Esta práctica, siendo todo lo habitual que queramos, puede desembocar en un movimiento de capital que haga fluctuar la fuente de financiación de los bancos afectando a su liquidez. Las malas políticas de fidelización conllevan a medio-largo plazo inestabilidad en la financiación que pueden pagar cara, dado que el inmovilizado inmobiliario es de una magnitud más que considerable.
Que genial sería si cumplieran la parte esa que dicen, "lo que no es bueno para ti no es bueno para nosotros", que menosprecien el capital de los depositarios me temo que no es bueno para nadie... o quizás si...
Atentamente.