Lo que hoy voy a escribir perfectamente podría ser una entonación de un
mea culpa colectivo. Un sentir diferente a lo que hasta ahora parecía darse en el mercado. Un sentimiento de pesar debido a lo que todos estamos viendo. Una reflexión de lo que todos hoy por hoy
estamos sufriendo.
A lo que me refiero no es ni más ni menos que a la
exagerada especulación a la que las materias básicas como puedan ser los alimentos o el crudo se están viendo sometidas.
No es ningún secreto el hecho de que el
precio del crudo y otras materias primas se ha visto inflado precisamente por lo que acabo de comentar, la pura especulación.
Podemos definir la
especulación como el hecho de comprar o vender un activo con la única intención de obtener de la
transacción un plusvalía inmediata. Sin querer obtener con la misma un
eriquecimiento que no sea otro que el económico, sin mirar en muchos casos el efecto que esto pueda tener en el precio del mismo y sin querer sacar del mismo el
beneficio que el propio activo en sí por su valor intrínseco nos pueda dar.
Leer más
Mulligan.
Ana Patricia Botín: una ambición desmedida. Esto es la repanocha, señores. Ana está que se sale en un ambiente de miedo y muermo, Ibanesto pretende