de 2009 le vencen unos bonos de 35 M$ que tendrá que refinanciar, aunque tampoco debería faltarle mucho para poder devolverlo por sí misma y los bancos tendrían que ser kamikazes para negarse a refinanciar a empresas viables que generan cash (si han refinanciado hasta empresas inmobiliarias claramente quebradas buscando una huida hacia adelante...). Además, tienen una deuda de 400M NOK que ahora vale menos de lo que dice el último balance debido a la caída de la corona. En lugar de cubrir el riesgo divisa como hacen todas las empresas esta gente se ha dedicado a apostar por la recuperación del dólar frente a la corona... y han acertado.
En mi opinión los verdaderos riesgos vienen por la cartera de proyectos. Hasta mitad de 2009 lo tienen casi todo completo, pero a partir de entonces están bastante escasos, de modo que necesitan coger carga de trabajo. A pesar de la situación financiera y de la caída del precio del petróleo la demanda parece seguir relativamente intacta, según se desprende no sólo de lo que dice esta compañía sino también otras empresas del sector. Y es que cuando el precio del petróleo a un año vista es mucho mayor que ese petróleo hoy y todos esperan que a la larga el petróleo vuelva a subir es lógico que no se paren proyectos cuyos resultados son a muchos años vista. Además, su nuevo sistema de nodos parece que está teniendo éxito, con lo que hay expectativas razonables de que tenga carga de trabajo. En cuanto al largo plazo creo que el sector tiene un futuro prometedor, la demanda de China y otros emergentes augura presiones al alza sobre los precios del petróleo, favoreciendo la inversión en exploración.
Pero lo que definitivamente me ha llevado a aumentar la posición es la cotización: a 2 NOK su capitalización bursátil es de 25.5M$, es decir, un 11% de su valor contable. El valor contable no suele ser un buen indicador del valor de las acciones, pero cuando se trata de empresas con activos tangibles y apalancamientos moderados te puede dar una idea del valor liquidativo, es decir, lo que se sacaría cerrando la empresa y vendiendo los activos. Y en este caso la diferencia es tan gorda que, aunque en el último informe trimestral ya avisan de que van a evaluar a precio de mercado los barcos y otros activos y que con las turbulencias el mercado ha bajado, pienso que puede entrar en suspensión de pagos y aún así ganarle dinero.
Así que a la saca y a ver si la cotización se anima.
Se trata de una empresa de exploración sísmica marina para compañías petrolíferas o similares. Salió a bolsa en 2006 para captar los fondos necesarios para acometer un ambicioso plan de expansión de la flota ante el fuerte aumento de la demanda que se estaba experimentando en el sector. Buena parte de la ampliación de la flota se financió con deuda, y hace pocos meses se completó el proceso tras sufrir bastantes retrasos y sobrecostes. Ahora que la vaca está crecidita intenta ordeñarla para devolver la deuda y poder retribuir al accionista.
Lo cierto es que no tiene mucho sentido complicarse tratando de establecer un valor, porque es que no hay por donde coger la cotización en el caso de que la compañía no quiebre. Si tan sólo se repiten los resultados operativos de los dos últimos trimestres (cuando la flota ya estaba casi completa, y no hay nada de extraordinario en ellos) a 2 NOK estaría pagando por ella menos que el flujo de caja para el accionista que generaría en un solo año de mantener el endeudamiento constante. Sería como comprar un bono que da una rentabilidad del 100% anual, no hay por donde cogerlo.
Lo que la cotización descuenta es que la empresa cierre directamente. Lo cierto es que no es algo totalmente descartable, ya que se trata sin duda de la empresa con peor posición financiera de mi cartera: tiene una deuda financiera de 207M$, unos fondos propios de 222M$, activos de 457M$ y [EBITDA-Capex= 50M$] (anualizando el último trimestre, una vez concluida la expansión). Es decir, no es un truño pero tampoco es como el resto de la Cartera Grijandel. En Julio de 2009 le vencen unos bonos de 35 M$ que tendrá que refinanciar, aunque tampoco debería faltarle mucho para poder devolverlo por sí misma y los bancos tendrían que ser kamikazes para negarse a refinanciar a empresas viables que generan cash (si han refinanciado hasta empresas inmobiliarias claramente quebradas buscando una huida hacia adelante...). Además, tienen una deuda de 400M NOK que ahora vale menos de lo que dice el último balance debido a la caída de la corona. En lugar de cubrir el riesgo divisa como hacen todas las empresas esta gente se ha dedicado a apostar por la recuperación del dólar frente a la corona... y han acertado.
En mi opinión los verdaderos riesgos vienen por la cartera de proyectos. Hasta mitad de 2009 lo tienen casi todo completo, pero a partir de entonces están bastante escasos, de modo que necesitan coger carga de trabajo. A pesar de la situación financiera y de la caída del precio del petróleo la demanda parece seguir relativamente intacta, según se desprende no sólo de lo que dice esta compañía sino también otras empresas del sector. Y es que cuando el precio del petróleo a un año vista es mucho mayor que ese petróleo hoy y todos esperan que a la larga el petróleo vuelva a subir es lógico que no se paren proyectos cuyos resultados son a muchos años vista. Además, su nuevo sistema de nodos parece que está teniendo éxito, con lo que hay expectativas razonables de que tenga carga de trabajo. En cuanto al largo plazo creo que el sector tiene un futuro prometedor, la demanda de China y otros emergentes augura presiones al alza sobre los precios del petróleo, favoreciendo la inversión en exploración.
Pero lo que definitivamente me ha llevado a aumentar la posición es la cotización: a 2 NOK su capitalización bursátil es de 25.5M$, es decir, un 11% de su valor contable. El valor contable no suele ser un buen indicador del valor de las acciones, pero cuando se trata de empresas con activos tangibles y apalancamientos moderados te puede dar una idea del valor liquidativo, es decir, lo que se sacaría cerrando la empresa y vendiendo los activos. Y en este caso la diferencia es tan gorda que, aunque en el último informe trimestral ya avisan de que van a evaluar a precio de mercado los barcos y otros activos y que con las turbulencias el mercado ha bajado, pienso que puede entrar en suspensión de pagos y aún así ganarle dinero.
Así que a la saca y a ver si la cotización se anima.
Etiquetas: Cartera Grijandel