Dónde Invertir en tiempos de crisisClásicos y modernosLos productos financieros ofrecen un mayor abanico de posibilidades a la hora de invertir. Lo mejor de todo es que se adaptan a cualquier bolsillo por pequeño que este sea. Además, los hay de perfiles conservadores y los arriesgados. Todos tienen cabida. Aunque todos tienen sus ventajas e inconvenientes, por lo que conviene tener en cuenta su mecánica a la hora de operar con ellos. Históricamente cuatro han sido los productos de inversión más demandados: acciones, fondos de inversión, depósitos bancarios y productos del Tesoro. Sin embargo, los dos primeros están acusando la negativa marcha bursátil, lo que ha provocado grandes caídas de los valores cotizados y una auténtica estampida de los partícipes de fondos, mientras que los depósitos bancarios –tanto tradicionales como estructurados– se están aprovechando de ello. De hecho, justo en estos momentos de crisis a todos los niveles se están erigiendo como la mejor fórmula de ahorro para el pequeño inversor. Mientras tanto, la subida de la inflación y las bajadas del precio oficial del dinero juegan a la contra de los valores del Tesoro Público: letras, bonos y obligaciones. Atrás quedan los años donde las letras del Tesoro eran uno de los productos más demandados por la comunidad inversora. Su seguridad y el hecho que hasta hace bien poco no llevaban retención al vencimiento –se les conocía como ‘dinero blanco’–, eran sus principales credenciales. Otros veteranos activos de inversión, aunque tal vez habría que decir de especulación, son los productos derivados de toda la vida: futuros, opciones y warrants. Instrumentos ideales para cubrir cualquier cartera de inversión, aunque se han utilizado mucho más como instrumentos de especulación. De hecho, las opciones han sido tachadas como una de las culpables del último descalabro bursátil. Los nuevos tiempos han traído consigo activos de última generación como los certificados cotizados en bolsa, fondos cotizados, contratos por diferencia, hedge fund e incluso el capital riesgo. Se trata de activos de inversión donde el pequeño inversor debe ir con mucho cuidado y, sobre todo, instruirse de su funcionamiento. Siempre quedarán los planes de pensiones para asegurarse una buena jubilación, otro producto adaptado al pequeño inversor.
* ACCIONES
Ventajas
Inconvenientes
* FONDOS DE INVERSIÓN
Ventajas
Inconvenientes
* PLANES DE PENSIONES
Ventajas
Inconvenientes
* DEPÓSITOS BANCARIOS
Ventajas
Inconvenientes
* ESTRUCTURADOS
Ventajas
Inconvenientes
* DEUDA PÚBLICA
Ventajas
Inconvenientes
* DERIVADOS CLÁSICOS
Ventajas
Inconvenientes
* CERTIFICADOS COTIZADOS
Ventajas
Inconvenientes
* FONDOS COTIZADOS EN BOLSA (ETF)
Ventajas
Inconvenientes
* CONTRATOS POR DIFERENCIA (CFD)
Ventajas
Inconvenientes
* HEDGE FUNDS
Ventajas
Inconvenientes
* CAPITAL RIESGO
Ventajas
Inconvenientes Productos a gran escala. Donde el pequeño inversor tiene poco que decirLa inversión en bienes tangibles, materias primas, metales preciosos y maderas suele ser un coto de las grandes instituciones. Sin embargo, hay casos donde el pequeño inversor puede acceder a estos productos, que se benefician de situaciones de crisis pero que carecen de regulación. La nómina de productos de inversión en España va más allá de los financieros y los inmobiliarios, aunque conviene tener en cuenta que por lo general se trata de productos muy específicos para grandes inversores. Ahí están los casos de las materias primas y los metales, dos alternativas de inversión que son utilizadas habitualmente por los inversores institucionales como hedge funds y fondos soberanos. Así se explica los fuertes movimientos de los precios del oro, plata, petróleo y gas, por citar algunos. Todos ellos han mostrado un buen comportamiento a lo largo del año –pese a las últimas correcciones–, sin duda gracias a la fuerte demanda desde países emergentes como China e India. El pequeño inversor tiene la posibilidad de acceder a estos activos a través de la compra de participaciones de fondos de inversión, si bien es cierto que en muchos casos resulta un ‘pelín’ caro. Claro que también tienen la posibilidad de comprar directamente gramos de oro y plata, una circunstancia que en los últimos tiempos se ha incrementado considerablemente. Sin control Por otro lado está la inversión en bienes tangibles. Sin embargo, el affaire Afinsa/Fórum Filatélico ha dejado un gran poso de desconfianza en todo lo que huele a sellos. Pero conviene tener clara una cosa: ni los sellos, ni las obras de arte, ni las antigüedades en general, están debidamente reguladas en España, es decir, escapan del control de los grandes reguladores como son el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Por tanto, tal y como recuerda el Banco de España en su página web (www.bde.es), los capitales invertidos en estos activos particulares no están protegidos por ningún sistema especial de indemnización, al contrario de lo que sucede con los fondos y valores confiados a las entidades bancarias, de valores y seguros. Por último, figura la inversión en maderas y huertos solares, una alternativa innovadora con un marcado carácter ecológico. Sin embargo, todavía existe mucho desconocimiento y aún más desconfianza en este tipo de inversión, dado que tampoco está debidamente regulada.
* BIENES TANGIBLES
Ventajas
Inconvenientes
* MATERIAS PRIMAS
Ventajas
Inconvenientes
* METALES PRECIOSOS
Ventajas
Inconvenientes
* MADERAS Y HUERTOS SOLARES
Ventajas
Inconvenientes Inversión inmobiliaria. Aún queda algo de ladrillo rentable para el inversorAunque el sector inmobiliario sufre un claro parón a todos lo niveles, todavía hay productos ‘derivados’ del ladrillo que llaman la atención del inversor por ofrecer una rentabilidades interesantes. Sobre todo, a los inversores que están interesados en obtener rentabilidades a medio y largo plazo seguras. Adquirir locales comerciales, oficinas y naves industriales para destinarlas al alquiler tiene sus beneficios. Las rentabilidades de estos productos se mantienen bastante altos. Han evolucionado positivamente en el mercado valenciano y dependen de los riesgos, las rentas y la oferta existente. Actualmente, un inversor que adquiera oficinas en las zonas de la periferia de Valencia puede alquilarlas obteniendo una rentabilidad del 6,5% anual. Sin embargo, si la oficina está en el centro de Valencia, esta rentabilidad sólo alcanza a un 6% porque los costes de adquisición de estas instalaciones son superiores en el centro. Las naves industriales son los productos inmobiliarios que ofrecen mayores rentabilidades. En el centro de Valencia su rentabilidad es de sólo un 6 por ciento porque los riesgos son mayores y hay mayor oferta de producto. En el caso de los locales comerciales, las rentabilidades anuales ascienden a un 5% porque se trata de contratos a largo plazo y representan mayor seguridad para el inversor porque se mantiene por más tiempo los inquilinos. Un modo de aglutinar estas inversiones en una sola es a través de la inversión en fondos de inversión inmobiliaria. Los que actualmente existen en España ofrecen una rentabilidad del 2,37%. * OFICINAS
Ventajas
Inconvenientes
* LOCALES COMERCIALES
Ventajas
Inconvenientes
* NAVES INDUSTRIALES
Ventajas
Inconvenientes Invirtamos en cultura financieraEn función de las particularidades conocidas de esta crisis, y de las particularidades que nos quedan por conocer en el momento en el que se escriben estas líneas, el ejercicio que consiste en dar consejos de inversión es algo parecido al de realizar en un circo un triple salto mortal de un trapecio a otro, sabiendo que no hay red y que hay muchas posibilidades de que la barra del trapecio receptor pueda estar rota… Si intentamos basarnos en el pasado para encontrar algún razonamiento fundado que nos dé cierta seguridad en algunas de las predicciones que hicimos, y que dieron buenos resultados, podemos llegar a la simple conclusión de que tuvimos suerte. ¿Quién no hubiese aconsejado invertir en bonos de Lehman Brothers, una de las más importantes y ‘sólidas’ empresas de inversión del mundo?. Que ‘el primero tire la piedra’, como dice la conocida expresión, pero no aconsejo a nadie que la tire porque se le va a caer encima. ¿Podemos imaginar que el Santander o el BBVA puedan quebrar? Si intentamos vislumbrar el futuro aconsejando lo que nos parecen ser productos de menor riesgo, ¿En función de qué podemos hacerlo si se está preparando una cumbre mundial, prevista para el próximo 15 de noviembre, en la que parece ser que se “va a refundar el sistema financiero”? ¿qué productos van a ser rentables, o seguros, en un eventual nuevo sistema financiero que aún no conocemos? ¿se cambiará la fiscalidad? ¿se derrumbarán aún más las bolsas si se modifica la libertad de comprar o vender en cualquier momento? Si intentamos analizar las ayudas que los gobiernos han decidido aportar a las entidades financieras que han jugado con el dinero de sus clientes como los que juegan a la lotería (ahora sabemos que ninguno de los billetes que compraron era ganador), ¿cómo podemos estar seguros de que esas ayudas se van a utilizar correctamente? Ciertos gobiernos han anunciado que en el caso de que tengan que entrar en el accionariado de algunos bancos suprimirán los dividendos… menos los que ellos se llevarán para compensar la ayuda. ¿A qué bancos le va a tocar? ¿podemos aconsejar en estas circunstancias invertir en bancos cuyas acciones se encuentran hoy en día a precio de saldo? Si intentamos comprender cómo se ha generado esta crisis y quienes la han generado, leyendo los millones de artículos que se han escrito sobre el tema, o escuchando a los miles de expertos en crisis que han aparecido por todos los rincones, llegamos a la conclusión de que son los defectos del sistema financiero mundial… pero ¿quién es ese? ¿dónde vive, que le quiero conocer? Esto me hace rejuvenecer porque me hace recordar a mis inicios profesionales como informático. En esa época, cuando algo no funcionaba, se decía que “la culpa es del ordenador”, es decir, ni de los que lo habían construido, ni de los que lo habían programado… Es evidente que la culpa no la tienen los sistemas ni las herramientas, la culpa la tienen quienes los manejan, y la paradoja que estamos viviendo es que un gran número de responsables de las causas de esta crisis son los que ahora nos están indicando las posibles soluciones… ¿qué credibilidad tienen?. En este contexto, a lo único a lo que me atrevo es a aconsejar vehementemente a que invirtamos en cultura financiera, que nos gastemos algunos ahorros en aprender, aunque sólo sea poco, para elaborar nuestra propia estrategia, tener nuestro “permiso de conducir nuestras finanzas”, y poder descartar a los encantadores de serpientes financieras que durante años nos han estado tomando el pelo… y el dinero de los ciudadanos. Artículo publicado en El Boletín Luis Torralba es actualmente redactor de ValenciaPlaza.com PUBLICIDAD Copyright © Luis Torralba Artículos relacionadosClaves para invertir en 2009Perspectivas económicas y recomendaciones de asset allocation 2008-2009 Invertir en divisas Depósitos para afrontar la crisis
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