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Keynes versus Hayek con China al fondo

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Publicado por Bdl333 el 24 de marzo de 2011

Julian Pavón es Doctor Ingeniero Industrial por la Universidad Politécnica de Madrid y catedrático del Departamento de Ingeniería de Organización, Administración de Empresas y Estadística de la Escuela de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid. En los siguientes vídeos grabados en una de sus clases, explica el por qué de las dos visiones diferentes para salir de la crisis, la keinesiana y la neoliberal y la influencia que ha tenido, según su modo de ver, China es la gestación de la crisis que padecemos.

En el último video entra en más detalle sobre el caso de España y las consecuencias de la política económica que está intentando imponer Alemania en Europa.

Que lo disfruten.

Saludos.

Nota: Para ver el indice de las empresas publicadas pinche aqui

Etiquetas: keynes · versus · hayek · Fondos de inversión Asia · fondos de inversión · Keynes · Hayek



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Comentarios (mostrando del 21 al 40)
21 5.....s
5.....s  en respuesta a  5.....s
26 de marzo de 2011 (00:10)

en fin que disculpen los señores pero las veintitantas cevezas me aflojan no solo la lengua, hoy me he aprovechado desde agosto con ibus y dolor de espalda, debo de reconocer mi exceso tecleativo, perdonen...pero esto de imperialismo VS lo que sea ...ya me aburre ...lo del imperialismo, soy mas bien partidario del lo que sea...Chao...

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22 PNeoliberales
26 de marzo de 2011 (00:28)

Interesante, interesante....

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23 5.....s
26 de marzo de 2011 (00:31)

pues mas de lo mismo...alla vamos o cuando el ser liberal lo convierten en limperialismo revestido de liberalismo...La curva de Laffer y los desestabilizadores automáticos

Efecto renta
Efecto sustitución
Evasión fiscal
Recaudación
Tipo impositivo medio

Cuando el gobierno de un país desea aumentar su capacidad recaudatoria, parece lógico aconsejar que suba los impuestos, bien ampliando el número de ciudadanos que tributan, bien subiendo el tipo impositivo medio, que es el porcentaje a aplicar sobre las rentas que se quiere recaudar. (Otra opción del gobierno sería endeudarse). Sin embargo, hay dos hechos que nos hacen dudar de esa lógica.

A) El primero es la posibilidad de que los impuestos actúen como desestabilizadores automáticos: un aumento de impuestos, produce un descenso de la renta disponible y, por tanto, de la producción, por lo que se produce una disminución de la base imponible sobre la que se aplica el impuesto.

B) Por el contrario, es posible que una disminución en el tipo impositivo provoque aumento de las rentas, del consumo, de la producción y, finalmente, una mayor recaudación. En éste segundo caso, los impuestos actuarán como estabilizadores automáticos.

Se están considerando aquí dos fuerzas que actúan en sentido contrario y que reciben el nombre de efecto renta y efecto sustitución: el efecto renta mide las consecuencias derivadas de la disminución de la capacidad adquisitiva de los contribuyentes; el efecto sustitución mide los cambios en las decisiones que toman productores y consumidores como consecuencia del impuesto.

Estas ideas pueden representarse con la conocida Curva de Laffer, que toma su denominación a partir del economista americano Arthur B. Laffer. La curva relaciona niveles de recaudación con el aumento de impuestos. Si medimos el aumento del impuesto, a través de un tipo representativo t, tendríamos una curva con ésta forma:

Cuando el tipo impositivo es t1, la recaudación, al aplicar ese tipo sobre la renta, será una cantidad positiva mayor que cero (Y1). Si aumentamos el tipo, la recaudación seguirá creciendo, cada vez sin embargo a menor ritmo hasta alcanzar un máximo en Y2, para un tipo t2. A partir de ese punto, cualquier intento del gobierno para elevar el tipo impositivo, se traducirá, paradójicamente, en un descenso de la cantidad recaudada. Nótese que para t3 la recaudación ha caído hasta Y3. Si siguiésemos insistiendo en aumentar el tipo impositivo, llegaría un momento en que la recaudación fuese nula.

Ese comportamiento se debe a que un tipo excesivamente alto propicia el fraude y la evasión fiscal hacia paraísos fiscales. También un tipo impositivo alto puede llevar a los trabajadores a sustituir trabajo por ocio, reduciéndose el bienestar colectivo o social. Por eso, se tributa menos y crece menos la economía. De nuevo aquí actúan el efecto renta y el efecto sustitución: el efecto renta ya que al aumentar el tipo y disminuir la renta de los trabajadores, tendrán que trabajar más para recuperarla y el efecto sustitución sobre los que decidan trabajar menos para no tributar tanto. Para un tipo impositivo muy alto, el efecto sustitución puede superar al efecto renta.

Además, los procesos de inspección para detectar el fraude, suelen ser muy costosos. De ahí que, en los últimos tiempos, muchos sean los países que se plantean reducir impuestos, especialmente los directos ligados a la renta, sobre todo si funcionan los estabilizadores automáticos, lo cual suele suceder en las fases expansivas del ciclo económico. Por eso, la curva de Laffer se ha convertido en una bandera para las corrientes defensoras del liberalismo económico que defienden la disminución de la presión fiscal.

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24 5.....s
26 de marzo de 2011 (00:35)

y después de la siesta de mañana ...ya dejare una cita...sobre cuando se decidió y quienes reconvertir el termino ...los engañologos....son los engañologos...los demas los engañados...

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25 GValueReports
GValueReports  en respuesta a  Yo mismo
26 de marzo de 2011 (01:13)

Pues dime, dime, ¿a qué economistas te refieres? ¿A Marx? ja, ja. Seamos serios.... De no haber existido Keynes no tendríamos el Elefante Estado que tenemos. Keynes, por confuso y poco riguroso, es el refugio de la izquierda. Mira que decir que el gasto público es la solución..... Así nos va!

Me gusta eso de resortes.... Un toque sutil de ingeniería social.

¿Fallos de mercado? Y, en el caso de que los hubiera ¿qué mente brillante y dirigista los va a arreglar? ¿Los políticos que mandan en nuestras quebradas cajas? ¿tú? ¿yo? Libertad, yomismo, Libertad....

¿La especulación es un fallo de mercado? Pero si gracias a los especuladores tenemos mejores precios!!

Hayek y Keynes: los dos economistas, sólo que el primero es bueno y el segundo, malo.

¿¿¿¿Keynes el padre de la macroeconomía???? Más bien es el padre del Plan E español y de los QE1, 2 y los que vengan para triturar al dólar.

¿Expandir la demanda? Ni que fuera un chicle.... Lo dicho: menos ingeniería social y más dinero en manos de los contribuyentes. Que ya somos mayorcitos para decidir lo que demandamos y lo que no. Empezamos por expandir la demanda y terminamos por limitar la velocidad a 110. Mentes brillantes....

El multiplicador: una memez. Pues nada, a gastar infinito que el PIB será el triple, cuádruple o quíntuplo de infinito. El propio Keynes dudó del multiplicador.

Hablando de Reagan. Todavía emociona su discurso pronunciado ante la puerta de Brandemburgo dos años antes de que miles de personas desbordasen el muro de Berlín. Gracias a la guerra de las galaxias, la URSS se fue de órbita.... Una losa, y vaya losa, menos.

Y respecto al liberalismo, ahí va un párrafo de Wikipedia:

"El liberalismo económico defiende la no intromisión del Estado en las relaciones mercantiles entre los ciudadanos, impulsando la reducción de impuestos a su mínima expresión y reducción de la regulación sobre comercio, producción, etc. La no intervención del Estado asegura la igualdad de condiciones de todos los individuos, lo que permite que se establezca un marco de competencia perfecta, sin restricciones ni manipulaciones de diversos tipos. Esto significa neutralizar cualquier tipo de beneficencia pública, como ser aranceles, subsidios, etc."

Claro, ¿no?

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26 5.....s
26 de marzo de 2011 (01:17)

de wiki:

Política
Artículo principal: liberalismo

En política, liberal es el partidario de la libertad, cuya expresión"doctrinal es el liberalismo político. El origen de esta expresión es nombre que se dieron a sí mismos el grupo de diputados de las Cortes de Cádiz que aunque se oponían a la invasión napoleónica, también se oponían a la continuidad del Antiguo Régimen, y plasmaron sus ideas en la redacción de la Constitución Española de 1812. La palabra liberal, propia del idioma español, pasó a francés, inglés y otros, con este específico uso

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27 5.....s
5.....s  en respuesta a  5.....s
26 de marzo de 2011 (01:18)

pues ya vemos que confundir a cristo con el cristianismo puede llevarnos a dogmas como equivocar liberal con liberalismo...

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28 GValueReports
GValueReports  en respuesta a  Yo mismo
26 de marzo de 2011 (01:26)

Pues claro que es imposible producir de más.... de forma agregada. Lo que tenemos delante de nuestras narices es mucha producción de casas... pero poca de materias primas (de ahí la brutal escalada de precios). No hay superproducción, sino planes de producción equivocados. En otras palabras: no tenemos un problema de exceso de producción agregada, sino de mala producción agregada. Si todo el mundo se pone a fabricar zapatos tendremos muchísimos zapatos pero no tendríamos ni leche, ni galletas, ni coches....

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29 GValueReports
GValueReports  en respuesta a  5.....s
26 de marzo de 2011 (01:29)

No nos vayamos por los cerros de Úbeda....

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30 5.....s
5.....s  en respuesta a  GValueReports
26 de marzo de 2011 (01:48)

no vayamos pues a ubeda...el liberalismo es la "doctrina" de la corriente liberal, confundirse y confundir a los demas por este hecho es del todo inasumible...

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31 5.....s
5.....s  en respuesta a  GValueReports
26 de marzo de 2011 (01:57)

Los precios según Ibn Jaldun
*
Ibn Jaldun es considerado por algunos como el primer economista en la historia de la ciencia. Este trabajo atestigua la importancia y meticulosidad con que trató los problemas económicos.

Las leyes de oferta y demanda están expresadas en su embrión.

Pero también es importante señalar que a Ibn Jaldún se le considera un precursor de la Sociología.

Queda sellada la relación de la Economía con la Sociología desde sus inicios en las obras de Ibn Jaldún.

Es el primero, al parecer en hacer una clasificación de las necesidades en indispensables, complementarias y superfluas.

SOBRE LOS PRECIOS (DE ARTÍCULOS Y MERCANCÍAS) EN LAS CIUDADES

En los mercados se encuentran las cosas que son necesarias para los hombres; en primer lugar, las que les son indispensables y que sirven para la alimentación, como el trigo y los demás productos análogos, tales como legumbres, garbanzo, guisantes verdes y otros granos alimenticios, así como las plantas empleadas como sazonamiento, tales como la cebolla, el ajo y otras hierbas del mismo género. Asimismo se encuentran las cosas de necesidad secundaria y superfluas, tales como los condimentos, las frutas, las vestimentas, los utensilios de menaje, los arneses, los productos de diversas artes y los materiales de construcción.

Si la ciudad es grande y encierra numerosa población, los artículos alimenticios de primera necesidad, y todo lo que se entiende dentro de esta categoría, son baratos; pero los superfluos, tales como los condimentos, las frutas y demás cosas similares, son caros. Lo contrario ocurre en las ciudades de pocos habitantes y de escaso progreso. He aquí la razón: los cereales son indispensables para la alimentación del hombre: por tanto sobran los motivos para que cada quien trate de abastecerse de ellos; nadie dejaría su casa sin un aprovisionamiento suficiente para un mes o un año, pues la mayor parte de las gentes, si no la totalidad, se ocupan de la provisión de cereales, tanto los citadinos como los que residen en las cercanías. Norma invariable. Además, cada jefe de familia se hace de provisiones que exceden generalmente de sus necesidades, excedente que bastaría a un buen número de habitantes de esa ciudad. De tal suerte la existencia en dichos granos alimenticios supera a la exigencia de la población; y por consiguiente baja su precio en el mercado, excepto en algunos años en que las influencias atmosféricas perjudican a su producción. Ahora si los habitantes, con el temor de una tal desdicha, no acaparan a tiempo esos cereales, se brindarían graciosamente y sin compensación, debido a su gran abundancia por el crecido número de la población.

En cuanto a los demás artículos, como condimentos, frutas y otras cosas por el estilo, cuya necesidad no es tan común y cuya producción no requiere el trabajo de toda la población, ni siquiera de la mayor parte.

Sin embargo en una ciudad de considerable desarrollo social, de bastantes exigencias del lujo, habrá suficientes motivos para que estos artículos tengan mucha demanda y cada quien procure proveerse de ellos tanto como sus medios le permitieran. La cantidad que de ellos exista en la ciudad se vuelve completamente insuficiente; los compradores se hacen numerosos y esas cosas, de por sí limitadas, se escasean totalmente. Entonces los interesados se aglomeran, luchan porfiadamente por lograrlas, y los opulentos, teniendo más menester de ellas que el resto de la población, las pagan a excesivos precios. De ahí la causa de su encarecimiento.

Por cuanto respecta a las artes, el encarecimiento de sus productos en las ciudades muy pobladas, estriba en tres razones:

1ª. la crecida demanda, a consecuencia del lujo que allí prevalece y que es siempre en relación con la importancia del desarrollo social;

2º. las altas pretensiones de los obreros, que no quieren trabajar ni fatigarse mientras que la abundancia de los artículos alimenticios que existen en la ciudad les permite mantenerse con poco costo;

3º. el gran número de individuos que viven en la abundancia y que, teniendo menester de que otros trabajen para ellos, toman a sus servicios a gentes de diversos oficios.

Por estos motivos, los artesanos reciben mayores salarios que el valor real de sus labores; se lucha a porfía con los competidores, a fin de apropiarse de los productos del trabajo, y de ahí resulta que los obreros y los artesanos se vuelven muy exigentes y ponen un alto precio a sus servicios. Esto absorbe una gran parte de los recursos que poseen los habitantes de la ciudad.

En las pequeñas ciudades, de poca población, los artículos alimenticios son escasos, debido al poco trabajo y al temor a la carestía, cosa que induce a los habitantes a acaparar todos los granos que puedan alcanzar. Lo cual conduce a la carencia de los granos (en el mercado) y a la subida de su precio para los que desean comprarlos. En cuanto a los artículos de necesidad secundaria, su demanda es bien exigua, dado el corto número de los habitantes y sus raquíticos medios; por eso dichos artículos son muy poco buscados entre ellos y se venden bien baratos.

Por otra parte, los comerciantes, al fijar los precios a los granos, toman en cuenta los derechos e impuestos que se les asigna en los mercados y en las puertas de la localidad, a nombre del sultán; tampoco olvidan la contribución impuesta por los receptores sobre todos los efectos vendibles. Por ello los precios son más elevados en las ciudades que en los campos, donde los impuestos y demás derechos son insignificantes o no existen. Todo lo contrario en las ciudades (los impuestos son numerosos y pesados), particularmente en la época en que la dinastía reinante se inclina hacia su ocaso.

Además, al establecer los precios de los artículos alimenticios, se incluyen inevitablemente los cuidados especiales que pueda exigir la labranza: tal ocurre actualmente en España.

La población musulmana de ese país, al dejarse arrebatar sus buenas tierras y sus fértiles provincias por los cristianos, se vio empujada al litoral y reducida a las comarcas más accidentadas, impropias para la agricultura y poco favorables a la vegetación. De ese modo se encuentra obligada a preparar minuciosamente estas tierras para el cultivo, a fin de obtener algunas cosechas regulares. Los trabajos de esta índole ocasionan fuertes gastos y requieren el empleo de diversos accesorios de los cuales algunos, como el abono, por ejemplo, son bastante costosos.

Por tanto los gastos de labranza son muy elevados entre los musulmanes de España y cuentan necesariamente en el precio de venta.

De ahí la carestía que reina en esa parte del territorio español, desde que los cristianos forzaron a dicha población a retroceder hacia el litoral.

Cuando los hombres hablan de la elevación de precios en España, la atribuyen a la escasez de víveres y cereales; pero se equivocan, porque, de todos los pueblos del mundo, los españoles son los más industriosos y los más hábiles. Toda la gente entre ellos, desde el sultán hasta el hombre del pueblo, poseen una finca rústica o una fanega que explotan. Las únicas excepciones son los artesanos, los profesionales y los hombres venidos al país con la intención de hacer la guerra santa. El sultán asigna incluso a estos voluntarios, a título de sueldo y manutención, unas tierras que pudieran proporcionarles la subsistencia, a ellos y a sus caballos. Pero la verdadera causa de la carestía de los granos en el medio ambiente de los muslimes españoles es aquella que acabamos de señalar. Todo lo opuesto son las circunstancias en el país de los bereberes: la vegetación bien frondosa, el suelo fértil y no exige ningún apresto dispendioso; las tierras cultivadas muy extensas y toda la gente posee su porción. De ahí resulta que los víveres son baratos en esta región. Y Dios determina las noches y los días.

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Los precios según Ibn Jaldun
*
Ibn Jaldun es considerado por algunos como el primer economista en la historia de la ciencia. Este trabajo atestigua la importancia y meticulosidad con que trató los problemas económicos.

Las leyes de oferta y demanda están expresadas en su embrión.

Pero también es importante señalar que a Ibn Jaldún se le considera un precursor de la Sociología.

Queda sellada la relación de la Economía con la Sociología desde sus inicios en las obras de Ibn Jaldún.

Es el primero, al parecer en hacer una clasificación de las necesidades en indispensables, complementarias y superfluas.

SOBRE LOS PRECIOS (DE ARTÍCULOS Y MERCANCÍAS) EN LAS CIUDADES

En los mercados se encuentran las cosas que son necesarias para los hombres; en primer lugar, las que les son indispensables y que sirven para la alimentación, como el trigo y los demás productos análogos, tales como legumbres, garbanzo, guisantes verdes y otros granos alimenticios, así como las plantas empleadas como sazonamiento, tales como la cebolla, el ajo y otras hierbas del mismo género. Asimismo se encuentran las cosas de necesidad secundaria y superfluas, tales como los condimentos, las frutas, las vestimentas, los utensilios de menaje, los arneses, los productos de diversas artes y los materiales de construcción.

Si la ciudad es grande y encierra numerosa población, los artículos alimenticios de primera necesidad, y todo lo que se entiende dentro de esta categoría, son baratos; pero los superfluos, tales como los condimentos, las frutas y demás cosas similares, son caros. Lo contrario ocurre en las ciudades de pocos habitantes y de escaso progreso. He aquí la razón: los cereales son indispensables para la alimentación del hombre: por tanto sobran los motivos para que cada quien trate de abastecerse de ellos; nadie dejaría su casa sin un aprovisionamiento suficiente para un mes o un año, pues la mayor parte de las gentes, si no la totalidad, se ocupan de la provisión de cereales, tanto los citadinos como los que residen en las cercanías. Norma invariable. Además, cada jefe de familia se hace de provisiones que exceden generalmente de sus necesidades, excedente que bastaría a un buen número de habitantes de esa ciudad. De tal suerte la existencia en dichos granos alimenticios supera a la exigencia de la población; y por consiguiente baja su precio en el mercado, excepto en algunos años en que las influencias atmosféricas perjudican a su producción. Ahora si los habitantes, con el temor de una tal desdicha, no acaparan a tiempo esos cereales, se brindarían graciosamente y sin compensación, debido a su gran abundancia por el crecido número de la población.

En cuanto a los demás artículos, como condimentos, frutas y otras cosas por el estilo, cuya necesidad no es tan común y cuya producción no requiere el trabajo de toda la población, ni siquiera de la mayor parte.

Sin embargo en una ciudad de considerable desarrollo social, de bastantes exigencias del lujo, habrá suficientes motivos para que estos artículos tengan mucha demanda y cada quien procure proveerse de ellos tanto como sus medios le permitieran. La cantidad que de ellos exista en la ciudad se vuelve completamente insuficiente; los compradores se hacen numerosos y esas cosas, de por sí limitadas, se escasean totalmente. Entonces los interesados se aglomeran, luchan porfiadamente por lograrlas, y los opulentos, teniendo más menester de ellas que el resto de la población, las pagan a excesivos precios. De ahí la causa de su encarecimiento.

Por cuanto respecta a las artes, el encarecimiento de sus productos en las ciudades muy pobladas, estriba en tres razones:

1ª. la crecida demanda, a consecuencia del lujo que allí prevalece y que es siempre en relación con la importancia del desarrollo social;

2º. las altas pretensiones de los obreros, que no quieren trabajar ni fatigarse mientras que la abundancia de los artículos alimenticios que existen en la ciudad les permite mantenerse con poco costo;

3º. el gran número de individuos que viven en la abundancia y que, teniendo menester de que otros trabajen para ellos, toman a sus servicios a gentes de diversos oficios.

Por estos motivos, los artesanos reciben mayores salarios que el valor real de sus labores; se lucha a porfía con los competidores, a fin de apropiarse de los productos del trabajo, y de ahí resulta que los obreros y los artesanos se vuelven muy exigentes y ponen un alto precio a sus servicios. Esto absorbe una gran parte de los recursos que poseen los habitantes de la ciudad.

En las pequeñas ciudades, de poca población, los artículos alimenticios son escasos, debido al poco trabajo y al temor a la carestía, cosa que induce a los habitantes a acaparar todos los granos que puedan alcanzar. Lo cual conduce a la carencia de los granos (en el mercado) y a la subida de su precio para los que desean comprarlos. En cuanto a los artículos de necesidad secundaria, su demanda es bien exigua, dado el corto número de los habitantes y sus raquíticos medios; por eso dichos artículos son muy poco buscados entre ellos y se venden bien baratos.

Por otra parte, los comerciantes, al fijar los precios a los granos, toman en cuenta los derechos e impuestos que se les asigna en los mercados y en las puertas de la localidad, a nombre del sultán; tampoco olvidan la contribución impuesta por los receptores sobre todos los efectos vendibles. Por ello los precios son más elevados en las ciudades que en los campos, donde los impuestos y demás derechos son insignificantes o no existen. Todo lo contrario en las ciudades (los impuestos son numerosos y pesados), particularmente en la época en que la dinastía reinante se inclina hacia su ocaso.

Además, al establecer los precios de los artículos alimenticios, se incluyen inevitablemente los cuidados especiales que pueda exigir la labranza: tal ocurre actualmente en España.

La población musulmana de ese país, al dejarse arrebatar sus buenas tierras y sus fértiles provincias por los cristianos, se vio empujada al litoral y reducida a las comarcas más accidentadas, impropias para la agricultura y poco favorables a la vegetación. De ese modo se encuentra obligada a preparar minuciosamente estas tierras para el cultivo, a fin de obtener algunas cosechas regulares. Los trabajos de esta índole ocasionan fuertes gastos y requieren el empleo de diversos accesorios de los cuales algunos, como el abono, por ejemplo, son bastante costosos.

Por tanto los gastos de labranza son muy elevados entre los musulmanes de España y cuentan necesariamente en el precio de venta.

De ahí la carestía que reina en esa parte del territorio español, desde que los cristianos forzaron a dicha población a retroceder hacia el litoral.

Cuando los hombres hablan de la elevación de precios en España, la atribuyen a la escasez de víveres y cereales; pero se equivocan, porque, de todos los pueblos del mundo, los españoles son los más industriosos y los más hábiles. Toda la gente entre ellos, desde el sultán hasta el hombre del pueblo, poseen una finca rústica o una fanega que explotan. Las únicas excepciones son los artesanos, los profesionales y los hombres venidos al país con la intención de hacer la guerra santa. El sultán asigna incluso a estos voluntarios, a título de sueldo y manutención, unas tierras que pudieran proporcionarles la subsistencia, a ellos y a sus caballos. Pero la verdadera causa de la carestía de los granos en el medio ambiente de los muslimes españoles es aquella que acabamos de señalar. Todo lo opuesto son las circunstancias en el país de los bereberes: la vegetación bien frondosa, el suelo fértil y no exige ningún apresto dispendioso; las tierras cultivadas muy extensas y toda la gente posee su porción. De ahí resulta que los víveres son baratos en esta región. Y Dios determina las noches y los días.

5.....s  en respuesta a  5.....s
26 de marzo de 2011 (02:01)

seis siglos después... y antes de estos ...nada nuevo bajo el sol...

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33 5.....s
5.....s  en respuesta a  5.....s
26 de marzo de 2011 (02:08)

doctrina.

(Del lat. doctrīna).

1. f. Enseñanza que se da para instrucción de alguien.

2. f. Ciencia o sabiduría.

3. f. Conjunto de ideas u opiniones religiosas, filosóficas, políticas, etc., sustentadas por una persona o grupo. Doctrina cristiana, tomista, socialista.

4. f. Plática que se hace al pueblo, explicándole la doctrina cristiana.

5. f. Concurso de gente que con los predicadores salía en procesión por las calles hasta el lugar en que se había de hacer la plática. Por esta calle pasa la doctrina.

6. f. En América, curato colativo servido por regulares.

7. f. En América, pueblo de indios recién convertidos, cuando todavía no se había establecido en él parroquialidad o curato.

~ común.

1. f. Opinión que comúnmente profesan la mayoría de los autores que han escrito sobre una misma materia.

~ cristiana.

1. f. La que debe saber el cristiano por razón de sus creencias.

~ legal.

1. f. jurisprudencia (‖ doctrina que se deduce del conjunto de las sentencias de los tribunales).

gaya ~.

1. f. Arte de la poesía.

beber alguien la ~ a otra persona.

1. loc. verb. Aprender su doctrina con tal perfección y seguir con tal propiedad sus costumbres y estilo, que los dos parezcan uno mismo.

derramar ~.

1. loc. verb. Enseñarla, extenderla, predicarla a muchas gentes y en diversas partes.

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34 5.....s
5.....s  en respuesta a  5.....s
26 de marzo de 2011 (02:12)

de wiki que esta de moda:
Dogma

Un dogma es, según el Diccionario de la Real Academia Española, una proposición que se asienta por firme y cierta y como principio innegable de una ciencia.

Sin embargo, su sentido más común es el de una doctrina sostenida por una religión u otra organización de autoridad y que no admite réplica; es decir, es una creencia individual o colectiva no sujeta a prueba de veracidad, cuyo contenido puede ser religioso, filosófico, social, sexual, etc., impulsado por una utilidad práctica.

La enseñanza de un dogma o de doctrinas, principios o creencias de carácter dogmático se conoce como adoctrinamiento.

En su origen (del latín dogma, y este del griego δόγμα) el término podía significar una norma o decreto emitido por una autoridad, o una opinión característica de una escuela filosófica. Con el crecimiento de la autoridad de la Iglesia Católica, la palabra adquirió el que ahora es su significado más usual, dogma teológico o dogma de fe, del que derivan -por analogía- el resto de los usos habituales[cita requerida]. Serían así dogmas las verdades fundamentales del catolicismo o cualquier otra religión, o cualquier otro sistema de creencias (religioso o no), de donde surge la tercera acepción del DRAE: el dogma es, pues, el "fundamento o puntos capitales de todo sistema, ciencia, doctrina o religión

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35 5.....s
5.....s  en respuesta a  GValueReports
26 de marzo de 2011 (02:15)

o mejor aquello de que la cabra tira al monte...que también es un accidente geográfico...

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36 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  GValueReports
26 de marzo de 2011 (08:02)

vaya...

No tenemos sobreproducción o exceso de capacidad de productiva en bares, taxis, fabricas de coches, pisos, comercios, banca, ......

y en materias primas.... ¿No tenemos ciertos elementos que son cuotas?????

¿Las cuotas no son limitaciones voluntarias a la producción para eliminar oferta, y mantener o subir los precios?????

A ver si me aclaro con lo de la cuota lactea.... Resulta que por ley no se puede producir más de una cantidad y el resto se tira, para que no llegue al mercado... por tanto a pesar de que el precio esté disparado... ¿estamos ante un caso de falta de oferta?

con las cuotas de la OPEP...¿?

Cuotas de energía???

etc

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37 Yo mismo
Yo mismo  en respuesta a  GValueReports
26 de marzo de 2011 (08:19)

a ver....

el propio keynes dudaba del multiplicador... keynes decía en 1927 que no iba a haber más crisis, keynes no entendía como se había tragado la gente sus historias.....

Todas estas cosas que dices.... ¿De donde las hemos sacado?... Porque te juro que estamos hablando de cosas que no acabo de entender, que no conocía y que desde luego me parecen un poco surrealistas. ¿me podrías decir de donde sacas tales informaciones?.

Respecto a keynes y el plan E se parecen tan poco como el liberalismo y rescatar bancos. Lo del plan E es y fue una burrada absurda, absoluta y carente de todo sentido económico. ¡Pero con el modelo que propuso Keynes se sabía!.

respecto a lo del deficit.....

y toda esta historia y multiplicadores y memeces varias...; lo expliqué hace bastante tiempo en un post...

http://www.rankia.com/blog/nuevasreglaseconomia/491923-explica-macroeconomia-decisiones-resultados-crecimiento-deficit-consumo

Y oye....

¿que gracias a la guerra de las galaxias se acabó la URSS?... Vaya... ¿¿¿¿¿¿¿¿O sea que un teórico sistema de defensa espacial contra misiles sovieticos en el que se inyectó una pasta inmensa pero que nunca llegó a existir acabó con la URSS????????. ¡Es que si aún hubiese existido....!

y ya que estamos...

¿no existen los "fallos de mercado"?
¿Cuales son las caracteristicas de competencia perfecta?????

Lo digo porque creo que me estoy liando. A ver si me explico. ¿Esto no iba de que no hubiese poder de mercado; (ni por parte de compradores, ni vendedores...)?.

¿Elefante de estado?.. Ah,, es verdad. Esta crisis vino ¿de donde?... ¿A quien hemos dejado hacer de todo????, ¿las manipulaciones de donde han venido?.. El elefante de estado hace tiempo que ha desaparecido y no es capaz de toser a los ratoncitos de la banca que por ejemplo en España gestionan activos por 3 veces el PIB de España o lo que es lo mismo por unas 10 veces lo que el estado controla.

Y ahora resultará que los hedge que se intercambiaban subprime, lehman, todos los hedge en commodities, los fondos mobiliarios, los fondos inmobiliarios, la burbuja inmobiliaria,.... todo esto lo ha generado el estado... ¿o no será que el estado directamente no ha hecho absolutamente nada?

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38 Lrpcc
Lrpcc  en respuesta a  Bdl333
26 de marzo de 2011 (09:34)

No he podido entrar antes pero veo que el tema está calentito.
Voy con lo de China. Creo que el "profesor", culpa a los chinos por la crisis que estamos sufriendo. Este es un error bastante genaralizado; según el profe el problema sería que los chinos nos invaden con sus productos hechos en unas condicciones laborales que en occidente no se permiten, y por lo tanto hunden las industrias locales y luego con el dinero que consiguen se lanzan a compar deuda como inversión a largo palzo, afectando seriamente el sistema financiero. No, señores el problema no es China, sino todo lo contrario los chinos han sido una gran bendición para nuestras economías. Los consumidores debemos estar agradecidos siempre que nos vengan productos de calidad y a un precio más bajo. Quejarse de eso parece un poco estúpido, al liberarse recursos por obtener productos más baratos, en general nos hacemos más ricos. En homenaje a Bastiat, podemos decir que quejarse de los chinos sería como quejarse de que el sol luzca por el día, y no tengamos que utilizar la luz eléctrica para alumbrarnos. Esta claro que nadie se queja de que por las mañanas tengamos luz natural gratis, y de mejor calidad que por la noche. Eso esta muy bien, nos enriquece, libera muchos recursos para utilizarlos en cosas más productivas. Los únicos que se verían favorecidos por que no hubiera sol por el día serían las empresas eléctricas, pero a costa de empobrecernos a la mayoría. En fin parece que poner trabas a la luz natural parece una soberana estupidez, y sin embargo siguimos escuchando a estas alturas, el discurso proteccionista en otros ambitos, para supuestamente proteger las industrias nacionales y otros intereses. Repito, se perjudica gravemente a la mayoría de ciudadanos cuando se les priva de consumir determinados productos mejores y más baratos, o se ponen trabas a determinados paises, y a largo plazo también se perjudica a las industrias que se pretende favorecer. para resumir, la crisis no esta provocada por los chinos, si no más bién todo lo contrario, los chinos han favorecido a las economias occidentales aumentando su productividad, de hecho han compensado en cierta medida los efectos del enorme aumento de la oferta monetaria (que como dije en el otro comentario era el origen último de la crisis), haciendo que los precios no subieran tanto como lo habrían hecho debido al aumento de oferta monetaria de los bancos centrales.

Saludos

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39 GValueReports
GValueReports  en respuesta a  Yo mismo
26 de marzo de 2011 (10:36)

Vuelve a leer mi comentario.... No puede haber exceso de producción AGREGADA. No hay ni superproducción ni infraproducción, sino producción. Con el capital puedes producir cosas que interesen o no interesen al consumidor A COSTA de dejar otras sin hacer. Repito lo que te decía: si todos los medios de producción se dedican a fabricar zapatos, sólo tendrás una superproducción de zapatos pero una infraproducción de todo lo demás.

Te invito a que leas el siguiente link: http://www.liberalismo.org/articulo/341/40/lord/keynes/ley/say/

En los últimos dos años:

Brent: 125%
Oro: 52%
Plata: 177%
Platino: 55%

El cobre un 100% en el último año.... Algodón por las nubes.... En fin, para dar y tomar.

Y por último, échale un vistazo a los futuros de las commodities: http://www.bloomberg.com/markets/commodities/futures/

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40 Bdl333
Bdl333  en respuesta a  Lrpcc
26 de marzo de 2011 (10:40)

Es curioso, pero cuando lancé este post lo hice con la intención de conocer alguna opinión sobre las consecuencias de la política económica que está imponiendo Alemania en España y en el resto de países de la Unión Europea, que es de lo que trata el cuarto video, pero la realidad ha ido por otro camino.

En cuanto a China, el conferenciante no parece que se queje de que China nos invada con sus productos a precios más bajos, si no de la estrategia comercial que utiliza y del déficit comercial que con ella ocasiona ya que ni siquiera utiliza mano de obra local de los países con los que comercia. Por eso supongo que lo define como modelo parasitario.

Saludos.

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