Desde el 2010 viene produciéndose una situación en Europa que ha puesto en peligro no solo a la propia moneda del Euro sino de hecho a la Unión Europea en sí. El euroescepticismo se ha incrementado y muchos ya postulan la salida del Euro como solución a muchos de los problemas que aquejan a las economías periféricas.
A todo ello hay que sumar problemas que ya se arrastraban pero que ahora sumados a la crisis crediticia agravan el problema. Hablamos de la falta de democracia interna de la propia Unión. De la fuerte heterogeneidad en sus diferentes regiones que apenas sí ha sido compensada por las políticas de cohesión. De la falta de unidad en temas básicos como la política exterior o la fiscalidad. De la deslocalización de empresas hacia los países miembros de nueva incorporación y hacia países asiáticos. De la inmigración creciente y de un paro que se ha hecho endémico son. En algunas regiones estos problemas se han convertido en el caldo de cultivo para nuevas corrientes y partidos de extrema derecha cerrados en su radicalismo que amenazan con desestabilizar aún más a la Unión. Leer más
Gurús Mundi.
Ante un escenario donde las reglas de la Economía se han vuelto del revés y en el que el futuro aparece oscuro y enigmático, todos los habitantes del planeta buscan la forma de preservar su patrimonio de los peligros económicos y financieros que acechan por todas partes.